domingo, 10 de mayo de 2026

La guerra del roble: barricas vs. virutas

Mis queridos e inolvidables cuatro lectores, en esta ocasión quiero compartir con ustedes el primer artículo que escribí para la revista Vinísfera que apareció en el ejemplar impreso del año 2, número 8. Como era una publicación bimensual, correspondió a la tirada de los meses de mayo y junio del 2009.

Revista Vinísfera año 2, número 8



Portada de la revista Vinísfera año 2, número 8




Se trató de una nota de investigación, aunque el equipo editorial decidió catalogarla como debate, pues el tema era y sigue siendo controversial.

Espero que sea de su gusto e interés.


Foto cortesía de Vinísfera

La guerra del roble: barricas vs. virutas

Por: Rafael Ibarra Mojica


¿Cuáles son las diferencias de que un vino realmente repose en barricas de roble a que lo haga en un recipiente de acero inoxidable forrado por dentro de tablones de roble o que esté en contacto con virutas o aserrín de la mencionada madera?

 

Pocos temas han mantenido tan enfrentados a los vinos del Viejo Mundo (Europa) contra los del Nuevo Mundo (todo lo que no es Europa) como lo es la adición de virutas de roble a los tanques de fermentación, como una manera de sustituir a la barrica. Y también es un tema que ha generado bastante polémica entre los amantes del vino de todo el mundo, entre ellos varios de mis amigos. Como en todo, hay promotores y hay detractores.

Durante varias décadas los consejos reguladores de las denominaciones de origen de Europa sólo han aprobado que para sus Vinos de Calidad Producidos en una Región Determinada (VCPRD), se utilicen barricas de roble (principalmente francesas y americanas); al mismo tiempo prohibieron la práctica de las virutas (aserrín o chips de madera) mediante sus estrictas leyes. Mientras tanto, en el naciente Nuevo Mundo del vino, los productores (del continente americano y Australia, en especial) han recurrido a esta práctica como algo ya tradicional para su proceso y que no es mal visto.

Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa

¿Cuáles son las diferencias de que un vino realmente repose en un recipiente hecho completamente de roble a que lo haga en un recipiente de acero inoxidable forrado por dentro con tablones de roble o que el vino esté en contacto con algo parecido a grandes bolsas de té rellenas de virutas o aserrín de roble?

La que ha hecho tan popular esta práctica es su bajo costo. Mientras que una barrica de roble americano cuesta en promedio unos 450 dólares [actualización: en 2026 cuesta entre $400 y $600 USD], y una de roble francés 850 dólares [actualización: en 2026 cuesta entre $900 y $1500 USD], sus defensores proclaman que con sólo dos dólares de chips se logra el mismo efecto que con una barrica. Por cierto, se les dice también chips por ser trozos de madera cuadrados del tamaño de una moneda.

Otra diferencia importante es el tiempo en que se tiene ya listo el vino “enroblecido”, pues en vez de necesitar años en una barrica, pueden bastar unas pocas semanas para que las virutas hagan el efecto deseado, según dicen los promotores de esta técnica.

Ahora bien, otro aspecto importante y principal fundamento de los detractores del uso de virutas, es que la crianza de un vino en barrica de roble no tiene como fin único el otorgar sustancias aromáticas al vino (lo que sólo se obtiene usando virutas), sino que es un método para controlar la oxidación, la cual hace madurar al vino. Además, durante la crianza se unifican diferentes componentes que crean una mayor armonía en el vino; se obtiene un vino más duradero, con mejores aptitudes para el envejecimiento y más resistente para una futura oxidación y le da mayor cuerpo.

Ha habido declaraciones a favor de los chips, como la que hizo el mismo presidente de la Organización Internacional de la Viña y del Vino (OIV), el alemán Reiner Wittkowski en 2006 –durante el Congreso Mundial de la Viña y el Vino, realizado en Logroño, España– al decir que daba igual que la madera estuviera por fuera que por dentro del vino. Algunos lo aplaudieron y otros lo abuchearon. Los  detractores de las virutas dicen que esta práctica se asemeja más a agregar un condimento a una comida que al verdadero y cuidadoso arte de elaborar vino.

Ventaja competitiva, ¿competencia desleal?

Lo cierto es que el uso de virutas ha sido una marcada ventaja competitiva que los vinos del Nuevo Mundo han tenido sobre los vinos del Viejo Mundo en los últimos años, por los precios mucho más accesibles que logran con sus producciones a gran escala.

Esta desventaja llevó a que la Comunidad Europea aprobara el 11 de octubre de 2006 el reglamento que autoriza la utilización de trozos de madera de roble, como las virutas o aserrín, en la elaboración de vino. Esta práctica enológica, según el texto aprobado, está admitida por la OIV.

Desde esa declaración el tema ha ido evolucionando en Europa. Por ejemplo, primero Francia inmediatamente dijo “no” a las virutas en sus vinos de denominación de origen (AOC), aunque autorizó que se empezaran a hacer experimentos en unas pocas de ellas, algunas muy famosas como: Bordeaux, Bordeaux Superieur, Médoc, Haut-Médoc, Côtes du Rhone, Muscadet y Anjou. Eso fue a finales del año 2006, porque a inicios de 2008 Francia decidió que sí permitiría esta práctica.

Uno de los países más reacios a adoptar esta práctica es España, donde la Conferencia Española de Consejos Reguladores de Vino (CECRV) se opuso, desde el mismo año 2006, al uso de la viruta de madera de roble en la crianza de vinos tintos y en los VCPRD (los vinos de mesa y los vinos de la Tierra no entran en esta resolución). Aunque en honor a la verdad, la oposición en España no fue unánime.

De cualquier manera, la CECRV decidió que daría de baja a aquellos consejos reguladores que llevaran a cabo esta práctica, y también propuso que los vinos de mesa e importados que utilicen la viruta de madera de roble deberán expresarlo en sus etiquetas.

Además, ante la falta de leyes más estrictas en las pocas denominaciones de origen de los países del Nuevo Mundo, no es necesario hacer una declaración de aprobación del uso de esta técnica enológica. Si no está prohibido, está permitido.

Flotando en la polémica

La indicación en la etiqueta de las botellas es tan polémica como la práctica que lo ocasiona. Por un lado, los detractores proponen que sólo se puedan usar términos como “fermentado”, “envejecido” o “criado” cuando se haya utilizado realmente una barrica de roble en la elaboración, y que en caso contrario deberá llevar una leyenda en la etiqueta de la botella que indique algo como: “se utilizaron virutas de roble”.

Por su lado, los defensores de los chips dicen que las etiquetas actuales no indican exactamente cómo se realizó la crianza en los vinos reserva y gran reserva. Entonces, ¿por qué ellos sí habrían de ponerlo?

Lo que se busca con el aviso explícito en las etiquetas, dicen los detractores, es evitar una competencia desleal y el engaño, especialmente hacia los consumidores principiantes de vino. De esta manera, se le permite al consumidor tomar la decisión de comprar o no un vino elaborado con una práctica determinada. ¿No debería el consumidor tener ese derecho?

Hay quienes defienden esta técnica diciendo que sencillamente es una manera diferente de elaborar vino que eligen algunos enólogos, y que además ha sido muy bien aceptada por el mercado, siempre ávido de nuevas experiencias. También hay quienes consideran que esta práctica se podría calificar como fraude.

Esta técnica, que principalmente aporta aromas y sabores de madera al vino, ¿será acaso una manera de tratar de hacer pasar un vino malo por un vino decente?

¡Cuántas discusiones ha suscitado esta cuestión! Hay que reconocer que está muy arraigada la creencia de que únicamente los buenos vinos son los que fueron criados en roble, lo cual no es una verdad absoluta. Incorrectamente esto lo podrían extrapolar a “que sólo los buenos vinos son los que tienen notas a roble”. La verdad es que un vino malo seguirá siendo malo sin roble o con él.

En lo personal, cuando he preguntado directamente a productores o enólogos si usan barricas o chips, éstos me han contestado sin rodeos ni tapujos. Como por ejemplo, en una presentación de una marca de vinos chilenos, Oveja Negra, a la que asistí en Monterrey el año pasado, me contestaron que usan tanques forrados por dentro con duela de roble. Lo curioso es que en la etiqueta no lo mencionan, ni tampoco en su página de Internet. Si no es algo de qué avergonzarse, ¿por qué no publicarlo?

¿Barrica o virutas?

Si no tienes oportunidad de preguntarle a todos los productores o enólogos sobre la elaboración de sus vinos, entonces, ¿cómo diferenciar un vino que se elaboró con virutas de uno que reposó en barrica? Bueno, pues a continuación daré algunos tips que podrían ser de ayuda.

Considerando la principal ventaja de este método, lo primero sería basarse en el precio del vino. Si la botella cuesta de menos de diez dólares podría ser un indicativo, aunque se ha reportado que algunas bodegas elaboran vinos de 100 dólares usando la técnica de los chips.

Foto cortesía de Vinísfera


Otro indicio nos lo podría dar la región, pues se menciona mucho al Nuevo Mundo, principalmente a Australia y el continente Americano como asiduos a esta práctica. Sin embargo, tampoco es definitivo pues, por ejemplo, tanto en Chile como en México existen bodegas (me consta personalmente) que sólo utilizan barricas de roble en la elaboración de sus vinos. Por otro lado, algunas regiones europeas ya están autorizadas a usar chips al elaborar vinos.

Dejando el precio y la región de lado, nos queda el análisis organoléptico que nosotros mismos podamos hacer al momento de catar el vino.

Los expertos catadores afirman que la ausencia de algunos aromas (como coco y clavo de olor), así como ciertos rasgos del paso en la boca nos puede hacer sospechar. Las notas de vainilla y frutos secos sí se mantienen aún con el uso de virutas de roble. En nariz, el vino criado con virutas no está bien integrado, mostrando los aromas frutales por un lado y las notas de la madera por otro. Y aunque pueden resultar agradables, al final les falta complejidad. También aromas como astillas y madera fresca pueden darnos otra pista.

Quizá sea en la boca cuando es más fácil identificar el uso de los chips, pues son vinos que suelen ser ligeros, sin gran consistencia (consecuencia de los elevados rendimientos en las viñas para obtener costos muy competitivos), lo que ocasiona que aparezcan dominados por los rasgos de la madera, con un paso tosco en la boca, sensación secante, y una salida amarga y pastosa, carente de la sensación refrescante de un tanino de calidad. Son vinos de consumo a corto plazo que pierden su rasgo distintivo que son lo poco firmes aromas a roble. Quizás el vino criado con virutas tenga un ataque a madera muy marcado, pero se diluye en poco tiempo para finalmente desaparecer, lo que no pasa con un vino con crianza en barrica.

En resumen, la mejor manera de identificarlos es entrenando la nariz, probando muchos vinos con ambas características. Por ejemplo, un vino chileno barato con un Rioja crianza o reserva.

Comparación justa

Creo que es indispensable estar conscientes de que no es justo comparar un vino criado en barricas (como nuestros deliciosos vinos mexicanos de Adobe Guadalupe), con un vino que se desarrolló con virutas de roble flotando en él. Elaborar un producto con materia prima de calidad siempre costará más que uno que usa materia prima barata.

Finalmente, el mercado decidirá lo que quiere y en qué momento lo quiere. Si lo que buscas es un vino para pasar un rato agradable jugando al scrabble, entonces no necesitas voltear a las grandes regiones. Pero si lo que quieres es un vino para celebrar una ocasión especial o para acompañar una elaborada cena, creo que las virutas tendrán que esperar para otro momento. 


[Fin del artículo original]


En fechas recientes me enteré de que algunos productores de vino utilizan un líquido viscoso conocido como barrica líquida. Es exactamente lo que se están imaginando, mis siempre astutos lectores: este se agrega al vino y le proporciona notas y sabores que hacen parecer que el caldo estuvo guardado en barrica por algún tiempo. 

    ¿Qué opinan? ¿Nos están dando gato por liebre?

   

Hasta la próxima.

sábado, 9 de mayo de 2026

Curso básico de Redacción Sin Dolor | Tarea 8 | Tema: Alegato


 

Alegato fue el tema de la tarea para esta vez. ¿Sobre qué pidieron que escribiéramos? "Este es un texto argumentativo en que se defenderá una hipótesis absurda, ridícula o que pareciera inverosímil a primera vista. El objetivo es que el texto tenga fundamentos, incluso pseudocientíficos, pero que resulte gracioso de tan absurdo". 

Pensándole, me acordé de una teoría que nos contó un maestro que tuve en la facultad, y me pareció perfecta para redactar mis 250 palabras de esta tarea. Esto es lo que escribí.


No estaban muertos, andaban de parranda

Rafael Ibarra Mojica

 

Tesis: Los dinosaurios no se extinguieron.

La teoría más divulgada sobre la supuesta extinción de los dinosaurios indica que hace 66 millones de años un meteorito impactó la Tierra en la actual península de Yucatán, lo que creó el cráter de Chicxulub. Esto ocasionó terremotos, tsunamis, incendios y un invierno nuclear.

Pero recientes estudios liderados en conjunto por la Universidad de Pekín y Xiaomi Corporation respaldan la teoría de que los dinosaurios no murieron, sino que la sacudida que experimentó el planeta los desfasó hacia adelante una millonésima de nanosegundo en el tiempo: la cuarta dimensión.

Antiguos escritos de los sabios de la China imperial demuestran que esta tesis ya se sopesaba. El emperador Shǎohào, tras conocerla, ordenó que todos los millones de sus súbditos hicieran un salto sincronizado para golpear la tierra con gran fuerza a fin de simular un meteorito. El evento se llevó a cabo, mas no se logró dar alcance a esos escurridizos dinosaurios.

Recientemente, China construyó su propio ciclotrón o acelerador de partículas (copiado del europeo) para reproducir, sin los efectos desastrosos, el desfase en el tiempo ocasionado, según esta teoría, por el aerolito. Los resultados no han sido concluyentes, pues este artefacto chino se descompone con demasiada frecuencia. La última vez que se accionó aparecieron, en diversos lugares del planeta, unos seres zoomorfos autoidentificados como therians. Tan cerca y tan lejos.

La búsqueda continúa, pues como dijo Carl Sagan: “La ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia”.


Hasta la próxima.


viernes, 8 de mayo de 2026

¿Cómo se escribe? (una sugerencia para buscar definiciones)

Mis queridos cuatro lectores, les cuento que hoy me escribió por WhatsApp un buen camarada porque tenía una duda sobre una palabra: ¿cómo se escribe: vato o bato? 


Por supuesto, le respondí la manera correcta de hacerlo. Pero antes, quiero aprovechar esta ocasión para hacerles una recomendación sobre el uso de los diccionarios y otros recursos que existen en internet, pues nos otorgan la ventaja de estar al día, a diferencia de los que fueron impresos.


Preciosos pero desactualizados

Personalmente, utilizo el Diccionario de la lengua española (DLE) que se encuentra en el siguiente sitio: https://dle.rae.es/

Mas también utilizo el Diccionario del español de México (DEM) que se localiza en el siguiente sitio: https://dem.colmex.mx/Ver

Tengo un par de razones para usar ambos: 1. existen palabras que se usan únicamente en México, 2. una palabra puede tener una acepción en México que no tiene en otros países.

Precisamente, es el caso de la palabra bato. Primero, veamos lo que dice el DEM.

Den clic en la imagen para ampliarla


bato

s m

1 (NO) Hombre o muchacho: “Ese bato, ¡párese ahí!”, “Y ahí estaba parado un bato como de veinte años”

2 Bato fu, bato fulastre, bato furriel (Caló) Persona tonta y digna de poca confianza

3 Bato derecho, bato escuadra (Caló) Persona digna de confianza


Ahora, revisemos lo que dice el DLE acerca de bato.

Den clic en la imagen para ampliarla

bato¹

1. m. Hombre tonto, o rústico y de pocos alcances.

bato²

Del caló bato.

m. jerg. padre.

Sin.: padre, papá, tata1, apá2.


En el caso de la consulta que me hizo mi camarada, resulta obvio que la respuesta fue bato (y no vato), basado en la definición que da el DEM, no el DLE.

De hecho, la palabra vato no está registrada ni en el DEM ni el DLE.

¿Viste, bato? No existe vato.

El uso de la palabra bato es coloquial en México, y es para referirse a un hombre o muchacho; por eso, nos quedamos con la definición del DEM. 

Por eso me gusta también consultar el DEM, pues hay palabras de uso corriente en México que la Real Academia Española (RAE) no ha incluido —todavía— en su diccionario.

Por ejemplo, la palabra cheve. En el DEM se encuentra en https://dem.colmex.mx/Ver/cheve


Den clic en la imagen para ampliarla

cheve

s f (Popular) Cerveza: “¿Quién invita las cheves?”

cerveza

s f Bebida refrescante con bajo grado de alcohol, que se obtiene de la fermentación de la cebada y se aromatiza con lúpulo, lo que le da su sabor amargo; es de color amarillo (cerveza clara) o café (cerveza oscura), espumosa al servirse: cerveza de barril, cerveza de bote, cerveza de lata, “Nos tomamos la torta con una cervecita”, un tarro de cerveza

Mientras tanto, en el DLE, se escuchan los grillos…

No hay cheve en la RAE

Además del DLE y el DEM, contamos gratuitamente con la página de la Fundación del Español Urgente, conocida como la fundéuRAE, que aclara bastantes dudas también. Se localiza en https://www.fundeu.es/


Esta sería mi recomendación, apreciados lectores, cuando busquen una definición.

Ahora sí… ¡vámonos por unas cheves, batos!

Hasta la próxima.


lunes, 4 de mayo de 2026

Curso básico de Redacción Sin Dolor | Tarea 7 | Tema: Un momento penoso


 

Para esta ocasión, la tarea tenía por tema Un momento penoso, y se nos pedía a los estudiantes redactar algo vergonzoso que nos hubiera ocurrido. He aquí lo que escribí. 


Esterbrook

Rafael Ibarra Mojica

 

Uso lentes graduados desde la mitad de la preparatoria, cuando mis ojos empezaron a manifestar miopía. Recuerdo que el armazón de los primeros que me compraron estaba hecho de resina. Más adelante, conforme necesité mayor graduación, llegué a tener unas gafas con armazón de acero esmaltadas en color negro mate.

Cuando cursaba mis últimos años de la universidad, invité a salir a una joven. No recuerdo si la llevé a comer o a tomar un café. Lo que no olvido es que noté, poco antes de la cita, que el armazón de mis lentes esmaltados estaba raspado en la parte de abajo de los aros; se veía el metal expuesto. Como hombre práctico que soy, tomé un marcador permanente color negro que tenía y cubrí las raspaduras. Estaba listo para mi cita.

Pasé a recoger a la chica y fuimos a un restaurante. Aunque la cita transcurrió sin contratiempo, me di cuenta de que no había química entre nosotros. Así que, después de dejarla en su casa, ya no la volví a contactar.

¿Y dónde está lo vergonzoso en esta historia?, quizás se pregunten. 

En Monterrey hace muchísimo calor en el verano, la época en que esto sucedió. Si a eso le agregamos el aumento de temperatura corporal causado por el nerviosismo de la cita, lo que obtenemos es tinta negra “indeleble” derretida y depositada sobre mis pómulos. Parecía apache. Inadvertidamente, así estuve toda la cita.



Hasta la próxima.


domingo, 3 de mayo de 2026

Evaluación de "cervezas" sin alcohol (bebidas no alcohólicas a base de malta)

La proliferación de bebidas sin alcohol ha sido de tal magnitud que a uno lo lleva a preguntarse a qué sabrán. En esta ocasión, y tras la sugerencia del buen Temo Villasana, pusimos la mirada en las bebidas no alcohólicas a base de malta, o "cheves" sin alcohol —así entre comillas. Elsa y yo nos abocamos a localizar varios especímenes, y finalmente conseguimos catorce ejemplares; había más, pero con estos se nos hizo suficiente.

Line-up de bebidas de malta no alcohólicas

Al revisar cada lata y botella que conseguimos, dije para mis adentros: ¡un chochito homeopático tiene más alcohol que esto!


Aunque estas bebidas técnicamente no son cervezas, pues incluso la RAE sabe que deberían contener alcohol (leer aquí la definición), decidimos seguir la guía para catar una cerveza (publicada en esta liga) para hacer la evaluación.

Elsa y yo determinamos, para la calificación final de cada bebida, una escala del 0 al 5, donde lo más cercano al 5 sería para aquellas que nos parecieran realmente dignas para pistear. Las que sí volveríamos a comprar obtuvieron calificaciones de 3.5 hacia arriba.

Aclaración: todas las bebidas se mantuvieron en hielo antes de ser consumidas, por lo que se sirvieron frescas.

Presentaré los resultados agrupados por las calificaciones finales, y en orden de mayor a menor. Comencemos.


CALIFICACIÓN: 4.5 

Colima Cero Session IPA

  • Bebida: Colima Cero Session IPA
  • Productor: Cervecería de Colima (Web: cerveceriadecolima.com)
  • Procedencia: México
  • Estilo: Session IPA
  • Alcohol por volumen (ABV): < 0.5 % 
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 355 mL
  • Precio: $43 pesos mexicanos (en HEB)
  • Calificación: 4.5 sobre 5
  • Recomendable: Sí

Reseña: En la nariz presentó agradables aromas a piña de gelatina, cítrico, cáscara de limón verde y yerbabuena. En boca se siente con mejor cuerpo que las demás, "se siente más cheve", y deja un retrogusto amarguito a toronja muy sabroso. La carbonatación se mantuvo muy bien. Esta bebida mexicana fue la mejor de la noche. Sí la recomendamos.


CALIFICACIÓN: 4

Corona Cero

  • Bebida: Corona Cero
  • Productor: Grupo Modelo (Web: grupomodelo.com)
  • Procedencia: México
  • Alcohol por volumen (ABV): 0.0 % 
  • Servida desde: lata
  • Cantidad: 355 mL
  • Precio: $14 pesos mexicanos (en HEB)
  • Calificación: 4 sobre 5
  • Recomendable: Sí

Reseña: Nos pareció mejor que la Corona original (con alcohol), y creo que eso dice todo. En nariz predomina la nota a pan; en boca se siente ligera, con ligero amargor y buena carbonatación; se siente rica, fresca. Elsa ya estaba pensando en maridarla con un pozole rojo o un buen ceviche. Otra bebida mexicana que salió bien librada de la evaluación. Sí la recomendamos; sobre todo a ese precio de $14 pesos por lata. Tranquilamente, a un lado del asador, puedes estar disfrutándola.


Modelo Dorada Cero

  • Bebida: Modelo Dorada Cero
  • Productor: Grupo Modelo
  • Procedencia: México
  • Alcohol por volumen (ABV): 0.4 % 
  • Servida desde: lata
  • Cantidad: 355 mL
  • Precio: $17 pesos mexicanos (en HEB)
  • Calificación: 4 sobre 5
  • Recomendable: Sí

Reseña: Tiene una nariz muy aromática, con notas cítrica y herbácea. El cuerpo es bastante ligero, y se confirma el sabor cítrico combinado con algo ligeramente acaramelado. Sí la recomendamos.


Trail Pass Golden

  • Bebida: Trail Pass Golden
  • Productor: Sierra Nevada Brewing (Web: sierranevada.com)
  • Procedencia: Estados Unidos
  • Alcohol por volumen (ABV):  < 0.5 % 
  • Unidades int. de amargor (IBU): 15
  • Servida desde: lata
  • Cantidad: 355 mL
  • Precio: $29 pesos mexicanos (en HEB)
  • Calificación: 4 sobre 5
  • Recomendable: Sí

Reseña: La nariz destaca por el lúpulo al presentar notas a maracuyá y a cítricos. Además de la excelente espuma que mostró, en boca se siente con muy buena acidez, muy fresca; otra cheve para echártela en el asador. Sí la recomendamos.


Trail Pass IPA

  • Bebida: Trail Pass IPA
  • Productor: Sierra Nevada Brewing (Web: sierranevada.com)
  • Procedencia: Estados Unidos
  • Estilo: IPA
  • Alcohol por volumen (ABV):  < 0.5 % 
  • Unidades int. de amargor (IBU): 15
  • Servida desde: lata
  • Cantidad: 355 mL
  • Precio: $29 pesos mexicanos (en HEB)
  • Calificación: 4 sobre 5
  • Recomendable: Sí

Reseña: Cumplidora, como su hermana, la Golden, esta bebida imita bastante bien el estilo IPA: notas a cítrico, a pino y resina. En cuerpo se siente ligera, dejando un retrogusto amargo y metálico. La carbonatación también fue muy buena, la cual se pudo comprobar en la espuma. Sí la recomendamos.


CALIFICACIÓN 3.5

Old Milwaukee

  • Bebida: Old Milwaukee
  • Productor: Pabst Brewing Company
  • Procedencia: Estados Unidos
  • Alcohol por volumen (ABV):  < 0.5 % 
  • Servida desde: lata
  • Cantidad: 355 mL
  • Precio: $32 pesos mexicanos (en HEB)
  • Calificación: 3.5 sobre 5
  • Recomendable: Sí

Reseña: Otra bebida para el asador; en nariz predomina la malta con notas a pan y levadura. La carbonatación es buena, de cuerpo ligero, aunque con menos potencia en sabor. Sí la recomendamos.


Hasta aquí llegamos con la lista de estas bebidas no alcohólicas a base de malta que sí recomendamos. 

A partir de este momento, no sugerimos ninguna de las que a continuación se presentarán. Con decirles que preferimos tirarlas en el desagüe a seguirlas bebiendo.


CALIFICACIÓN: 3


Tecate 0.0

  • Bebida: Tecate 0.0
  • Productor: Heineken México (Web: heinekenmexico.com)
  • Procedencia: México
  • Alcohol por volumen (ABV): 0.0 %
  • Servida desde: lata
  • Cantidad: 355 mL
  • Precio: $17.5 pesos mexicanos (en HEB)
  • Calificación: 3 sobre 5
  • Recomendable: No

Reseña: Desde la nariz, esta cerveza nos perdió: olía a elote de lata. Y se sentía un sabor muy artificial: sabor a lata. No nos la terminamos; preferimos tirarla. No la recomendamos.


Modelo Negra Cero

  • Bebida: Modelo Negra Cero
  • Productor: Grupo Modelo
  • Procedencia: México
  • Alcohol por volumen (ABV): 0.4 % 
  • Servida desde: lata
  • Cantidad: 355 mL
  • Precio: $17 pesos mexicanos (en HEB)
  • Calificación: 3 sobre 5
  • Recomendable: No

Reseña: Casi no tiene aroma, y podría resumirla como agüita amarga. Lo único que podría agregar es: ¿por qué no eres como tu hermana, la Dorada?

No la recomendamos. 


CALIFICACIÓN 2.5

Erdinger Alkoholfrei

  • Bebida: Erdinger Alkoholfrei
  • Productor: Erdinger Weissbräu
  • Procedencia: Alemania
  • Alcohol por volumen (ABV): 0.5 %
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 500 mL
  • Precio: $102 pesos mexicanos (en HEB)
  • Calificación: 2.5 sobre 5
  • Recomendable: No

Reseña: ¡$102 pesos tirados al caño! Pues sí, así fue. Solo destacó su gran carbonatación: la espuma era tanta que tuve que usar una cuchara para quitarla y poder evaluar la bebida. La nariz se mostraba completamente acaramelada, y en boca era agua acaramelada. Sin mayor chiste, no la recomendamos.


CALIFICACIÓN: 2

Heineken 0.0

  • Bebida: Heineken 0.0
  • Productor: Heineken México (Web: heinekenmexico.com)
  • Procedencia: México
  • Alcohol por volumen (ABV): 0.0 %
  • Servida desde: lata
  • Cantidad: 355 mL
  • Precio: $20.5 pesos mexicanos (en HEB)
  • Calificación: 2 sobre 5
  • Recomendable: No

Reseña: Otra agüita amarga, cuyo sabor se disipa muy rápidamente. No la recomendamos.


Estrella Galicia 0.0

  • Bebida: Estrella Galicia 0.0
  • Productor: Estrella Galicia (Web: estrellagalicia.es)
  • Procedencia: España
  • Alcohol por volumen (ABV): 0.0 %
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 330 mL
  • Precio: $45 pesos mexicanos (en HEB)
  • Calificación: 2 sobre 5
  • Recomendable: No

Reseña: Dos olores predominaron la nariz: pasto y… caldo de res. En la boca mostraba persistencia casi nula: su muy ligero sabor dulzón desaparecía de inmediato. No la recomendamos.


CALIFICACIÓN: 1

Trail Pass Hazy IPA

  • Bebida: Trail Pass Hazy IPA
  • Productor: Sierra Nevada Brewing (Web: sierranevada.com)
  • Procedencia: Estados Unidos
  • Estilo: Hazy IPA
  • Alcohol por volumen (ABV):  < 0.5 % 
  • Servida desde: lata
  • Cantidad: 355 mL
  • Precio: $29 pesos mexicanos (en HEB)
  • Calificación: 1 sobre 5
  • Recomendable: No

Reseña: Aunque la nariz prometía (toronja y yerbabuena), en boca se cayó estrepitosamente: sabía a jabón, ¡puaj! No la recomendamos.


Mahou 0.0 Tostada

  • Bebida: Mahou 0.0 Tostada
  • Productor: Mahou (Web: mahou.com)
  • Procedencia: España
  • Alcohol por volumen (ABV): 0.0 %
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 330 mL
  • Precio: $64 pesos mexicanos (en HEB)
  • Calificación: 1 sobre 5
  • Recomendable: No

Reseña: La nariz mostraba una sola nota: caramelo. Pero, en la boca, estuvo fatal: sabía a agua ahumada. Haz de cuenta: jugo de bachas de cigarro. No la recomendamos.


St Peter's Without Original

  • Bebida: St Peter's Without Original
  • Productor: St Peter's Brewery
  • Procedencia: Reino Unido
  • Alcohol por volumen (ABV): 0.0 %
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 500 mL
  • Precio: $99 pesos mexicanos (en HEB)
  • Calificación: 1 sobre 5
  • Recomendable: No

Reseña: Debido al productor, tenía grandes expectativas para esta bebida, que fue la segunda más costosa del line-up. Además, el logotipo del cuervo la hacía ver interesante; pero resultó ser puro pájaro nalgón. ¿Saben a qué olía? A lo mismo que huele abrir una bolsa del cereal All-bran de Kellogs®. ¿Y saben a qué sabía? Al mismo All-bran licuado únicamente con agua. Decepción total. No lo recomendamos.


Así termina la evaluación que llevamos a cabo para estas bebidas no alcohólicas a base de malta. 

Ahora, va mi comentario final: me sorprendió mucho encontrar bebidas de este tipo que vale la pena tener a la mano cuando no sea posible consumir alcohol. En verdad que te quita las ganas de echarte una cervecita si estás bajo un largo tratamiento de medicamentos, o si tienes diabetes, por ejemplo.

A pesar de lo anterior, sigo prefiriendo la opción con alcohol, pues me parece que hay semejanza con lo que una vez publicó el dibujante Paco Calderón en uno de sus cartones, cuando mencionaba la dieta a la que se había sometido y explicaba qué era el amaranto. En México, el amaranto se usa junto con el piloncillo (o panela) para hacer un dulce típico que se conoce como Alegría. Pues Paco Calderón dijo que comer amaranto es como tomar un dulce Alegría y quitarle el piloncillo (lo dulce) …y la alegría.

Taza con amaranto y dulces mexicanos llamados alegrías

En mi opinión, quitarle el alcohol a la cerveza (o al vino, como lo reseñé en esta otra nota) es quitarle un elemento crucial.

Por supuesto, no promuevo la embriaguez ni mucho menos. Pero para la cerveza, el alcohol es parte de su esencia: sin este, simplemente ya no es.

Sé que las generaciones más jóvenes ya no están consumiendo bebidas con alcohol. No sé exactamente a qué se debe. Algunos dicen que es por salud —pero si prefieren vapear, no les creo mucho—; otros, que porque están cuidando su peso (tienen bastante menos calorías las bebidas sin alcohol). Asumo que tampoco quieren arriesgarse a emborracharse, al calor de la fiesta, y terminar volviéndose virales en YouTube o TikTok debido a que alguien los grabó haciendo estropicios o tonterías.

Sea como sea, cada uno tiene derecho a decidir qué bebidas quiere consumir. Qué bueno que ahora hay "cervezas" sin alcohol para los jóvenes que ya se aburrieron del Frutsi y sienten que las cervezas con alcohol están muy fuertes.

Eso sí, solo recuerden esto:


Hasta la próxima.


El exceso de alcohol es perjudicial para la salud. Disfruta con moderación.


sábado, 2 de mayo de 2026

¿Podrás disfrutar de ese vino?

Artículo publicado originalmente en la página Vinisfera.com el 19 de abril de 2010

Imagen cortesía de Vinísfera

Hay ocasiones en que llegamos a casa, descorchamos una botella y el vino que servimos en nuestra copa no nos produce el placer esperado.

Por Rafa Ibarra

19 Abril, 2010

La pregunta que da título a este artículo no está enfocada ni a nuestras capacidades físicas ni a la experiencia o conocimientos que tengamos sobre cómo catar. Se refiere a algo más sencillo y muy importante: nuestro estado de ánimo.


Es cierto que el vino es una bebida maravillosa y que disfrutamos mucho, pero hay ocasiones en las que llegamos a casa, tomamos una botella, la descorchamos, nos servimos y… el vino que tenemos en nuestra copa no nos produce el placer esperado. ¿A qué se debe esto? ¿Está mal el vino? Podría ser, pero a veces simplemente es que nuestra mente tiene su atención desviada hacia otras cosas, como pueden ser estrés, cansancio, preocupaciones por problemas personales, laborales, etcétera. Es decir, nuestro estado de ánimo no está en la mejor disposición posible. No es culpa del vino.


Por pláticas con amigos enófilos que han pasado por algún periodo de fuerte estrés o de mucha preocupación, he confirmado algo que yo mismo he vivido: los vinos que probamos durante ese lapso de tiempo no nos han ni sorprendido ni agradado demasiado. Pero, cuando la tensión desaparece y probamos nuevamente esos vinos, ahora cobijados por una agradable paz mental, nuestra percepción cambia totalmente, al grado de decir: oye, no estaba tan mal después de todo.


Si no crees que esto es posible, vamos a comprobarlo fácilmente haciendo el siguiente ejercicio, yendo al extremo opuesto.


A ver, concéntrate y piensa en cuál ha sido para ti el mejor vino que has probado en toda tu vida. Piénsalo. ¿Ya lo tienes? Bueno, ahora trata de acordarte cuál era el estado de ánimo que tenías en ese momento, cómo era el ambiente que te rodeaba, si estabas solo o acompañado, y por quien o quienes. Con toda seguridad el recuerdo te dice que ese momento era sumamente agradable, alegre, y estabas acompañado por tus amigos o algún ser querido.


Por otro lado existen personas que piensan que más bien será el vino el encargado de hacer que el momento sea placentero, haciendo eco a la frase “Lo bueno del vino es que durante dos horas los problemas son de otros”. Suena gracioso, pero conviene tener cuidado de no querer usar al vino o alguna otra bebida alcohólica como si fuera la “cura” a nuestros problemas, pues el desenlace sería trágico. En todo caso yo prefiero la frase dicha por George Brassens: “El mejor vino no es necesariamente el más caro, sino el que se comparte”.


En resumen, si sientes que tu estado de ánimo no es muy adecuado como para disfrutar de una copa de vino, hazte un favor: no abras esa botella el día de hoy, espera a un mejor momento. Seguro que no te arrepentirás.


viernes, 1 de mayo de 2026

Salvator | Paulaner | Alemania | Ale | Doppelbock

Tarde pero sin sueño. Por fin, estoy publicando la reseña de una de las mejores cervezas que he probado: Salvator, elaborada por la cervecería alemana Paulaner.


Todo un agasajo cervecero

Si recuerdan, mis siempre pacientes cuatro lectores, hace algunas semanas publiqué La leyenda de Athör, escrita por el ajonjolí de todos los moles blogueros: Eslem Torres. Ese artículo hace referencia precisamente a la cerveza que nos concierne el día de hoy. Si no lo han leído, pueden dar clic en esta liga para hacerlo.


Este blog es educativo y de entretenimiento. No fomentamos el consumo excesivo de alcohol.


Sin mayor preámbulo, pasemos a la nota que Elsa y yo tomamos al disfrutar de esta deliciosa cerveza.


  • Cerveza: Salvator
  • Cervecería: Paulaner [Web: paulaner.com]
  • Procedencia: Alemania
  • Estilo: Doppelbock
  • Disponibilidad: todo el año (si la encuentras)
  • Alcohol por volumen (ABV): 7.9 %
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 330 mL
  • Vaso utilizado: Pinta
  • Temperatura de servicio: 6 a 10°C
  • Recomendable: Sí
  • Disfrutada el día: 25 de abril de 2026


Empezando por la apariencia, la espuma era grande y cremosa, de color beige. Permaneció por buen tiempo en el vaso, lo que nos dejó disfrutar de un excelente encaje alrededor de este. El cuerpo de la cerveza se notaba turbio y de color café rojizo.



Es una cerveza muy aromática; resaltan notas originadas por la malta: melaza, caramelo y paja. El lúpulo se percibe por una nota herbal; la levadura, por aroma a masa para pan.

En la boca, se siente el cuerpo pleno de esta magnífica cerveza, con una textura gruesa y cremosa. La carbonatación se mantiene vivaz, excelente. Tras pasar el trago, el final da un gusto amargo, equilibrando los sabores muy bien.

Sin duda, esta es una de mis cervezas favoritas. Por eso, agradezco doblemente a mi querido amigo Kike que la compró a un importador de Guadalajara y me regaló un par de botellas: una para Elsa y otra para mí. ¡Qué agasajo, mi bro! ¡Gracias totales!

¡Ah! Se me olvidaba decirles que este estilo cervecero, el Doppelbock, es de los que pueden guardarse por muchos años antes de beberse, e incluso mejoran con el tiempo.

Si llegan a ver esta cerveza (antes se podía conseguir con más facilidad en Monterrey), cómprenla y pruébenla. Les aseguro que no los decepcionará.

Hasta la próxima.


El consumo de vino afecta su capacidad para conducir u operar maquinaria. Nunca beba y conduzca.