domingo, 8 de febrero de 2026

¿Por qué algunos vinos saben salados?

Mi apreciable cuarteto lector, ¿les ha sucedido que al probar algún platillo gastronómico —sea casero o en un restaurante— de inmediato sus papilas gustativas lanzan la alarma gritando ¡está saladísimo!, ¡se les pasó la mano de sal! y cosas parecidas? No creo equivocarme al decir que todos hemos pasado por esta desagradable experiencia. Por supuesto, si nosotros somos los invitados a esa comida (sobre todo en casa de los suegros) no nos queda más que responder que está muy rico a la pregunta de los anfitriones de si nos gustó,  para, acto seguido, buscar con desesperación un vaso con agua para remover la salitre que inadvertidamente nos engullimos.

Es sumamente difícil recuperar un platillo que se pasó de sal. Quizás se recurra al viejo truco de agregarle papa con la esperanza de que esta absorba algo de la sal. A veces funciona. Pero la mayoría de las veces el daño ya está hecho. Es irreversible.

Pues bueno, en ocasiones el exceso de sal suele aparecer en los vinos. Si nunca les ha pasado, son sumamente afortunados. Pero quienes hemos probado cientos de ellos, más de una vez hemos tenido esa molesta experiencia.

Parece que el Salt Bae se da gusto con algunos vinos

Como no puedo tapar el sol con un dedo (ni pretendo hacerlo —no soy tapadera de naiden—), confieso que solo me ha tocado probar vinos salados provenientes de mi país, México. Pero es justo también decir que han sido muy pocos en comparación con el vasto universo de los que he degustado en mi enófila vida. También es certísimo que son todavía menos los vinos prácticamente imbebibles —dignos de un saladero— con los que me he topado (literalmente). De hecho, son exactamente dos, nomás.

Claro, sucede que algunos sommeliers y vendedores de vinos en las catas que organizan dicen que esa nota que perturbó nuestro sentido del gusto "no es salinidad, sino mineralidad", pero eso es mentira; son cosas diferentes. Pero, pues, son comerciantes y se entiende.

Ustedes, mis siempre sagaces cuatro lectores, estoy seguro de que comprenden que no estoy diciendo en ningún momento que "El vino mexicano es salado". Únicamente un mentecato, tonto, bobo, idiota, estúpido, imbécil, necio, cretino, lerdo, abobado, alelado, atontado, sonso, menso o faino podría pensar que estoy diciendo eso. Con ustedes, ese no es el caso. Estoy seguro.

Hace unas semanas, mi esposa Elsa me hizo la pregunta que da título a este artículo: "¿Por qué algunos vinos saben salados?". Yo no sabía la respuesta precisa, pero sabía quién sí podría dármela. ¿Quién vino a mi mente en ese momento?

Ni más ni menos que el Dr. Alejandro Cabello Pasini, quien además de ostentar un doctorado en Oceanografía Costera por la State University of New York, cuenta con una especialidad en Vinicultura. Él vive en Ensenada, Baja California, donde se produce la mayor parte de los vinos de México. Y no solo eso, sino que él y su familia también hacen vinos con su marca Fratelli Pasini. Vinos muy buenos que he tenido la fortuna de conocer desde hace muchos años, y que más afortunado he sido al haber alcanzado las tres últimas botellas que tenía mi estimado Salvador Costa Artigas (leer su nota aquí) en su tienda La Boquería (IG: @laboqueríavinos).

¡Matanga! :-)

Alejandro está a punto de jubilarse después de —fíjense nomás— ¡34 años de trabajar como investigador en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y 46 años dando clases ahí mismo!

Puedo decir con total seguridad que Alejandro, además de ser bien cuerda (expresión usada en México para describir a alguien muy inteligente), es a todo dar. Lo sé porque a inicios de marzo del 2010 lo conocí en Querétaro, durante la primera edición del Festival 100 Vinos Mexicanos (100vinosmexicanos.com), junto a su hermano Aldo.

Con Aldo (izquierda) y Alejandro Cabello Pasini
Marzo de 2010


Ahí están, los vinos Fratelli Pasini, de los pioneros de ese festival


Alejandro dirigiendo la presentación de sus vinos en el festival

Posteriormente, en una visita que hizo a Monterrey, estuvimos en una cena con él y con nuestro estimado Salvador Costa. Ambos son a todo dar.

(Izquierda a derecha) Alejandro Cabello Pasini, Salvador Costa Artigas, Elsa y yo

Bueno, pues recordé algunos artículos que el propio Alejandro publicó en un blog que abrió hace varios años (vinospasini.blogspot.com), el cual, aunque hace rato que no lo actualiza —cof cof algo que espero cambie ahora que se jubile cof cof—, aún contiene algunos artículos relacionados con la mineralidad y la salinidad.

Después de leerlos (están buenísimos, se los recomiendo), decidí mandarle un correo personal y hacerle dos preguntas, de las cuales me permito compartir con ustedes la respuesta. Hay que aprovechar que, apenas el semestre pasado, él dio la materia de Enología Avanzada, en la Facultad de Enología y Gastronomía de la UABC (feg.ens.uabc.mx), así que lo trae fresco en la memoria. 

A la pregunta de si un vino sale salado debido a algún ácido (como el ácido succínico), Alejandro, como buen investigador, contesta lo siguiente:

"Bueno, la respuesta es compleja ya que pueden ser varios factores.

a) Un terruño con alta salinidad. Existen algunas regiones del planeta que naturalmente tienen altos niveles de cloruro de sodio y otras sales como resultado de haber sido parte de mares antiguos, cercanía con el mar y con problemas de intrusión marina, etcétera. Si se han plantado viñedos en estas regiones, las plantas de manera natural van a asimilar altas concentraciones de estas sales que eventualmente van a terminar en la fruta.

b) Lixiviación de minerales de las rocas. Las rocas están compuestas de minerales, y con el paso del tiempo (geológico) los minerales se disuelven en el agua (recuerdo que en secundaria nos enseñaron que el agua es el disolvente universal). En cuencas acuíferas, como el del Valle de Guadalupe [Baja California, México], estamos rodeados de una roca que se llama “granito”. El granito tiene típicamente 5-8% de Na [sodio] y K [potasio], y con el paso de millones de años, las rocas se van disolviendo, y el Na y K se incorporan en el agua. 

Si se utiliza esta agua para regar las vides, los vinos pueden terminar un poco salados. Esto probablemente sucedió con algunos vinos de Baja California. Aclaro que esta no es la única razón por la que hace años (ahora no lo noto tanto) algunos vinos se percibían un poco salados, y aclaro que esta característica no era única de Baja California. Hay otras regiones que han experimentado estos problemas y los han resuelto.

c) Uso de agua muy dura (con altos niveles de sales). Ligado a los dos puntos anteriores, si además se usan aguas residuales (que generalmente tienen altos niveles de sal) esto puede aumentar el problema. También si el manto acuífero tiene problemas de intrusión marina (como sucede en San Quintín, Baja California) y se usa esa agua para regar, pues… ¡problemas!

d) Evaporación y clima cálido. En la actualidad, el cultivo de la vid es suplementado con agua de riego que generalmente es mediante goteo. Al caer la gota de agua en la planta, parte del agua se evapora, especialmente en épocas cálidas (que es cuando madura la fruta). Al evaporarse, se incrementa la concentración de sales en la zona radicular y pueden ser asimilados por la planta.

e) Maduración. Las frutas, incluyendo las uvas, acumulan minerales en sus células. Esta es la manera en que el agua entra a la fruta y ésta crece de tamaño: entra por osmosis y hace crecer las frutas con agua, azúcar y minerales. Durante las décadas de los años 80, 90 y la década de 2000, los consumidores empezaron a preferir vinos muy potentes, muy corpulentos, más alcohólicos. Esto se logra sobremadurando la fruta, lo que incrementa la concentración de minerales como Na y K en la uva y finalmente en el vino. Esta es una razón por la que muchos vinos se perciben salados (además de los potenciales problemas descritos arriba).

f) Concentración de ácidos orgánicos. Uvas con altos niveles de ácidos orgánicos pueden ser percibidos como más salados. Hay que recordar que las sales minerales y los ácidos orgánicos son percibidos o detectados por las mismas papilas gustativas en la lengua, solo que con diferentes receptores. Altos niveles de acidez pueden ser percibidos como alta salinidad.

g) Fertilización. Las plantas tienen que ser fertilizadas. Requieren bastante potasio para crecer la fruta (ver punto anterior) y nitrógeno para crecer la planta. Los fertilizantes muchas veces tienen sodio. Todo esto impacta la concentración de minerales en la fruta. Como dato curioso, cada tonelada de uva tiene aproximadamente 5 kg de potasio.

h) Fermentación. Algunos vinos son producidos en tinas o tanques de concreto. El concreto puede lixiviar minerales durante la producción de los vinos.

i) Producción de ácido succínico. Durante la fermentación, las levaduras sintetizan ácido succínico como parte de la ruta respiratoria. Si se dejan muchas lías [sedimentos] en la crianza, este ácido puede incrementar la sensación de salinidad. 

Nota: el ácido succínico se percibe como poco ácido y muy salado.

j) Algunos procesos enológicos. La des-acidificación de los vinos (especialmente en zonas frías de Europa) se realiza mediante columnas de intercambio iónico o catiónico. Estas columnas están empacadas con geles que intercambian H+ [hidrógeno], Na o K por algún ácido orgánico. Por eso está legislado el uso de este proceso en Europa, y es la razón de la alta salinidad en algunos vinos blancos.

k) Percepción por el consumidor. Muchos consumidores confunden mineralidad con salinidad".

Pues aquí las tienen: 10 posibles razones fisico-químicas y una de percepción (la última) de porqué un vino puede sentirse salado. ¿Qué les pareció? ¿Sabe o no sabe el buen Alejandro?

Pero le hice una segunda pregunta en aquel correo, la cual era si se podía detectar y corregir (para eliminar) ese sabor salado de los vinos. A continuación, su respuesta:

"Esto es algo que todas las vinícolas de alta producción (L. A. Cetto, y otras grandes empresas de todo el mundo) hacen. Corrigen los vinos. La corrección de salinidad, acidez volátil, des-acidificación, eliminación de aromas, etcétera, mediante columnas de intercambio, membranas selectivas, filtración tangencial u ósmosis inversa. En la actualidad, la producción de vino y otras bebidas (como la cerveza) se corrigen usando estas técnicas, especialmente en bodegas grandes ya que el equipo puede ser costoso".

Lo último que menciona Alejandro explicaría la razón por la cual a veces (vuelvo a recalcar: a veces) los vinos de productores muy pequeños —artesanales— llegan a sentirse más salados que los de las grandes bodegas.

Alejandro, como buen científico divulgador, me compartió un artículo que publicó hace varios años sobre su investigación de la salinidad de los vinos de México, especialmente los de Baja California.

Pueden dar clic en esta liga para descargar el artículo del Dr. Alejandro Cabello Pasini y otros colegas suyos

Mis entusiastas cuatro lectores, espero que este artículo haya resultado tan didáctico para ustedes como lo fue para mí.

Ahora ya sabemos que la causa de esa salinidad (no mineralidad) percibida en algunos vinos puede ser multifactorial. No hay una respuesta simple. Y también aprendimos lo cuidadoso que se requiere ser para elaborar un buen vino.

Esto nos ayudará a apreciarlos todavía más, sin duda.

Le agradezco al buen Alejandro Cabello Pasini el tiempo que se tomó para contestar mi correo. A ver cuándo vuelves a Monterrey, eh.


Hasta la próxima.


martes, 3 de febrero de 2026

El bizarro presente de "privilegio"

Mis asiduos cuatro lectores, en seguimiento al artículo La importancia del uso de las palabras precisas (publicado en esta liga) donde publiqué mi opinión acerca del uso de la palabra privilegio, y tras recibir comentarios y retroalimentación que me pusieron a pensar (Jenisan y Eliel, gracias), decidí enviar una consulta a la página de la FundéuRAE que es la Fundación del Español Urgente [www.fundeu.es], y está asesorada por la Real Academia Española [www.rae.es].

Primeramente, comparto con ustedes la consulta que hice, la cual pueden ver en la siguiente imagen (pueden darle clic para ampliarla).

La consulta hecha a la FundéuRAE

Ahora, les comparto la respuesta que recibí de la FundéuRAE a mi consulta, mediante correo electrónico.

La respuesta a mi consulta

Antes de continuar, les comparto en la imagen siguiente la base de mi consulta que es la definición de la palabra privilege (privilegio en español) tomada del diccionario Merriam-Webster. Tengan la bondad de fijarse en la cuarta acepción.

Por favor, vean la cuarta acepción

En el idioma inglés, a diferencia del español, privilegio tiene una connotación positiva, que es a la que me referí en mi consulta: "una oportunidad especial de hacer algo que causa un sentimiento de orgullo".

En español, privilegio carece de esa definición, aunque realmente ya tiene bastante tiempo de usarse en el mismo sentido que vierte la cuarta acepción en inglés.

Ese es el bizarro presente de la palabra privilegio.

Pero eso no significa que no pueda sucederle lo mismo que a la palabra bizarro: ¡que la RAE por fin reconozca esta definición por el constante uso de los hispanoparlantes y decida añadirla a su diccionario por consejo de los lexicógrafos! Si se acuerdan, público culto y conocedor, de eso se trató mi artículo La incontenible evolución del idioma (publicado en esta liga).

Mientras tanto, podríamos entonces, mis estimados cuatro lectores, optar por alguna de las siguientes alternativas para el uso de la palabra privilegio:

A) Dado que no existe en español la acepción que corresponde con precisión lexicográfica a lo que nos referimos, usemos otra(s) palabra(s) que sí lo haga(n), dependiendo del contexto. Por ejemplo: "oportunidad especial", "oportunidad única", "designación de servicio", "satisfacción", "orgullo" (en sentido positivo), "distinción".

B) ¡Qué te valga! A seguir utilizándola para que el uso continuo se convierta en regla. Faltaba más. Vox populi, vox Dei: la voz del pueblo es la voz de Dios.

Esas son las opciones. Escoja cada uno la que desee. Este es un país libre.

Y el que tenga algo que objetar, que objete.


Hasta la próxima.

Postdata. ¿Se han dado cuenta de que cuando utilizo palabras que no son de uso cotidiano éstas aparecen subrayadas (como la palabra postdata con que inicia este párrafo), y que si dan clic sobre ellas se abre el diccionario mostrando su definición?
Para que vean cómo los quiero, condenadotes.




lunes, 2 de febrero de 2026

Brewcasting | Episodio # 2 | Morenazas

Bienaventurados sean mis cuatro lectores, 

porque ellos se enterarán de lo que fue el segundo episodio del Brewcasting.


Esta profecía se cumple en este momento mediante ustedes, mis apreciados lectores, pues continuamos con la esperada serie de Brewcasting. En esta ocasión, de manera por demás fortuita, el tema elegido fueron las morenazas. Me refiero a las cervezas oscuras que, al menos en Monterrey, aunque no son unas perfectas desconocidas tampoco son tan populares. Este es más bien un territorio de güeritas —cervezas claras— para el calor.

Acordamos esta vez que cada uno de los tres participantes traería tres cervezas diferentes para realizar la evaluación. No importaba el estilo, mientras fueran oscuras; así de sencillo. 

Gracias a la buena comunicación, no hubo cervezas repetidas, por lo que el line up estaba listo para iniciar al ritmo de Thunderstruck de AC/DC.

El line up de esta ocasión

Sin más, pasemos a la pasarela por la que desfilaron las morenas de fuego, en el orden que nos pareció el más adecuado según sus particularidades. 

No. 6 Cerveza Mty Stout
  • Cerveza: No. 6 Cerveza Mty Stout
  • Cervecería: Rrëy
  • Procedencia: Monterrey, México
  • Estilo: Stout
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 4.2
  • Unidades int. de amargor (IBU): 35
  • Servida desde: lata
  • Cantidad: 237 mL
  • Vaso utilizado: Copa
  • Temperatura de servicio: 2 a 6°C
  • Recomendable: No
  • Probada el día: 30 de enero de 2026

Iniciamos con esta cerveza regiomontana, cuya espuma brilló por su ausencia, a pesar de dejar caer la cerveza desde buena altura. Apenas pintó un delgadito encaje beige, que decrecía rápidamente. De apariencia transparente (se veía a través sin problema) con tonalidad parda oscura, esta cerveza mostró poco en nariz: escasamente unas notas tostadas a caramelo. En el paladar, se siente de cuerpo ligero y textura delgada (aguada). En sabor tiene una duración y potencia medianas.

En mi calificación del 1 al 10, le di un 5. Yo no la recomiendo.

Espero darle otra oportunidad, pero quisiera ahora fuera en botella o en draft.


Minerva Stout
  • Cerveza: Minerva Stout
  • Cervecería: Minerva
  • Procedencia: Guadalajara, México
  • Estilo: Stout
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 6.0
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 355 mL
  • Vaso utilizado: Copa
  • Temperatura de servicio: 4 a 8°C
  • Recomendable: Sí
  • Disfrutada el día: 30 de enero de 2026

De Monterrey pasamos a Guadalajara con esta cervecería fundada en el año 2004, vieja conocida, al menos por mí. Me tocó verla dar sus primeros pasos cuando era una microcervecería independiente. Snif, crecen tan rápido.

Bueno, ¿qué traía en el morral esta morena? De entrada, nos dejó ver su buena carbonatación mostrando una más frondosa espuma que la cheve anterior, siendo esta duradera espuma cremosa y de color beige. El encaje formado era bonito verlo. Esta cerveza era más oscura y de color negro, lo esperado de una stout.

En aromas nos dejo claro que la malta mandaba con sus marcadas notas tostadas a melaza y caramelo. Hasta una nota a establo percibí. Me gustó.

Es de cuerpo medio con textura cremosa. La carbonatación se mantuvo vivaz todo el rato. El sabor fue de larga permanencia, con un dulzor ligero, una acidez mediana y un amargo mayor.

En mi calificación del 1 al 10, le di un 7. Me pareció buena y sí la recomiendo.



  • Cerveza: I thought it was breakfast but it was feelings
  • Cervecería: Evil Twin Brewing
  • Procedencia: Nueva York, Estados Unidos
  • Estilo: Outmeal Stout
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 5.5
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Servida desde: lata
  • Cantidad: 473 mL
  • Vaso utilizado: Copa
  • Temperatura de servicio: 4 a 8°C
  • Recomendable: No
  • Probada el día: 30 de enero de 2026

Continuamos ahora con esta cerveza norteamericana de Nueva York, cuyo nombre parece estribillo de canción indie.

La espuma fue mayor que con la primera cerveza de la noche, pero menor que con la segunda; fue pequeña, aunque cremosa y de color café claro, dejando un buen encaje. El color de esta cheve era negro.

Voy a ser bien sincero, mis comprensivos cuatro lectores: por tratarse del estilo Outmeal Stout yo esperaba grandes cosas de esta cerveza. Pero me decepcionó y muy feo. En su débil nariz apenas se detectaba un ligero aroma a café tostado. Y ya. Párenle de contar.

En el paladar se sentía ligera, de textura delgada (como la primera), aunque mantuvo un poco de la carbonatación. El final amargo es otra cosa que recuerdo. Pero la duración del sabor era corta.

¿Para qué digo más? En mi calificación del 1 al 10, le di un 5. Yo no la recomiendo.


Trooper Fear of the dark 

  • Cerveza: Trooper Fear of the dark
  • Cervecería: Robinson's Brewery
  • Procedencia: Reino Unido
  • Estilo: English Stout
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 4.5
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 500 mL
  • Vaso utilizado: Shaker
  • Temperatura de servicio: 3 a 7°C
  • Recomendable: Sí
  • Disfrutada el día: 30 de enero de 2026

La noche no estaba pintando bien, tras la desilusión que nos causó esa morena neoyorkina. Llegaba otra extranjera, ahora del Reino Unido. ¿Nos volverían al romper el corazón? En ese preciso momento, empezó a sonar en Spotify la canción de Iron Maiden que da nombre a esta cerveza. ¡Era una señal! 

¡Y vaya que lo fue! La esperanza reapareció desde el momento de servirla, con una espuma grande, cremosa, duradera y de color beige. Era excelente el encaje de esta cerveza completamente negra.

En paladar se siente de cuerpo medio, ahora sí con una textura cremosa y vivaz carbonatación. El final se sentía amargo, con una ligera nota Metálica (eh, ¿vieron lo que hice?).

El sabor es de permanencia larga, y ahora sí percibí equilibrio entre el dulzor, amargor y acidez. Volví a ser feliz.

En mi calificación del 1 al 10, le di un 8, y sí la recomiendo. 

Acompáñenla con su canción de Iron Maiden favorita. 



  • Cerveza: Shiner Black
  • Cervecería: Spoetzl Brewery
  • Procedencia: Texas, Estados Unidos
  • Estilo: Black Lager
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 4.9
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 355 mL
  • Vaso utilizado: Copa
  • Temperatura de servicio: 3 a 7°C
  • Recomendable: No
  • Probada el día: 30 de enero de 2026

Más motivados, continuamos y nuevamente una estadounidense salía a la pasarela. Con una espuma blanca casi nula y dispareja (la delgada línea que formó), presagiaba un acontecimiento desagradable. Esta cerveza de color pardo oscuro presentó dos aromas únicamente: uno ligero a caramelo y otro intenso a humo. Hasta bromeamos los presentes diciendo que parecía que, mientras hacían la cerveza, habían estado echando la ceniza de sus cigarros en el tanque. 

Creo que es una cerveza que a un fumador empedernido le encantará, pues el sabor a humo era demasiado.

No gastemos más tiempo: en mi calificación del 1 al 10, le di un 4. No la recomiendo. 

Tan bien que íbamos, caramba.


Erdinger Weissbier Dunkel

  • Cerveza: Weissbier Dunkel
  • Cervecería: Erdinger Weissbräu
  • Procedencia: Alemania
  • Estilo: Weissbier Dunkel
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 5.3
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 500 mL
  • Vaso utilizado: Shaker
  • Temperatura de servicio: 3 a 7°C
  • Recomendable: Sí
  • Disfrutada el día: 30 de enero de 2026

—Gute natch— dijo la siguiente morena en turno. Yep, alemana. Se trata de una cerveza de trigo oscura, de librito.

De entrada, sin gran aspaviento formó una espuma enorme, efervescente y de color beige, que dejó un encaje excelente. Sabía hacer su trabajo. Eso sí, era menos oscura que las anteriores, siendo su color más bien café oscuro.

En nariz, se hicieron presentes para este tipo de cervezas las esperadas notas a clavo y a plátano. Es cumplidora —como dije, de librito. En paladar se siente de cuerpo ligero, textura delgada y mediana carbonatación. El sabor es de mediana permanencia, con menos sabor amargo y con más dulzor y acidez.

Esta es una cerveza oscura que tranquilamente me podría tomar a un lado del asador mientras cocino una carnita.

También la recomendaría a alguien que quiere empezar a probar cervezas oscuras.

En mi calificación del 1 al 10, le di un 7, y sí la recomiendo. 


Young's Double Chocolate Stout

  • Cerveza: Young's Double Chocolate Stout
  • Cervecería: Carlsberg (antes de Young's Brewery)
  • Procedencia: Reino Unido
  • Estilo: Chocolate Stout
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 5.2
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 500 mL
  • Vaso utilizado: Copa
  • Temperatura de servicio: 3 a 7°C
  • Recomendable: Sí
  • Disfrutada el día: 30 de enero de 2026

De nueva cuenta, una cerveza británica aparecía ante nosotros, pero de un estilo muy diferente a la anterior.

Discreta en apariencia, formó una cremosa espuma mediana y de color beige, que hizo un buen encaje en la copa. Es completamente negra de color esta cerveza.

¡Uff! Pero en la nariz se notaba claramente el chocolate amargo que se le había agregado. Eso sí, muy diferente al aroma de la Negra Chocolate Turín que ya reseñé antes. Además del chocolate amargo, se siente café tostado. 

En boca se reafirma el sabor, por lo que esta cerveza es en sí misma un postre. O la puedes acompañar con un brownie, si en verdad te encanta el chocolate. Hace honor a su nombre: Double Chocolate. Se siente de cuerpo medio, cremosa, con mediana carbonatación y final amargo. Muy buena cerveza.

En mi calificación del 1 al 10, le di un 8, y por supuesto que la recomiendo. 


St Peter's Cream Stout

  • Cerveza: St Peter's Cream Stout
  • Cervecería: St Peter's Brewery
  • Procedencia: Reino Unido
  • Estilo: Cream Stout
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 6.2
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 500 mL
  • Vaso utilizado: Copa
  • Temperatura de servicio: 4 a 8°C
  • Recomendable: Sí
  • Disfrutada el día: 30 de enero de 2026

Gran Bretaña da nuevamente un paso al frente en el line up, con esta cerveza que ya conocía de tiempo atrás, pero hacía mucho que no probaba de nuevo. 

Completamente igual que la anterior en apariencia, formó una cremosa espuma mediana y de color beige, que hizo un buen encaje en la copa. Es completamente negra de color esta cerveza.

¡Ah!, pero en nariz y boca es diferente, porque lo que prevalece son las notas a un delicioso café espresso. Se siente cremoso, de cuerpo mediano, con un largo final amargo, como un buen café. Con un buen balance de dulzor, amargo y acidez, esta es una cerveza que yo llamo "para meditar".

De hecho, cerca de la Macroplaza, en Monterrey, más específicamente, cerca de la escultura del Caballo de Botero, había (desconozco si sigue ahí) un negocio de venta de cervezas que tenía esta Cream Stout en su menú. Yo la pedía cuando andaba deambulando por ahí, y la disfrutaba tranquilamente mientras veía pasar la tarde. Una delicia.

En mi calificación del 1 al 10, le di un 9, y sí la recomiendo ampliamente. 


Lanzallamas Russian Imperial Stout

  • Cerveza: Lanzallamas
  • Cervecería: Hércules
  • Procedencia: Querétaro, México
  • Estilo: Russian Imperial Stout
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 13.0
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Servida desde: lata
  • Cantidad: 473 mL
  • Vaso utilizado: Copa
  • Temperatura de servicio: 11 a 15°C
  • Recomendable: Sí
  • Disfrutada el día: 30 de enero de 2026

Era el momento de dejar la sutileza del Reino Unido, y pasar ahora a las cervezas más galletonas (potentes) de la noche. Empezaríamos por esta cerveza mexicana con nada más ni nada menos que 13% de alcohol, en el estilo Russian Imperial Stout. ¡Órale!

Al servirla, formó una duradera espuma grande, cremosa y de color café oscuro. El encaje estaba parejito, y hacía lucir esta negra cerveza en la copa.

Y, entonces, ¡bum! ¡Qué intenso aroma nos dio a todos en la nariz! Notas fuertes a café tostado, y más leves a hierba y pasto; estas últimas por el lúpulo que se ocupó  para equilibrar el dulzor.

El cuerpo era pesado, pleno, y con una cremosa textura. La carbonatación no cedió y se mantuvo, dejando un esperado y largo final amargo. 

Personalmente, me sorprendió muy gratamente (no conocía esta cervecería queretana). En mi calificación del 1 al 10, le di el 10, y les recomiendo que la prueben si les surge la oportunidad. 


Speedway Grand Prix Stout Chocolate Pecan Pie Edition

  • Cerveza: Speedway Grand Prix Sout Chocolate Pecan Pie Edition
  • Cervecería: Alesmith Brewing Company
  • Procedencia: San Diego, California, Estados Unidos
  • Estilo: Imperial Stout
  • Disponibilidad: edición especial On the Road (2025)
  • Alcohol por volumen (ABV): 12.0
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Algunas características: con trozos de cacao, nueces pecanas, vainilla y café
  • Servida desde: lata
  • Cantidad: 473 mL
  • Vaso utilizado: Copa
  • Temperatura de servicio: 10 a 14°C
  • Recomendable: Sí
  • Disfrutada el día: 30 de enero de 2026

Esta fue la cerveza que cerró el line up, y así lo dispuse porque se trata de una verdadera joyita, tal como la llamaron en el Cheve Craft cuando la compré. Esta cerveza es una edición especial por el 30 aniversario de la cervecería AleSmith. No es una cheve de línea, así que eso la hacía más especial. Great expectations!

Para empezar, formó una buena espuma de color café oscuro, que se veía cremosa y fue duradera. El encaje de esta cerveza —tan negra como conciencia de político— fue excelente.

Y, de nuevo, la nariz... ¡pum! Un golpazo de aromas intensos, pero más variados que la anterior: café tostado, cacao, nueces, dátil, toffee, vainilla y ligeramente a plátano. 

En boca se sentía pesada, cremosa, con carbonatación y acidez vivaz que invitaba a darle otro trago. Pura potencia —como el Porshe que adorna la etiqueta— en su sabor, y completamente balanceados el amargor y el dulzor.

Si la cerveza anterior se había sacado un 10, esta se ganó un 10+. Sobresaliente. Totalmente recomendable. Donde la vean, pruébenla.


La cata había concluido. Aunque el inicio fue flojo, poco a poco fue repuntando hasta lograr sobrepasar nuestras expectativas. Se sintió como remontar un 4 a 0 en el partido de vuelta de la Gran Final. 


Ahora, era hora de cenar, así que pedimos unas tradicionales hamburguesas al carbón. Pero, para no pasárnola a secas, la acompañamos con la edición 2025 de la cerveza Noche Buena de Heineken México (antes Cuauhtémoc-Moctezuma), que ahora salió mediante la línea Bohemia de esta megacervecería.

De esta no hicimos nota de cata, pero baste decir que está mejor que ediciones anteriores. Sí la recomiendo.

Bohemia Noche Buena 2025

Antes de concluir, quiero agradecer a los brewcasters de esta ocasión: el Erick y el David. Creo que esta fue una excelente sesión de cervangelización. Nada mejor que buena compañía y buenas cervezas.

Con el buen Erick y el tremendo David

Ahora sí, cortamos la transmisión, no sin antes decir:

Desde la casa de el Rafa Ibarra, esto fue RI Brewcasting.


Hasta la próxima.



domingo, 1 de febrero de 2026

Salvador Costa Artigas: ejemplo de sencillez y coherencia de vida

Domingo 4 de enero de 2026. Reviso mis mensajes de Whatsapp y leo uno que me hace sonreír: "Tengo un Priorat del 2002, que sí era vino para guardar, pero no sé qué tanto dure. Cuando quieras lo abrimos".

Quien remite es mi buen camarada Salvador Costa Artigas, con quien pacto la fecha y la hora para este memorable evento: miércoles 21 de enero a las 6:00 p. m. en su tienda de vinos La Boquería (Instagram: @laboqueriavinos)

Con el buen Salvador Costa Artigas, en su trastienda
21 de enero de 2026

He conocido muy, pero muy pocas personas que representen en toda plenitud la definición de la palabra bonhomíaafabilidad, sencillez, bondad y honradez en el carácter y en el comportamiento. Salvador es una de ellas. Pocas cosas hay que sean tan gratas al corazón que conocer a alguien así.

Para quienes tenemos la fortuna de tratarlo más allá del mero trámite mercantil, la personalidad de los sorprendentes vinos que ha y sigue comercializando queda eclipsada por la que él mismo te revela con su cortesía. 

Salvador, regiomontano de nacimiento y descendiente de padres catalanes (su papá, originario del pueblo Port de la Selva; su mamá, de Barcelona), tiene una amplia trayectoria en el medio restaurantero, trabajando con su padre Salvador Costa Costa (†) (leer aquí la nota de El Norte) en el icónico Luisiana y posteriormente en La Guacamaya, ambos especializados en alta cocina internacional.

Salvador Costa Artigas y su padre, en La Guacamaya

Mi mente no logra ubicar el momento exacto en que nos conocimos, quizás porque valora más el presente y decir que se cuenta entre aquellas personas valiosas para mí.

Hago un recuento en mi acervo fotográfico, buscando aquellos momentos en que hemos coincidido, aunque sé que hubo muchos más de los que no guardo ninguna instantánea.

Presentación de vinos de Iberomex, en La Guacamaya
Izquierda a derecha: Manuel Pérez, Salvador Costa Artigas, Reynaldo Gómez, João Cavaco y yo



Presentación de vinos argentinos, en Buké Winestaurant
Izquierda a derecha: Nestor Leal y Salvador Costa Artigas


Cata de vinos Vinisterra, en restaurant Pangea
Izquierda a derecha: Salvador Costa Artigas, Guillermo Rodríguez Macouzet (†), yo y Christoph Gaertner


Presentación conjunta Comvinart y Vinos de Culto, en La Guacamaya
Izquierda a derecha: Salvador Costa Artigas y Humberto Falcón


Cata privada de la Bodega Ostatu, en Vinos y Vinos
Izquierda a derecha: Juan Mijares, Salvador Costa Artigas, yo, MaAsu Sáenz de Samaniego y Gonzalo Sáenz de Samaniego


Cata privada de vinos riesling, en restaurant Pangea
Izquierda a derecha: Salvador Costa Artigas y Daniel Pérez Whitaker


Una de la media docena de veces que nos reunimos los ERAP (enófilos regios anti paleros) en La Guacamaya
Izquierda a derecha: Iván Pérez Arteche, Salvador Costa Artigas, yo, David Valencia, Temo Villasana y Luis Cantú


Izquierda a derecha: Alejandro Cabello Pasini (Vinos Fratelli Pasini), Salvador Costa Artigas, Elsa y yo


El aprecio que Salvador ha desarrollado por esta maravillosa bebida que es el vino, como se dice, viene de familia. Al igual que otros conocedores, con quienes por ventura he interactuado (como don Carlos Villarreal, conocido de él también), Salvador probó primero el vino rebajado con agua, en su infancia. Al preguntarle qué edad tenía, me responde: "Ponle que desde los 12 [años]. 10 se oye muy grosero. Era vino a granel. Te vendían por 4 ó 5 dólares un garrafón de 5 litros", recuerda. Vino de mesa, que en catalán —el idioma de la tierra de sus padres — se conoce como vi de taula. Porque, por supuesto, Salvador habla también catalán. Faltaba más.

Ahora que tanto el restaurante Luisiana como La Guacamaya ya no están en operación, algo que se extraña —y mucho— es la selección de vinos que ponían a nuestra disposición, pues el mismo Salvador se encargaba de buscarlos para incluirlos en su carta, sobre todos los de la madre patria, es decir, España. Olvídense de esas típicas y aburridísimas cartas de vinos que no salen de las mismas opciones: Ribera del Duero y Rioja. Y que creen que dan muchas opciones solo porque incluyen el vino joven, el crianza, el Reserva y el Gran Reserva de esos mismos. ¡Pfffff! ¡Parfavar!

Claro, en las cartas de Salvador encontrábamos vinos españoles de Ribera del Duero y de la Rioja (cómo olvidar ese sensacional Remelluri Reserva), pero además ponía a nuestro alcance otros de muy variadas regiones vitivinícolas como  D. O. Catalayud, D. O. Cigales, D. O. Q. Priorat, D. O. Montsant, D. O. Campo de Borja, D. O. Bierzo, D. O. Somontano, D. O. Terra Alta, entre otros. 

Como dicen en mi tierra: "¡Atáscate que hay lodo!".

¿Y vinos de otros países? Por supuesto. Francia, Argentina y México son de los que más recuerdo, y que sigue vendiendo en su tienda La Boquería.

Datos de su tienda La Boquería

Al vino mexicano, Salvador siempre le ha dado oportunidad, como recientemente con los vinos ensenadenses Shimul del Ing. Álvaro Ptacnik. Pero no es de la única región vitivinícola mexicana que maneja.

Shimul is in da house!

Pero, eso sí, hay algo que tenemos que tener bien presente: Salvador sabe muchísimo de vino, pero también mucho del negocio restaurantero. Cuando él prueba vinos, además de evaluar las características de estos, ya anda pensando a qué restaurantes les pueden quedar mejor, dependiendo de los platillos que ofrecen en sus menús. Tiene el toque de Midas.

Salvador en su tienda La Boquería

Este querido camarada, graduado de Ingeniero Industrial y Sistemas por el Tecnológico de Monterrey (ITESM), tiene amplios conocimientos de cocina con sólidos fundamentos en la vida real ("al pie del fogón", diría el chef Loco Herrera, conocido de Salvador), respaldado con un postgrado gastronómico —inconcluso— en España, donde tuvo como compañero a su camarada y ahora famoso chef chocolatero JoséRa Castillo

Como buen ingeniero, le gusta saber el porqué de las cosas, por lo que muchísimo autoestudio lo ha llevado a adquirir conocimientos sobre los vinos, las regiones, los suelos, las uvas y un largo etcétera que harían palidecer a muchos sommelieres titulados. 

Y es que, cuando Salvador tiene la amabilidad y la generosidad de contarte sobre alguna experiencia, sobre los vinos de una determinada región o sobre algún maridaje recomendado, lo más sabio que puede hacer el oyente es quedarse callado y ponerle mucha atención, pues indudablemente va a aprender algo valioso.

Cuando el buen Salvador habla, hay que ponerle atención

¿Por qué vinos de diferentes regiones, aunque sean de la misma uva, saben tan diferente con un mismo platillo? Algunos pueden hacer que la comida te sepa a que estás chupando un metal. La respuesta: el terruño (o terroir) . Y Salvador te lo puede explicar con conocimiento de causa.

Que un comensal quiere comer pescado, pero a la fuerza quiere acompañarlo con un vino tinto. Salvador sabe cómo salir al paso de situaciones de este tipo, dejando al cliente contento.

Para estos y otros asuntos, Salvador es una sumamente afable y simpática enciclopedia con patas: tanto si hablas de temas enológicos y culinarios, como de buena música de rock, pues es todo un melómano. 

Tan tranquilo que se mira, pero trae al música —rock— por dentro

—Oye, Rafa. ¿Y qué pasó con ese vino del 2002 que iban a abrir—, quizás se preguntarán mis inteligentes cuatro lectores.

—Ah, sicierto.

Primero, les comento que la propuesta de Salvador se dio a raíz de un comentario mío sobre un vinazo que aún añoramos Elsa y yo: el Perinet, de la extinta bodega del cantante Joan Manuel Serrat, ubicado en la región del Priorat. Mi camarada Edgar Aguilar abrió el año pasado una botella que le quedaba —las compramos juntos— de la cosecha 2003. Creo que hasta lloró de lo buenísimo que estaba aún después de 22 años de su elaboración.


Vinazo

Ahora, gracias a la invitación del buen Salvador, tendríamos la oportunidad de probar otro vinazo de la misma región, el Priorat, aunque un año más antiguo que el que probó mi camarada Edgar.

Se trataba de un vino de la bodega catalana Capafons-Ossó (capafons-osso.com), el cual tiene por nombre Mas de Masos. Salvador me explicó que la palabra catalana mas significa finca en español. Por lo tanto, Mas de Masos se traduce como Finca de Fincas. Como dice la misma página del productor : "Del viñedo más viejo plantado en 1952 nace nuestro mejor vino, el MAS DE MASOS". ¡Wow!

Mas de Masos 2002, de la bodega Capafons-Ossó

Salvador me cuenta que conoció personalmente esta bodega y sus viñedos en un viaje a España, y me explica cómo tienen sus vides plantadas en terrazas (laderas o pendientes pronunciadas).

Mas de Masos 2002, de la bodega Capafons-Ossó

Al revisar la ficha técnica de este vino de más de 23 años, encontramos que está elaborado con cuatro uvas: garnacha peluda, garnacha del país, cabernet sauvignon y cariñena. Además, reposó por 12 meses en barricas nuevas de roble francés. 

¿Cómo se mostraría al descorchar este vino de 14% de alcohol? Solo había una manera de averiguarlo.

Tras batallar un poco con el corcho, el cual valientemente se resistió protegiendo celosamente el caldo que se le había confiado dos décadas atrás, nos lo servimos en copa.

Vista del Mas de Masos 2002, de la bodega Capafons-Ossó

Era de un muy profundo y opaco color granate, lo que denotaba que había envejecido con la dignidad que se esperaría de un vino de su categoría.


Vista del Mas de Masos 2002, de la bodega Capafons-Ossó

¿Presentaba sedimentos? Por supuesto, pues no en balde llevaba tanto tiempo guardado. Era de esperarse.

Aunque se recomienda decantar con tiempo los vinos del Priorat más jóvenes antes de beberlos (para que "abran"), este no lo necesitó en absoluto. En copa, la nariz se mostró excepcionalmente compleja e integrada, aún con notas frutales mezcladas con especiadas; todo un concierto único, que difícilmente podré volver a experimentar. En la boca fue una delicia, con un cuerpo pleno y sedoso, que mantenía una acidez impactante; lo dicho: la adecuada acidez es la columna vertebral de un buen vino. El exquisito sabor de este vino mantuvo una larga persistencia. Definitivamente, el paso del tiempo domó este vino que, sin duda, fue bravío cuando recién salió al mercado, un par de décadas atrás.


Tal como sucede con los grandes vinos, solo el paso del tiempo puede hacer patente la calidad de las personas que conocemos. Nos encontraremos a lo largo de la vida con algunas que fueron como estrellas fugaces: un espectáculo luminoso de corta duración, que a veces se desintegra por fricción y simplemente desaparece. Pero habrá otras, como mi estimado Salvador Costa Artigas, que demuestran su gran fortaleza interior gracias a su apacibilidad, a saber afrontar la vida con calma, humildad y modestia. Y compartiendo a los demás generosamente sus conocimientos. 

Levanto mi copa y brindo por él, reconociendo su gran valor como ser humano y agradeciéndole su amistad.


Si quieren probar excelentes vinos —y algunos de ellos no los encontrarán en ningún otro lado—, les recomiendo que se den una vuelta a su tienda, La Boquería. Está localizada en Río Amazonas 111, colonia Del Valle, en San Pedro Garza García, N.L. Den clic aquí para ver la ubicación

Les aseguro que no van a salir decepcionados.


Hasta la próxima.