viernes, 13 de febrero de 2026

"¿Qué vino puede usarse para la Conmemoración de la muerte de Cristo?" [Testigos de Jehová]

Mis apreciados cuatro lectores, les comparto que en la asociación religiosa a la que pertenezco, Testigos de Jehová, celebramos cada año un evento llamado la Conmemoración de la muerte de Cristo (también llamada la Cena del Señor, o simplemente la Conmemoración), la cual, por cierto, este año será el jueves 2 de abril de 2026.

Pueden ver la fecha de la Conmemoración del año actual dando clic en este enlace

Pues bueno, como pueden leer dando clic en este enlace, para esta solemne celebración utilizamos dos emblemas: el pan y el vino. Y a este último voy a referirme en este artículo, aunque si desean saber cómo se elabora el pan, pueden dar clic en este otro enlace para ver un video explicativo.

Crédito de la foto: jvlivs.wordpress.com

Durante muchos años —y por obvias razones— fui el encargado de conseguir los vinos que usaríamos, así como de proporcionar las copas y también servirlo. También me consultaban a veces, por llamadas, correos electrónicos o mensajes de Whatsapp, si se podía usar cierto vino del que me decían el nombre o me mandaban la fotografía.

Esa es la razón de este artículo: que sirva de guía a aquellos que lo requieran, con base en la información recibida y la experiencia adquirida en ese privilegio.

Sin más, comencemos con la explicación, y para esto necesitamos saber los requisitos para el vino a utilizar. Algunos fueron publicados en este artículo (dar clic para leerlo), pero el mundo del vino es tan amplio que creo conveniente expandir más la aplicación real y hasta poner fotografías, como lo haré a continuación.

Resumiré ese artículo (y algunas cartas relacionadas con este tema) de la siguiente manera:

  • El vino que se puede utilizar debe ser vino tinto natural (no jugo de uva sin fermentar)
  • No debe estar adulterado (que no se le haya agregado ni durante ni después del proceso azúcar, hierbas, frutas o más alcohol [vino fortificado])
  • Además, debe ser un vino quieto, es decir, que no tenga burbujas (vino espumoso)

El artículo indicado arriba dice: "Vinos como Chianti, Borgoña, clarete, cabernet y zinfandel se podrían usar, así como el vino tinto de hechura casera, sin endulzar".

Algunas personas creen que el vino para la Conmemoración debe estar hecho con una sola variedad de uva, pero al ver que el artículo de arriba menciona a la región italiana de Chianti, vemos que eso no es cierto, pues la Denominación de Origen Chianti permite que sus vinos tintos tengan entre 70% y 80% de la uva sangiovese y el resto pueden ser otras variedades, tanto blancas como tintas.

Entonces, no es necesario que el vino de la Conmemoración sea de una sola uva.

Este vino hecho de dos uvas sí puede usarse para la Conmemoración

La verdad es que hay una gran cantidad de posibles vinos que son elegibles para la Conmemoración, como lo constaté hoy al hacer un recorrido por tres tiendas de autoservicio (HEB, Walmart y Sam's Club).

Todos estos vinos tintos son elegibles

Otra característica que debemos tomar en cuenta es que el vino para la Conmemoración debe ser del tipo seco, ni dulce ni semidulce.

Esta es una ventaja a nuestro favor, pues la mayoría de los vinos tintos que se consiguen en la tienda son secos. Son pocos los vinos dulces y semidulces, pero sí los hay. Así que, debemos poner atención en la etiqueta y la contraetiqueta del vino y buscar que no tengan las palabras "dulce" o "semidulce" o "semiseco".

Si dice "dulce", entonces no es elegible


Este tampoco se puede utilizar


Este tampoco cumple


Pocos, pero hay. Tampoco se pueden usar para la Conmemoración

Como les decía, hay algunos vinos que en la etiqueta no dicen que son dulces y nos podemos ir con la finta. Por eso, debemos revisar la contraetiqueta, como en el ejemplar de la siguiente foto.

Ah, verdad. Hay que estar aguzados.

Otros vinos que tampoco se pueden usar son los llamados vinos generosos, que así se identifican en su etiqueta o contraetiqueta.

Vinos generosos, tampoco se pueden utilizar


Ahí dice "generoso" y "dulce"

Dentro de los vinos fortificados que no podemos utilizar, están los vinos tipo Oporto o Porto. A estos se les añade alcohol, por lo tanto, no son naturales, sino que están adulterados.

Los vinos tipo Oporto (o Porto) tampoco se pueden usar

Como también mencionamos, los vinos espumosos o con burbujas tampoco pueden utilizarse para la Conmemoración. Uno de los más conocidos es el vino Lambrusco, del que hay en muchísimas marcas. Así que, si la etiqueta dice ese nombre, pásenlo por alto.

Lambrusco no es opción para la Conmemoración

Regresando al artículo mencionado arriba, este menciona que "Vinos como […] cabernet y zinfandel se podrían usar, […]". Aquí se mencionan los nombres de dos uvas tintas: cabernet —que puede ser franc o sauvignon— y zinfandel. Por supuesto, hay miles de uvas más. Así que nos podemos guiar por las etiquetas que traigan el nombre de uvas tintas como cabernet sauvignon, merlot, malbec, tempranillo, carmenere, sangiovese, shiraz, syrah, petite sirah, tannat, tinta de toro, tinta del país, nebbiolo, bonarda y un larguísimo etcétera. Y recuerden que también pueden ser combinación de dos o más uvas.

Todos estos sí son vinos a usar en la Conmemoración

Ahora, hablemos de los rangos de precios de los vinos tintos elegibles. En el artículo se menciona que los vinos tintos de Borgoña se pueden utilizar. Aquí el detalle es que esos vinos franceses son bastante caros, como lo pueden ver en la imagen de abajo. 

Los tintos de Borgoña son caros

De hecho, no es necesario que se trate de un vino caro. Si se fijan, el precio no viene considerado en los requisitos. Existe muchos vinos en un amplio rango de precios que cumplen a cabalidad lo que al vino de Conmemoración se le requiere.

Les muestro unos ejemplos más accesibles al bolsillo que encontré hoy.

Cumplen y son accesibles


Cumplen y son accesibles


Los más accesibles

Ahora bien, ¿forzosamente tiene que ser vino en botella, habiendo otros medios de empaque? Pues no, no es obligatorio, mientras cumpla con lo que ya se ha explicado.

Opciones de vinos elegibles en tetrabrick


Opción de vino elegible en lata


Ojo: vino NO elegible en lata


Ahora les daré mi opinión personal: por tratarse de una ocasión tan importante, yo prefiero conseguir el vino en botella (por presentación, principalmente). Si estuviera en un lugar donde únicamente se consigue vino en tetrabrik o en lata, pues ni modo, usaría ese. Digo, Jesucristo no utilizó para la Cena del Señor un vino que venía en botella, ¿o sí?

Otra recomendación para quienes no son muy hábiles utilizando el sacacorchos: consíganse un vino con tapa rosca y así no sufren. 

La tapa rosca es sumamente práctica


Existe también la opción de conseguirse estos paquetes de botellitas individuales. Cada una es la medida de una copa. ¡Y vienen con tapa rosca! De hecho, esas botellitas fueron las que utilicé en la Conmemoración de los años 2020 y 2021, en plena pandemia. Les llevé una botella a cada familia del grupo y así pudieron celebrar en sus casas la Conmemoración, siguiéndola por Zoom.

Otra excelente opción

Por último, una recomendación personal para aquellos que llevaran el vino a la Conmemoración: como se llenan en promedio 4 copas, con una sola botella de 750 mL basta, pero les sugiero llevarse una segunda botella por si el vino de una botella resulta acorchado (huele mal, a trapeador sucio, a perro o cartón mojado). 

Además, les recomendaría que tuvieran una copa extra preparada por si se cayera alguna al momento de pasarla (puede suceder). Así pues, si se ocupan 4 copas (como en la foto del inicio de este artículo), yo tendría una quinta copa lista y guardada donde se pueda sacar de inmediato para continuar ante cualquier contingencia.

Creo que es todo lo que quería compartirles. Espero esta información sea de utilidad.    

Hasta la próxima.

jueves, 12 de febrero de 2026

Pídele al tiempo que vuelva | por Rafa Ibarra

 


El director del Banco General llama a su secretaria para dictarle una carta sobre ciertos trabajos de reparación necesarios. La joven mujer, usando taquigrafía, toma el dictado con destreza. Al terminar, se dirige a su máquina de escribir para armar la transcripción en una carta, la cual lleva al director para que la revise. Este la lee, hace algunas anotaciones y correcciones de acuerdo con su preferencia de estilo, y solo una corrección ortográfica. Le devuelve la carta a la secretaria, quien regresa a su escritorio a reescribirla siguiendo las indicaciones manuscritas y la trae de nuevo al director. Él hace otro par de cambios, según su gusto personal… y la misma corrección ortográfica. La joven escribana mecanografía nuevamente la misiva y la retorna a su superior.

   —Señorita—dice el director, tras mandarla llamar — veo que insiste en escribir incorrectamente esta palabra que le he señalado en varias ocasiones.

   —Señor director— le responde ella—, dado el contexto, asumo que usted con esa palabra pretende referirse a la herramienta que sirve para cortar, y no aludir de manera coloquial a una persona miope.

En efecto, la palabra correcta es segueta y no cegueta, como creía el alto funcionario, quien tras corroborarlo con un diccionario asiente y dice Me ganó esta.

Este hombre no sabe que esta joven, además de graduarse con honores de la escuela de comercio, da clases y asesorías particulares de español. Así que, puede estar tranquilo: ninguna carta saldrá de su despacho con errores gramaticales, sintácticos ni ortográficos.

Esta anécdota, que me contó la mismísima protagonista —mi madre—, me hizo pensar en cómo el advenimiento de la tecnología ha hecho que se pierda de vista, ya no digo el gusto, sino la importancia de expresarse correctamente de manera escrita. Hago referencia a la tecnología porque, aproximadamente desde hace un poco más de un par de décadas, la utilidad de las secretarias como cortafuegos —firewalls— naturales de mensajes mal escritos ha sido sobreseída por el correo electrónico y el mensaje instantáneo autoredactado.

Erróneamente se piensa que ahora, dado que raramente se envían cartas mecanografiadas, ya no hay que preocuparse por la correcta redacción de nuestros mensajes, cuando la realidad es que forman parte de la imagen profesional, la de la empresa y la nuestra.

Por supuesto, en años muy recientes y gracias a los avances en la inteligencia artificial, las herramientas de corrección son más precisas que antes, y estas pueden generar un mensaje casi perfecto tras una simple petición.

Sin embargo, eso de alguna manera me parece triste. ¿Seré acaso un romántico —o loco, dirían algunos— que extraña la época en que, adicionalmente a ser buenas en su oficio o profesión, las personas se esforzaban por cultivarse en otros ámbitos, siendo la precisión en la expresión de la palabra escrita uno que dejaba patente el grado de educación alcanzado?

Me ilusiona hoy enterarme de que algunos jóvenes están interesándose en medios de comunicación que han encontrado un reemplazo más tecnológico como discos de vinilo y libros. Quisiera pensar que esta juventud se dará cuenta de que las ideas que escuchan en viejas canciones o que leen en sus ejemplares impresos provienen de mentes como las de ellos mismos, de jóvenes que no necesitaron de una herramienta externa a su cerebro (como lo es la inteligencia artificial) para expresarse. Solo necesitaron tres cosas: un lápiz, un papel y su mente.

Si alguien piensa que no trae valor alguno esforzarse por aprender a redactar mejor y, por lo tanto, no visualiza un futuro mejor al hacerlo, ese individuo es un cegueta.

domingo, 8 de febrero de 2026

¿Por qué algunos vinos saben salados?

Mi apreciable cuarteto lector, ¿les ha sucedido que al probar algún platillo gastronómico —sea casero o en un restaurante— de inmediato sus papilas gustativas lanzan la alarma gritando ¡está saladísimo!, ¡se les pasó la mano de sal! y cosas parecidas? No creo equivocarme al decir que todos hemos pasado por esta desagradable experiencia. Por supuesto, si nosotros somos los invitados a esa comida (sobre todo en casa de los suegros) no nos queda más que responder que está muy rico a la pregunta de los anfitriones de si nos gustó,  para, acto seguido, buscar con desesperación un vaso con agua para remover la salitre que inadvertidamente nos engullimos.

Es sumamente difícil recuperar un platillo que se pasó de sal. Quizás se recurra al viejo truco de agregarle papa con la esperanza de que esta absorba algo de la sal. A veces funciona. Pero la mayoría de las veces el daño ya está hecho. Es irreversible.

Pues bueno, en ocasiones el exceso de sal suele aparecer en los vinos. Si nunca les ha pasado, son sumamente afortunados. Pero quienes hemos probado cientos de ellos, más de una vez hemos tenido esa molesta experiencia.

Parece que el Salt Bae se da gusto con algunos vinos

Como no puedo tapar el sol con un dedo (ni pretendo hacerlo —no soy tapadera de naiden—), confieso que solo me ha tocado probar vinos salados provenientes de mi país, México. Pero es justo también decir que han sido muy pocos en comparación con el vasto universo de los que he degustado en mi enófila vida. También es certísimo que son todavía menos los vinos prácticamente imbebibles —dignos de un saladero— con los que me he topado (literalmente). De hecho, son exactamente dos, nomás.

Claro, sucede que algunos sommeliers y vendedores de vinos en las catas que organizan dicen que esa nota que perturbó nuestro sentido del gusto "no es salinidad, sino mineralidad", pero eso es mentira; son cosas diferentes. Pero, pues, son comerciantes y se entiende.

Ustedes, mis siempre sagaces cuatro lectores, estoy seguro de que comprenden que no estoy diciendo en ningún momento que "El vino mexicano es salado". Únicamente un mentecato, tonto, bobo, idiota, estúpido, imbécil, necio, cretino, lerdo, abobado, alelado, atontado, sonso, menso o faino podría pensar que estoy diciendo eso. Con ustedes, ese no es el caso. Estoy seguro.

Hace unas semanas, mi esposa Elsa me hizo la pregunta que da título a este artículo: "¿Por qué algunos vinos saben salados?". Yo no sabía la respuesta precisa, pero sabía quién sí podría dármela. ¿Quién vino a mi mente en ese momento?

Ni más ni menos que el Dr. Alejandro Cabello Pasini, quien además de ostentar un doctorado en Oceanografía Costera por la State University of New York, cuenta con una especialidad en Vinicultura. Él vive en Ensenada, Baja California, donde se produce la mayor parte de los vinos de México. Y no solo eso, sino que él y su familia también hacen vinos con su marca Fratelli Pasini. Vinos muy buenos que he tenido la fortuna de conocer desde hace muchos años, y que más afortunado he sido al haber alcanzado las tres últimas botellas que tenía mi estimado Salvador Costa Artigas (leer su nota aquí) en su tienda La Boquería (IG: @laboqueríavinos).

¡Matanga! :-)

Alejandro está a punto de jubilarse después de —fíjense nomás— ¡34 años de trabajar como investigador en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y 46 años dando clases ahí mismo!

Puedo decir con total seguridad que Alejandro, además de ser bien cuerda (expresión usada en México para describir a alguien muy inteligente), es a todo dar. Lo sé porque a inicios de marzo del 2010 lo conocí en Querétaro, durante la primera edición del Festival 100 Vinos Mexicanos (100vinosmexicanos.com), junto a su hermano Aldo.

Con Aldo (izquierda) y Alejandro Cabello Pasini
Marzo de 2010


Ahí están, los vinos Fratelli Pasini, de los pioneros de ese festival


Alejandro dirigiendo la presentación de sus vinos en el festival

Posteriormente, en una visita que hizo a Monterrey, estuvimos en una cena con él y con nuestro estimado Salvador Costa. Ambos son a todo dar.

(Izquierda a derecha) Alejandro Cabello Pasini, Salvador Costa Artigas, Elsa y yo

Bueno, pues recordé algunos artículos que el propio Alejandro publicó en un blog que abrió hace varios años (vinospasini.blogspot.com), el cual, aunque hace rato que no lo actualiza —cof cof algo que espero cambie ahora que se jubile cof cof—, aún contiene algunos artículos relacionados con la mineralidad y la salinidad.

Después de leerlos (están buenísimos, se los recomiendo), decidí mandarle un correo personal y hacerle dos preguntas, de las cuales me permito compartir con ustedes la respuesta. Hay que aprovechar que, apenas el semestre pasado, él dio la materia de Enología Avanzada, en la Facultad de Enología y Gastronomía de la UABC (feg.ens.uabc.mx), así que lo trae fresco en la memoria. 

A la pregunta de si un vino sale salado debido a algún ácido (como el ácido succínico), Alejandro, como buen investigador, contesta lo siguiente:

"Bueno, la respuesta es compleja ya que pueden ser varios factores.

a) Un terruño con alta salinidad. Existen algunas regiones del planeta que naturalmente tienen altos niveles de cloruro de sodio y otras sales como resultado de haber sido parte de mares antiguos, cercanía con el mar y con problemas de intrusión marina, etcétera. Si se han plantado viñedos en estas regiones, las plantas de manera natural van a asimilar altas concentraciones de estas sales que eventualmente van a terminar en la fruta.

b) Lixiviación de minerales de las rocas. Las rocas están compuestas de minerales, y con el paso del tiempo (geológico) los minerales se disuelven en el agua (recuerdo que en secundaria nos enseñaron que el agua es el disolvente universal). En cuencas acuíferas, como el del Valle de Guadalupe [Baja California, México], estamos rodeados de una roca que se llama “granito”. El granito tiene típicamente 5-8% de Na [sodio] y K [potasio], y con el paso de millones de años, las rocas se van disolviendo, y el Na y K se incorporan en el agua. 

Si se utiliza esta agua para regar las vides, los vinos pueden terminar un poco salados. Esto probablemente sucedió con algunos vinos de Baja California. Aclaro que esta no es la única razón por la que hace años (ahora no lo noto tanto) algunos vinos se percibían un poco salados, y aclaro que esta característica no era única de Baja California. Hay otras regiones que han experimentado estos problemas y los han resuelto.

c) Uso de agua muy dura (con altos niveles de sales). Ligado a los dos puntos anteriores, si además se usan aguas residuales (que generalmente tienen altos niveles de sal) esto puede aumentar el problema. También si el manto acuífero tiene problemas de intrusión marina (como sucede en San Quintín, Baja California) y se usa esa agua para regar, pues… ¡problemas!

d) Evaporación y clima cálido. En la actualidad, el cultivo de la vid es suplementado con agua de riego que generalmente es mediante goteo. Al caer la gota de agua en la planta, parte del agua se evapora, especialmente en épocas cálidas (que es cuando madura la fruta). Al evaporarse, se incrementa la concentración de sales en la zona radicular y pueden ser asimilados por la planta.

e) Maduración. Las frutas, incluyendo las uvas, acumulan minerales en sus células. Esta es la manera en que el agua entra a la fruta y ésta crece de tamaño: entra por osmosis y hace crecer las frutas con agua, azúcar y minerales. Durante las décadas de los años 80, 90 y la década de 2000, los consumidores empezaron a preferir vinos muy potentes, muy corpulentos, más alcohólicos. Esto se logra sobremadurando la fruta, lo que incrementa la concentración de minerales como Na y K en la uva y finalmente en el vino. Esta es una razón por la que muchos vinos se perciben salados (además de los potenciales problemas descritos arriba).

f) Concentración de ácidos orgánicos. Uvas con altos niveles de ácidos orgánicos pueden ser percibidos como más salados. Hay que recordar que las sales minerales y los ácidos orgánicos son percibidos o detectados por las mismas papilas gustativas en la lengua, solo que con diferentes receptores. Altos niveles de acidez pueden ser percibidos como alta salinidad.

g) Fertilización. Las plantas tienen que ser fertilizadas. Requieren bastante potasio para crecer la fruta (ver punto anterior) y nitrógeno para crecer la planta. Los fertilizantes muchas veces tienen sodio. Todo esto impacta la concentración de minerales en la fruta. Como dato curioso, cada tonelada de uva tiene aproximadamente 5 kg de potasio.

h) Fermentación. Algunos vinos son producidos en tinas o tanques de concreto. El concreto puede lixiviar minerales durante la producción de los vinos.

i) Producción de ácido succínico. Durante la fermentación, las levaduras sintetizan ácido succínico como parte de la ruta respiratoria. Si se dejan muchas lías [sedimentos] en la crianza, este ácido puede incrementar la sensación de salinidad. 

Nota: el ácido succínico se percibe como poco ácido y muy salado.

j) Algunos procesos enológicos. La des-acidificación de los vinos (especialmente en zonas frías de Europa) se realiza mediante columnas de intercambio iónico o catiónico. Estas columnas están empacadas con geles que intercambian H+ [hidrógeno], Na o K por algún ácido orgánico. Por eso está legislado el uso de este proceso en Europa, y es la razón de la alta salinidad en algunos vinos blancos.

k) Percepción por el consumidor. Muchos consumidores confunden mineralidad con salinidad".

Pues aquí las tienen: 10 posibles razones fisico-químicas y una de percepción (la última) de porqué un vino puede sentirse salado. ¿Qué les pareció? ¿Sabe o no sabe el buen Alejandro?

Pero le hice una segunda pregunta en aquel correo, la cual era si se podía detectar y corregir (para eliminar) ese sabor salado de los vinos. A continuación, su respuesta:

"Esto es algo que todas las vinícolas de alta producción (L. A. Cetto, y otras grandes empresas de todo el mundo) hacen. Corrigen los vinos. La corrección de salinidad, acidez volátil, des-acidificación, eliminación de aromas, etcétera, mediante columnas de intercambio, membranas selectivas, filtración tangencial u ósmosis inversa. En la actualidad, la producción de vino y otras bebidas (como la cerveza) se corrigen usando estas técnicas, especialmente en bodegas grandes ya que el equipo puede ser costoso".

Lo último que menciona Alejandro explicaría la razón por la cual a veces (vuelvo a recalcar: a veces) los vinos de productores muy pequeños —artesanales— llegan a sentirse más salados que los de las grandes bodegas.

Alejandro, como buen científico divulgador, me compartió un artículo que publicó hace varios años sobre su investigación de la salinidad de los vinos de México, especialmente los de Baja California.

Pueden dar clic en esta liga para descargar el artículo del Dr. Alejandro Cabello Pasini y otros colegas suyos

Mis entusiastas cuatro lectores, espero que este artículo haya resultado tan didáctico para ustedes como lo fue para mí.

Ahora ya sabemos que la causa de esa salinidad (no mineralidad) percibida en algunos vinos puede ser multifactorial. No hay una respuesta simple. Y también aprendimos lo cuidadoso que se requiere ser para elaborar un buen vino.

Esto nos ayudará a apreciarlos todavía más, sin duda.

Le agradezco al buen Alejandro Cabello Pasini el tiempo que se tomó para contestar mi correo. A ver cuándo vuelves a Monterrey, eh.


Hasta la próxima.


martes, 3 de febrero de 2026

El bizarro presente de "privilegio"

Mis asiduos cuatro lectores, en seguimiento al artículo La importancia del uso de las palabras precisas (publicado en esta liga) donde publiqué mi opinión acerca del uso de la palabra privilegio, y tras recibir comentarios y retroalimentación que me pusieron a pensar (Jenisan y Eliel, gracias), decidí enviar una consulta a la página de la FundéuRAE que es la Fundación del Español Urgente [www.fundeu.es], y está asesorada por la Real Academia Española [www.rae.es].

Primeramente, comparto con ustedes la consulta que hice, la cual pueden ver en la siguiente imagen (pueden darle clic para ampliarla).

La consulta hecha a la FundéuRAE

Ahora, les comparto la respuesta que recibí de la FundéuRAE a mi consulta, mediante correo electrónico.

La respuesta a mi consulta

Antes de continuar, les comparto en la imagen siguiente la base de mi consulta que es la definición de la palabra privilege (privilegio en español) tomada del diccionario Merriam-Webster. Tengan la bondad de fijarse en la cuarta acepción.

Por favor, vean la cuarta acepción

En el idioma inglés, a diferencia del español, privilegio tiene una connotación positiva, que es a la que me referí en mi consulta: "una oportunidad especial de hacer algo que causa un sentimiento de orgullo".

En español, privilegio carece de esa definición, aunque realmente ya tiene bastante tiempo de usarse en el mismo sentido que vierte la cuarta acepción en inglés.

Ese es el bizarro presente de la palabra privilegio.

Pero eso no significa que no pueda sucederle lo mismo que a la palabra bizarro: ¡que la RAE por fin reconozca esta definición por el constante uso de los hispanoparlantes y decida añadirla a su diccionario por consejo de los lexicógrafos! Si se acuerdan, público culto y conocedor, de eso se trató mi artículo La incontenible evolución del idioma (publicado en esta liga).

Mientras tanto, podríamos entonces, mis estimados cuatro lectores, optar por alguna de las siguientes alternativas para el uso de la palabra privilegio:

A) Dado que no existe en español la acepción que corresponde con precisión lexicográfica a lo que nos referimos, usemos otra(s) palabra(s) que sí lo haga(n), dependiendo del contexto. Por ejemplo: "oportunidad especial", "oportunidad única", "designación de servicio", "satisfacción", "orgullo" (en sentido positivo), "distinción".

B) ¡Qué te valga! A seguir utilizándola para que el uso continuo se convierta en regla. Faltaba más. Vox populi, vox Dei: la voz del pueblo es la voz de Dios.

Esas son las opciones. Escoja cada uno la que desee. Este es un país libre.

Y el que tenga algo que objetar, que objete.


Hasta la próxima.

Postdata. ¿Se han dado cuenta de que cuando utilizo palabras que no son de uso cotidiano éstas aparecen subrayadas (como la palabra postdata con que inicia este párrafo), y que si dan clic sobre ellas se abre el diccionario mostrando su definición?
Para que vean cómo los quiero, condenadotes.




lunes, 2 de febrero de 2026

Brewcasting | Episodio # 2 | Morenazas

Bienaventurados sean mis cuatro lectores, 

porque ellos se enterarán de lo que fue el segundo episodio del Brewcasting.


Esta profecía se cumple en este momento mediante ustedes, mis apreciados lectores, pues continuamos con la esperada serie de Brewcasting. En esta ocasión, de manera por demás fortuita, el tema elegido fueron las morenazas. Me refiero a las cervezas oscuras que, al menos en Monterrey, aunque no son unas perfectas desconocidas tampoco son tan populares. Este es más bien un territorio de güeritas —cervezas claras— para el calor.

Acordamos esta vez que cada uno de los tres participantes traería tres cervezas diferentes para realizar la evaluación. No importaba el estilo, mientras fueran oscuras; así de sencillo. 

Gracias a la buena comunicación, no hubo cervezas repetidas, por lo que el line up estaba listo para iniciar al ritmo de Thunderstruck de AC/DC.

El line up de esta ocasión

Sin más, pasemos a la pasarela por la que desfilaron las morenas de fuego, en el orden que nos pareció el más adecuado según sus particularidades. 

No. 6 Cerveza Mty Stout
  • Cerveza: No. 6 Cerveza Mty Stout
  • Cervecería: Rrëy
  • Procedencia: Monterrey, México
  • Estilo: Stout
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 4.2
  • Unidades int. de amargor (IBU): 35
  • Servida desde: lata
  • Cantidad: 237 mL
  • Vaso utilizado: Copa
  • Temperatura de servicio: 2 a 6°C
  • Recomendable: No
  • Probada el día: 30 de enero de 2026

Iniciamos con esta cerveza regiomontana, cuya espuma brilló por su ausencia, a pesar de dejar caer la cerveza desde buena altura. Apenas pintó un delgadito encaje beige, que decrecía rápidamente. De apariencia transparente (se veía a través sin problema) con tonalidad parda oscura, esta cerveza mostró poco en nariz: escasamente unas notas tostadas a caramelo. En el paladar, se siente de cuerpo ligero y textura delgada (aguada). En sabor tiene una duración y potencia medianas.

En mi calificación del 1 al 10, le di un 5. Yo no la recomiendo.

Espero darle otra oportunidad, pero quisiera ahora fuera en botella o en draft.


Minerva Stout
  • Cerveza: Minerva Stout
  • Cervecería: Minerva
  • Procedencia: Guadalajara, México
  • Estilo: Stout
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 6.0
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 355 mL
  • Vaso utilizado: Copa
  • Temperatura de servicio: 4 a 8°C
  • Recomendable: Sí
  • Disfrutada el día: 30 de enero de 2026

De Monterrey pasamos a Guadalajara con esta cervecería fundada en el año 2004, vieja conocida, al menos por mí. Me tocó verla dar sus primeros pasos cuando era una microcervecería independiente. Snif, crecen tan rápido.

Bueno, ¿qué traía en el morral esta morena? De entrada, nos dejó ver su buena carbonatación mostrando una más frondosa espuma que la cheve anterior, siendo esta duradera espuma cremosa y de color beige. El encaje formado era bonito verlo. Esta cerveza era más oscura y de color negro, lo esperado de una stout.

En aromas nos dejo claro que la malta mandaba con sus marcadas notas tostadas a melaza y caramelo. Hasta una nota a establo percibí. Me gustó.

Es de cuerpo medio con textura cremosa. La carbonatación se mantuvo vivaz todo el rato. El sabor fue de larga permanencia, con un dulzor ligero, una acidez mediana y un amargo mayor.

En mi calificación del 1 al 10, le di un 7. Me pareció buena y sí la recomiendo.



  • Cerveza: I thought it was breakfast but it was feelings
  • Cervecería: Evil Twin Brewing
  • Procedencia: Nueva York, Estados Unidos
  • Estilo: Outmeal Stout
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 5.5
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Servida desde: lata
  • Cantidad: 473 mL
  • Vaso utilizado: Copa
  • Temperatura de servicio: 4 a 8°C
  • Recomendable: No
  • Probada el día: 30 de enero de 2026

Continuamos ahora con esta cerveza norteamericana de Nueva York, cuyo nombre parece estribillo de canción indie.

La espuma fue mayor que con la primera cerveza de la noche, pero menor que con la segunda; fue pequeña, aunque cremosa y de color café claro, dejando un buen encaje. El color de esta cheve era negro.

Voy a ser bien sincero, mis comprensivos cuatro lectores: por tratarse del estilo Outmeal Stout yo esperaba grandes cosas de esta cerveza. Pero me decepcionó y muy feo. En su débil nariz apenas se detectaba un ligero aroma a café tostado. Y ya. Párenle de contar.

En el paladar se sentía ligera, de textura delgada (como la primera), aunque mantuvo un poco de la carbonatación. El final amargo es otra cosa que recuerdo. Pero la duración del sabor era corta.

¿Para qué digo más? En mi calificación del 1 al 10, le di un 5. Yo no la recomiendo.


Trooper Fear of the dark 

  • Cerveza: Trooper Fear of the dark
  • Cervecería: Robinson's Brewery
  • Procedencia: Reino Unido
  • Estilo: English Stout
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 4.5
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 500 mL
  • Vaso utilizado: Shaker
  • Temperatura de servicio: 3 a 7°C
  • Recomendable: Sí
  • Disfrutada el día: 30 de enero de 2026

La noche no estaba pintando bien, tras la desilusión que nos causó esa morena neoyorkina. Llegaba otra extranjera, ahora del Reino Unido. ¿Nos volverían al romper el corazón? En ese preciso momento, empezó a sonar en Spotify la canción de Iron Maiden que da nombre a esta cerveza. ¡Era una señal! 

¡Y vaya que lo fue! La esperanza reapareció desde el momento de servirla, con una espuma grande, cremosa, duradera y de color beige. Era excelente el encaje de esta cerveza completamente negra.

En paladar se siente de cuerpo medio, ahora sí con una textura cremosa y vivaz carbonatación. El final se sentía amargo, con una ligera nota Metálica (eh, ¿vieron lo que hice?).

El sabor es de permanencia larga, y ahora sí percibí equilibrio entre el dulzor, amargor y acidez. Volví a ser feliz.

En mi calificación del 1 al 10, le di un 8, y sí la recomiendo. 

Acompáñenla con su canción de Iron Maiden favorita. 



  • Cerveza: Shiner Black
  • Cervecería: Spoetzl Brewery
  • Procedencia: Texas, Estados Unidos
  • Estilo: Black Lager
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 4.9
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 355 mL
  • Vaso utilizado: Copa
  • Temperatura de servicio: 3 a 7°C
  • Recomendable: No
  • Probada el día: 30 de enero de 2026

Más motivados, continuamos y nuevamente una estadounidense salía a la pasarela. Con una espuma blanca casi nula y dispareja (la delgada línea que formó), presagiaba un acontecimiento desagradable. Esta cerveza de color pardo oscuro presentó dos aromas únicamente: uno ligero a caramelo y otro intenso a humo. Hasta bromeamos los presentes diciendo que parecía que, mientras hacían la cerveza, habían estado echando la ceniza de sus cigarros en el tanque. 

Creo que es una cerveza que a un fumador empedernido le encantará, pues el sabor a humo era demasiado.

No gastemos más tiempo: en mi calificación del 1 al 10, le di un 4. No la recomiendo. 

Tan bien que íbamos, caramba.


Erdinger Weissbier Dunkel

  • Cerveza: Weissbier Dunkel
  • Cervecería: Erdinger Weissbräu
  • Procedencia: Alemania
  • Estilo: Weissbier Dunkel
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 5.3
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 500 mL
  • Vaso utilizado: Shaker
  • Temperatura de servicio: 3 a 7°C
  • Recomendable: Sí
  • Disfrutada el día: 30 de enero de 2026

—Gute natch— dijo la siguiente morena en turno. Yep, alemana. Se trata de una cerveza de trigo oscura, de librito.

De entrada, sin gran aspaviento formó una espuma enorme, efervescente y de color beige, que dejó un encaje excelente. Sabía hacer su trabajo. Eso sí, era menos oscura que las anteriores, siendo su color más bien café oscuro.

En nariz, se hicieron presentes para este tipo de cervezas las esperadas notas a clavo y a plátano. Es cumplidora —como dije, de librito. En paladar se siente de cuerpo ligero, textura delgada y mediana carbonatación. El sabor es de mediana permanencia, con menos sabor amargo y con más dulzor y acidez.

Esta es una cerveza oscura que tranquilamente me podría tomar a un lado del asador mientras cocino una carnita.

También la recomendaría a alguien que quiere empezar a probar cervezas oscuras.

En mi calificación del 1 al 10, le di un 7, y sí la recomiendo. 


Young's Double Chocolate Stout

  • Cerveza: Young's Double Chocolate Stout
  • Cervecería: Carlsberg (antes de Young's Brewery)
  • Procedencia: Reino Unido
  • Estilo: Chocolate Stout
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 5.2
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 500 mL
  • Vaso utilizado: Copa
  • Temperatura de servicio: 3 a 7°C
  • Recomendable: Sí
  • Disfrutada el día: 30 de enero de 2026

De nueva cuenta, una cerveza británica aparecía ante nosotros, pero de un estilo muy diferente a la anterior.

Discreta en apariencia, formó una cremosa espuma mediana y de color beige, que hizo un buen encaje en la copa. Es completamente negra de color esta cerveza.

¡Uff! Pero en la nariz se notaba claramente el chocolate amargo que se le había agregado. Eso sí, muy diferente al aroma de la Negra Chocolate Turín que ya reseñé antes. Además del chocolate amargo, se siente café tostado. 

En boca se reafirma el sabor, por lo que esta cerveza es en sí misma un postre. O la puedes acompañar con un brownie, si en verdad te encanta el chocolate. Hace honor a su nombre: Double Chocolate. Se siente de cuerpo medio, cremosa, con mediana carbonatación y final amargo. Muy buena cerveza.

En mi calificación del 1 al 10, le di un 8, y por supuesto que la recomiendo. 


St Peter's Cream Stout

  • Cerveza: St Peter's Cream Stout
  • Cervecería: St Peter's Brewery
  • Procedencia: Reino Unido
  • Estilo: Cream Stout
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 6.2
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Servida desde: botella
  • Cantidad: 500 mL
  • Vaso utilizado: Copa
  • Temperatura de servicio: 4 a 8°C
  • Recomendable: Sí
  • Disfrutada el día: 30 de enero de 2026

Gran Bretaña da nuevamente un paso al frente en el line up, con esta cerveza que ya conocía de tiempo atrás, pero hacía mucho que no probaba de nuevo. 

Completamente igual que la anterior en apariencia, formó una cremosa espuma mediana y de color beige, que hizo un buen encaje en la copa. Es completamente negra de color esta cerveza.

¡Ah!, pero en nariz y boca es diferente, porque lo que prevalece son las notas a un delicioso café espresso. Se siente cremoso, de cuerpo mediano, con un largo final amargo, como un buen café. Con un buen balance de dulzor, amargo y acidez, esta es una cerveza que yo llamo "para meditar".

De hecho, cerca de la Macroplaza, en Monterrey, más específicamente, cerca de la escultura del Caballo de Botero, había (desconozco si sigue ahí) un negocio de venta de cervezas que tenía esta Cream Stout en su menú. Yo la pedía cuando andaba deambulando por ahí, y la disfrutaba tranquilamente mientras veía pasar la tarde. Una delicia.

En mi calificación del 1 al 10, le di un 9, y sí la recomiendo ampliamente. 


Lanzallamas Russian Imperial Stout

  • Cerveza: Lanzallamas
  • Cervecería: Hércules
  • Procedencia: Querétaro, México
  • Estilo: Russian Imperial Stout
  • Disponibilidad: de línea
  • Alcohol por volumen (ABV): 13.0
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Servida desde: lata
  • Cantidad: 473 mL
  • Vaso utilizado: Copa
  • Temperatura de servicio: 11 a 15°C
  • Recomendable: Sí
  • Disfrutada el día: 30 de enero de 2026

Era el momento de dejar la sutileza del Reino Unido, y pasar ahora a las cervezas más galletonas (potentes) de la noche. Empezaríamos por esta cerveza mexicana con nada más ni nada menos que 13% de alcohol, en el estilo Russian Imperial Stout. ¡Órale!

Al servirla, formó una duradera espuma grande, cremosa y de color café oscuro. El encaje estaba parejito, y hacía lucir esta negra cerveza en la copa.

Y, entonces, ¡bum! ¡Qué intenso aroma nos dio a todos en la nariz! Notas fuertes a café tostado, y más leves a hierba y pasto; estas últimas por el lúpulo que se ocupó  para equilibrar el dulzor.

El cuerpo era pesado, pleno, y con una cremosa textura. La carbonatación no cedió y se mantuvo, dejando un esperado y largo final amargo. 

Personalmente, me sorprendió muy gratamente (no conocía esta cervecería queretana). En mi calificación del 1 al 10, le di el 10, y les recomiendo que la prueben si les surge la oportunidad. 


Speedway Grand Prix Stout Chocolate Pecan Pie Edition

  • Cerveza: Speedway Grand Prix Sout Chocolate Pecan Pie Edition
  • Cervecería: Alesmith Brewing Company
  • Procedencia: San Diego, California, Estados Unidos
  • Estilo: Imperial Stout
  • Disponibilidad: edición especial On the Road (2025)
  • Alcohol por volumen (ABV): 12.0
  • Unidades int. de amargor (IBU): (?)
  • Algunas características: con trozos de cacao, nueces pecanas, vainilla y café
  • Servida desde: lata
  • Cantidad: 473 mL
  • Vaso utilizado: Copa
  • Temperatura de servicio: 10 a 14°C
  • Recomendable: Sí
  • Disfrutada el día: 30 de enero de 2026

Esta fue la cerveza que cerró el line up, y así lo dispuse porque se trata de una verdadera joyita, tal como la llamaron en el Cheve Craft cuando la compré. Esta cerveza es una edición especial por el 30 aniversario de la cervecería AleSmith. No es una cheve de línea, así que eso la hacía más especial. Great expectations!

Para empezar, formó una buena espuma de color café oscuro, que se veía cremosa y fue duradera. El encaje de esta cerveza —tan negra como conciencia de político— fue excelente.

Y, de nuevo, la nariz... ¡pum! Un golpazo de aromas intensos, pero más variados que la anterior: café tostado, cacao, nueces, dátil, toffee, vainilla y ligeramente a plátano. 

En boca se sentía pesada, cremosa, con carbonatación y acidez vivaz que invitaba a darle otro trago. Pura potencia —como el Porshe que adorna la etiqueta— en su sabor, y completamente balanceados el amargor y el dulzor.

Si la cerveza anterior se había sacado un 10, esta se ganó un 10+. Sobresaliente. Totalmente recomendable. Donde la vean, pruébenla.


La cata había concluido. Aunque el inicio fue flojo, poco a poco fue repuntando hasta lograr sobrepasar nuestras expectativas. Se sintió como remontar un 4 a 0 en el partido de vuelta de la Gran Final. 


Ahora, era hora de cenar, así que pedimos unas tradicionales hamburguesas al carbón. Pero, para no pasárnola a secas, la acompañamos con la edición 2025 de la cerveza Noche Buena de Heineken México (antes Cuauhtémoc-Moctezuma), que ahora salió mediante la línea Bohemia de esta megacervecería.

De esta no hicimos nota de cata, pero baste decir que está mejor que ediciones anteriores. Sí la recomiendo.

Bohemia Noche Buena 2025

Antes de concluir, quiero agradecer a los brewcasters de esta ocasión: el Erick y el David. Creo que esta fue una excelente sesión de cervangelización. Nada mejor que buena compañía y buenas cervezas.

Con el buen Erick y el tremendo David

Ahora sí, cortamos la transmisión, no sin antes decir:

Desde la casa de el Rafa Ibarra, esto fue RI Brewcasting.


Hasta la próxima.