domingo, 22 de febrero de 2026

Viña Albali 0,0 Cabernet Tempranillo | Félix Solís | 2024 | España | Tinto | Semiseco

Mis confidentes cuatro lectores, me asombra en extremo escuchar algunas voces decir que yo no le doy oportunidad a todos los vinos en este blog. Y más me extraña porque supuestamente mi psiquiatra aseguró que el medicamento haría que dichas voces cesaran.

Sea como sea, para acallarlas procederé a hacer algo que nunca había hecho: elaborar la nota de cata de un vino que no es un vino. O, mejor dicho, sí era un vino, pero dejó de serlo. Se trata de la primera "bebida desalcoholizada a base de vino tinto" —así dice la etiqueta— que me toca probar. ¿Cómo le fue? Pasemos a la reseña.

Viña Albali 0,0 Cabernet Tempranillo 2024

  • Vino: Viña Albali 0,0 Cabernet Tempranillo
  • Cosecha: 2024
  • Productor: Félix Solís (vinaalbali.com)
  • País: España
  • Región: Castilla - La Mancha
  • Uvas: cabernet sauvignon y tempranillo [proporciones desconocidas]
  • % alcohol: 0.0 (así como lo leen: cero por ciento de alcohol)
  • Comentarios: bebida desalcoholizada a base de vino tinto
  • Precio: $189.00 pesos mexicanos (en HEB)
  • Volumen: 750 ml
  • Calificación Precio/Calidad: *** (3 de 5)
  • Probado el día: 25 de enero de 2026

En mis tiempos, le decíamos "jugo de uva"— pensé la primera vez que vi la botella de esta bebida elaborada con uva y sin contener alcohol. ¿Qué está haciendo esto en la la sección de vinos?

Vinieron a mi mente esos jugos de uva que he probado alguna vez, desde mi infancia, de las marcas Pedro Domecq, Clemente Jacques, Jumex, y uno que pasaban vendiendo casa por casa, elaborado en Parras, en el vecino estado de Coahuila. Todos estos, jugos con un gusto dulzón. ¿Han probado alguno ustedes?

Bueno, pues al leer la etiqueta y, posteriormente, la página de vinaalbali.com/alcohol-free (hacen más de uno), me enteré de que "El alcohol se extrae del vino mediante un proceso nada agresivo, complejo y sofisticado para evitar la pérdida de compuestos aromáticos característicos del vino original y la variedad de la que procede. La calidad y propiedades organolépticas del producto resultante no se ve[n] afectada[s] en el proceso, obteniéndose una bebida a base de vino de alta calidad, expresivo, fresco y [con] aromas intensos".

Entonces, lo que se busca con esta bebida es que parezca, huela y sepa a vino, pero sin el alcohol que es propio de la fermentación. Vamos a ver sicierto.

Empecemos por la vista.

Vista de Viña Albali 0,0 Cabernet Tempranillo 2024

En apariencia, observamos un líquido —no puedo decir vino— de color rojo púrpura, de mediana profundidad.

Ahora, pasemos a la nariz. ¿A qué huele? Pues... definitivamente no a jugo de uva. El aroma que me trajo mi memoria sensorial —y miren que el hámster se echó un buen clavado en los archiveros de mi sesera— fue el de la jalea de uva (de la marca Pedro Domecq, consumida en mi infancia) pero rebajada con agua. Elsa coincidió con mi apreciación, y sugirió que, para acompañar esta bebida, pusiéramos en Spotify la canción "Strange Brew", de Cream (escuchar aquí). Vaya que es extraña la bebida.

Llegó el momento de la verdad: beberla. ¿Cumpliría la expectativa —creada por el propio productor— de que las "propiedades organolépticas del producto resultante no se ven afectadas"? 

Pues no sabe a vino; pero tampoco a jugo de uva. Nunca había probado algo así; se siente medio bizarro. Podría describirlo como un jugo acidito de uva, sin azúcar. Sabe a frutillas como frambuesa y arándano. No es dulce, ni seco, por lo que preferí clasificarlo como semiseco.

Y es que le dan trato de jugo a esta bebida. Esto queda patente con los sellos y la información nutrimental que le pusieron. Miren ustedes estas fotos.

Con sus sellotes


La información nutrimental

Tras leer la información nutrimental y constatar tanta cosa que le pusieron, con razón produce unas burbujas grandotas que se notaban tanto en la copa como dentro de la botella.

♪♫ Odisea Burbujas, vamos a despegar... ♪♫

¿Cuál es el veredicto tras probar este espécimen?

El veredicto es...

Ahora me toca a mí poner una canción que represente mi opinión, y esta es It's a sin, de Pet Shop Boys (pueden escucharla aquí), la cual hace eco a la palabra que de manera tan ingeniosa le pusieron los productores al frente:

Hasta el angelito piensa esto es un pecado…

Es un pecado haber pasado esta bebida por ese proceso que le quitó la personalidad a este otrora vino.

Por otro lado, hay un par de usos que se nos ocurrieron para este berbaje:

  • Cuando estás en un tratamiento médico que te impide beber alcohol.
  • Cuando quieras preparar una sangría sin alcohol;  solo ocupas un par de botellas de jugos o sodas de cítricos, una jarra, hielos, y ¡listo!

Fuera de esas ocasiones, yo no volvería a comprarlo. Le doy un 3 sobre 5 estrellas en mi Relación Precio Calidad (RPC).

Quizás se pregunten, mis inquisitivos lectores, si nos terminamos toda la botella.

El juguito con algunas viandas

Pues sí. Acompañamos con algunas viandas y nos terminamos este juguito acidito de frutilla rojilla. La verdad, cualquier cosa del plato tenía más potencia de sabor que la bebida, pero ya qué.

No les recomendaría que cometieran este pecado. Pero, si gustan, allá ustedes.

Hasta la próxima.


Raíz de Plata Semillón | Raíz de Plata | 2023 | México | Blanco | Seco

Mis entrañables cuatro lectores, ¿recuerdan la nota que escribí sobre el vino zacatecano Cosecha Tardía de Raíz de Plata (leer en esta liga)? Pues ese es un muy buen vino dulce elaborado con la uva semillón, que es una variedad francesa.

En esta ocasión, presentaré la reseña del vino seco de esta casa vinícola: el Raíz de Plata Semillón en su cosecha 2023. ¿Quieren saber cómo le fue? Los invito a continuar la lectura, no sin antes agradecer la amabilidad de su atención. Ahora sí, a lo que te truje, Chencha.

Raíz de Plata Semillón 2023
  • Vino: Raíz de Plata Semillón
  • Cosecha: 2023
  • Productor: Raíz de Plata (raizdeplata.com) (IG: @raizdeplata)
  • País: México
  • Región: Zacatecas
  • Uvas: 100% semillón
  • % alcohol: 12.0
  • Precio: $400.00 pesos mexicanos (directamente con el productor)
  • Volumen: 750 ml
  • Calificación Precio/Calidad: ***** (5 de 5)
  • Disfrutado el día: 8 de febrero de 2026

Como lo hacemos con las personas quienes tenemos el regalo de la vista, lo primero que percibimos es la apariencia, ¿verdad? De la misma manera, observemos lo que este vino nos presentó en la copa.

Vista de Raíz de Plata Semillón 2023

Notamos un acuoso y muy tenue color amarillo, limpio y brillante. 

Pasemos a la nariz del vino: aromas moderados, sobresaliendo las flores blancas como azahar, y una notita dulzona a miel.

Ahora, pasemos a probarlo...

¡Wow, qué belleza!

¡¿Qué es esto?! ¿De dónde salieron esos sabores inesperados? Sabor potente con notas muy marcadas de cítricos como lima y toronja (no tanto a limón), con una acidez excelente, y, no nos lo van a creer —porque lo probamos Elsa y yo— pero ¡con una nota salina maravillosa!

El sabor de este vino definitivamente es para explotarse con comida, y en esta ocasión se nos antojó un pollo asado con salsa verde de tomatillo, acompañado con su cebolla asada con limón. ¡Uf! ¡Qué bien le quedó!

Comida de esa ocasión

Elsa, que es una cocinera a la que le encanta experimentar, ni tarda ni perezosa se dio a la tarea de traer diferentes condimentos y vituallas para probarlo.

A ver, semilloncito, como te comportas

Este vino con el queso azul potenció el sabor de este último muy bien. Con las aceitunas rellenas de jamón serrano, armonizó bien por la salmuera (si hubieran estado rellenas de anchoas quizás estuvieran mejor). El queso parmesano resaltó también con este vino. Al probarlo con salsa roja picante, resaltó la nota herbal del vino. 

Creemos que, con un buen pescado a la sal, este vinito quedará de maravilla. Y, claro, con mariscos a los que les pongas salecita y limoncito, ¡ay, papá, ¿quién te pegó?

Como queremos comprobar estas hipótesis, ahora el que no fue tardo ni perezoso fui yo, y me comuniqué con Arturo y Elidia de Haro (Instagram: @raizdeplata), los productores, para pedirles una cuantas botellas de este vino, y aprovechando el viaje, de su Cosecha tardía. Ya llegaron a casita. 

Más seguro, más amarra'o

En resumen, nos pareció un excelente vino, así que le doy 5 de 5 estrellas en mi Relación Precio Calidad (RPC).


Mis cercanos cuatro lectores, mientras escribo esto, vuelvo a recordar aquel artículo de la revista Vinísfera que mencioné en la primera reseña que hice de un vino zacatecano de Raíz de Plata, el Cabernet Sauvignon (leer la nota aquí). Me vuelve a la mente el por qué las variedades francesas se dan tan bien en Zacatecas.

Me permitiré extender un poco la autorización de Carlos Valenzuela (leer nota aquí) y compartirles un extracto de ese artículo que me interesa lean, pues dificilmente lo encontrarán en otro lado (a menos que tengan la revista impresa).


Por Gerardo Lammers

En Zacatecas también hace aire 

Marzo-Abril 2008

   Ahí mismo, en el Mercado González Ortega, un elegante edificio porfiriano –caracterizado por su estilo neoclásico y un enorme tragaluz en el centro— que fue remozado luego de un incendio, nos encontramos con otro personaje del vino en Zacatecas, difícil de olvidar, tomando en cuenta las barbas blancas que le dan un aire fantástico. Su nombre es Manuel Ignacio Díaz Cervantes, enólogo por la Universidad de Burdeos. Está sentado detrás del mostrador de la tienda de Cantera y Plata, que exhibe entre sus curiosidades (la tienda vende otros artículos) una fotografía del centro en tiempos de la Revolución, con guajolotes y sombrerudos.

   Manuel es el dueño de Cantera y Plata. Este año cumple 60 años.

   A su regreso de Francia, a principios de la década de 1980, Manuel trabajó para el Instituto Nacional de Investigación Agrícola. Uno de los proyectos que le fueron encomendados consistió en detectar cuáles eran las mejores regiones del estado para el cultivo de la uva. Los resultados de sus estudios arrojaron siete puntos: dos en Fresnillo y el resto en Valle de Calera, Guadalupe, Ojocaliente, Luis Moya, Pinos y Villa de Cos. También se determinaron las variedades que mejor se adaptan a dichos terrenos. Para la elaboración de vinos blancos, las uvas más propicias son gewürztraminer, sylvaner, semillon, chardonnay y chenin blanc. Y para los tintos: merlot, malbec, cabernet sauvignon y rubi cabernet (fusión de cabernet sauvignon con carignan).


Zacatecas está despierta.

Hasta la próxima.

Postdata: la uva semillón con que se elaboró este vino proviene de la región de San Jerónimo, en Fresnillo, Zacatecas.


viernes, 20 de febrero de 2026

Padrillos Torrontés | Finca de los Padrillos | 2008 | Argentina | Blanco | Seco

Y el buen Salvador Costa (de quién escribí en la nota de esta liga [dar clic]), no me dejó retirarme, en esa ocasión, sin una muestra más de su inmerecida cortesía, y me regaló este vino que a continuación reseñaré para ustedes, mis siempre honorables cuatro lectores.

¿Un vino blanco de uva torrontés de casi 17 años? (Recordemos que en Argentina la cosecha es en abril, por hallarse en el Cono Sur).

¿Qué podíamos esperar de este vinito? Veamos.

Padrillos Torrontés 2008

  • Vino: Padrillos Torrontés
  • Cosecha: 2008
  • Productor: Finca de los Padrillos [Ernesto Catena Vineyards] (ernestocatenavineyards.com; IG: @fincadelospadrillos)
  • País: Argentina
  • Región: Mendoza
  • Uvas: 100% torrontés
  • % alcohol: 13.7
  • Volumen: 750 ml
  • Calificación Precio/Calidad: ***** (5 de 5)
  • Disfrutado el día: 25 de enero de 2026

Les confieso que no había bebido antes un vino torrontés con tantos años de edad, ¡17! La torrontés es una uva blanca que me agrada mucho, pero siempre he tratado de consumir estos vinos lo más jóvenes posible para disfrutarlos en su mejor momento (según yo). 

Que no los engañe la foto de arriba, mis atentos lectores, pues por efectos de la luz y el flash pareciera que el vino presentara oxidación, pero no es así. Lo mejor es inspeccionarlo servido en la copa.
Vista de Padrillos Torrontés 2008

Como pueden ver, se trata de un vino de color amarillo dorado, limpio y brillante.

En cuanto a la nariz, tanto a mí como a Elsa nos sorprendió por lo siguiente: cuando me piden que describa el buqué de un torrontés, la mejor manera en que puedo hacerlo es diciendo es como un coctel de frutas tropicales sobre una cama de flores blancas.

Pero este Padrillos Torrontés presentó un aroma nuevo: una bien definida nota a eucalipto. Súper refrescante. Claro, las notas a flores blancas estaban ahí también, y unas más ligeras a frutas como melocotón y mango verde. Me podía quedar oliéndolo todo el día, pero ¿qué de bueno tiene un vino si no lo bebes?

En la boca se confirmaba la frescura de los aromas, con una buena acidez inesperada (sinceramente), un cuerpo mediano y de consistencia oleosa. Era una delicia, en verdad. Por supuesto, es un vino seco; no es dulce.

Aunque fue un regalo, le doy 5 de 5 estrellas en mi Relación Precio Calidad (RPC), porque estaba increíble —literalmente.

Salvador me dijo que este vino era Ernesto Catena (ernestocatenavineyards.com), quien es muy conocido en el mundo del vino argentino pues su nombre respalda vinazos. Con razón este vino de su bodega Finca de los Padrillos resultó una maravilla.

Finca de los Padrillos en el portal de Ernesto Catena

Muchas gracias a Salvador por esta magnífica experiencia. 

Les recomiendo que, si ven un vino de Ernesto Catena, le den una oportunidad. No se arrepentirán.

Hasta la próxima.

miércoles, 18 de febrero de 2026

Finca La Zulema Malbec | Pulenta Estate | 2022 | Argentina | Tinto | Seco

Mis indisolubles cuatro lectores, retomamos el corazón de este blog: las notas de cata de vino. En esta ocasión, se trata de un vino que conseguí con mi camarada Salvador Costa Artigas (leer la nota dando clic aquí), en su tienda La Boquería Vinos (Instagram: @laboqueriavinos). ¿Qué tal estuvo? Ajajá. Pasemos a describir la experiencia.

Finca La Zulema Malbec 2022

  • Vino: Finca La Zulema Malbec
  • Cosecha: 2022
  • Productor: Pulenta Estate (www.pulentaestate.com)
  • País: Argentina
  • Región: Agrelo, Luján de Cuyo, Mendoza
  • Uvas: 100% malbec
  • % alcohol: 14.5
  • Comentarios: cultivado a 980 m s. n. m.; fermentación en tanques de acero y piletas de concreto
  • Precio: $420.00 pesos mexicanos (en La Boquería Vinos; IG @laboqueriavinos)
  • Volumen: 750 ml
  • Calificación Precio/Calidad: ***** (5 de 5)
  • Disfrutado el día: 18 de enero de 2026

Les cuento que, aunque yo iba a su tienda por otros vinos que le había pedido a Salvador que me separara (y así lo hizo), le dejó dicho a su asistente que me mostrara este espécimen. Como él conoce bien mis gustos y yo confío en su excelente juicio al hacer recomendaciones, me lo llevé. Qué bueno que lo hice.

Especemos por la vista, pues este vino hizo lucir la copa con un bonito y limpio color granate, de mediana profundidad.

Vista de Finca La Zulema Malbec 2022

Después de la vista, lo que pasa a estremecerte es la nariz: es de intensidad media a potente, con predominio de las notas a frutilla roja y, más ligeramente, a especias. Huele muy bien.

Pero, la boca, ¡uf!, eso fue lo más impactante. Se siente tan potente... ¡que parece zinfandel! Intenso sabor a frutilla roja, con un excelente balance. Los taninos se sienten amables a pesar de la potencia, y la acidez es perfecta. El cuerpo es medio y el final es largo y deja un retrogusto muy agradable. Por supuesto, estamos hablando de un vino seco.

Tradicionalmente, los vinos malbec se acostumbran para acompañar un corte de carne asada, y esta no fue la excepción. Quedó sumamente bien con un buen Rib Eye marinado en cerveza Negra Modelo (a'i pa que vean la calidad de la melcocha) que asé al carbón.

¿Celebrábamos algo en particular? Pues no; solo la alegría de vivir y pasar una buena tarde juntos Elsa y yo. Recuerden: ya no guardo vinos.

Maridaje de esta ocasión

Es un excelente vino que, por su precio, ¡wow!, merece sin duda la calificación de 5 sobre 5 estrellas en mi Relación Precio Calidad (RPC).

Lo dicho: cuando Salvador te recomienda un vino, hazle caso.

Hasta la próxima.


viernes, 13 de febrero de 2026

"¿Qué vino puede usarse para la Conmemoración de la muerte de Cristo?" [Testigos de Jehová]

Mis apreciados cuatro lectores, les comparto que en la asociación religiosa a la que pertenezco, Testigos de Jehová, celebramos cada año un evento llamado la Conmemoración de la muerte de Cristo (también llamada la Cena del Señor, o simplemente la Conmemoración), la cual, por cierto, este año será el jueves 2 de abril de 2026.

Pueden ver la fecha de la Conmemoración del año actual dando clic en este enlace

Pues bueno, como pueden leer dando clic en este enlace, para esta solemne celebración utilizamos dos emblemas: el pan y el vino. Y a este último voy a referirme en este artículo, aunque si desean saber cómo se elabora el pan, pueden dar clic en este otro enlace para ver un video explicativo.

Crédito de la foto: jvlivs.wordpress.com

Durante muchos años —y por obvias razones— fui el encargado de conseguir los vinos que usaríamos, así como de proporcionar las copas y también servirlo. También me consultaban a veces, por llamadas, correos electrónicos o mensajes de Whatsapp, si se podía usar cierto vino del que me decían el nombre o me mandaban la fotografía.

Esa es la razón de este artículo: que sirva de guía a aquellos que lo requieran, con base en la información recibida y la experiencia adquirida en ese privilegio.

Sin más, comencemos con la explicación, y para esto necesitamos saber los requisitos para el vino a utilizar. Algunos fueron publicados en este artículo (dar clic para leerlo), pero el mundo del vino es tan amplio que creo conveniente expandir más la aplicación real y hasta poner fotografías, como lo haré a continuación.

Resumiré ese artículo (y algunas cartas relacionadas con este tema) de la siguiente manera:

  • El vino que se puede utilizar debe ser vino tinto natural (no jugo de uva sin fermentar)
  • No debe estar adulterado (que no se le haya agregado ni durante ni después del proceso azúcar, hierbas, frutas o más alcohol [vino fortificado])
  • Además, debe ser un vino quieto, es decir, que no tenga burbujas (vino espumoso)

El artículo indicado arriba dice: "Vinos como Chianti, Borgoña, clarete, cabernet y zinfandel se podrían usar, así como el vino tinto de hechura casera, sin endulzar".

Algunas personas creen que el vino para la Conmemoración debe estar hecho con una sola variedad de uva, pero al ver que el artículo de arriba menciona a la región italiana de Chianti, vemos que eso no es cierto, pues la Denominación de Origen Chianti permite que sus vinos tintos tengan entre 70% y 80% de la uva sangiovese y el resto pueden ser otras variedades, tanto blancas como tintas.

Entonces, no es necesario que el vino de la Conmemoración sea de una sola uva.

Este vino hecho de dos uvas sí puede usarse para la Conmemoración

La verdad es que hay una gran cantidad de posibles vinos que son elegibles para la Conmemoración, como lo constaté hoy al hacer un recorrido por tres tiendas de autoservicio (HEB, Walmart y Sam's Club).

Todos estos vinos tintos son elegibles

Otra característica que debemos tomar en cuenta es que el vino para la Conmemoración debe ser del tipo seco, ni dulce ni semidulce.

Esta es una ventaja a nuestro favor, pues la mayoría de los vinos tintos que se consiguen en la tienda son secos. Son pocos los vinos dulces y semidulces, pero sí los hay. Así que, debemos poner atención en la etiqueta y la contraetiqueta del vino y buscar que no tengan las palabras "dulce" o "semidulce" o "semiseco".

Si dice "dulce", entonces no es elegible


Este tampoco se puede utilizar


Este tampoco cumple


Pocos, pero hay. Tampoco se pueden usar para la Conmemoración

Como les decía, hay algunos vinos que en la etiqueta no dicen que son dulces y nos podemos ir con la finta. Por eso, debemos revisar la contraetiqueta, como en el ejemplar de la siguiente foto.

Ah, verdad. Hay que estar aguzados.

Otros vinos que tampoco se pueden usar son los llamados vinos generosos, que así se identifican en su etiqueta o contraetiqueta.

Vinos generosos, tampoco se pueden utilizar


Ahí dice "generoso" y "dulce"

Dentro de los vinos fortificados que no podemos utilizar, están los vinos tipo Oporto o Porto. A estos se les añade alcohol, por lo tanto, no son naturales, sino que están adulterados.

Los vinos tipo Oporto (o Porto) tampoco se pueden usar

Como también mencionamos, los vinos espumosos o con burbujas tampoco pueden utilizarse para la Conmemoración. Uno de los más conocidos es el vino Lambrusco, del que hay en muchísimas marcas. Así que, si la etiqueta dice ese nombre, pásenlo por alto.

Lambrusco no es opción para la Conmemoración

Regresando al artículo mencionado arriba, este menciona que "Vinos como […] cabernet y zinfandel se podrían usar, […]". Aquí se mencionan los nombres de dos uvas tintas: cabernet —que puede ser franc o sauvignon— y zinfandel. Por supuesto, hay miles de uvas más. Así que nos podemos guiar por las etiquetas que traigan el nombre de uvas tintas como cabernet sauvignon, merlot, malbec, tempranillo, carmenere, sangiovese, shiraz, syrah, petite sirah, tannat, tinta de toro, tinta del país, nebbiolo, bonarda y un larguísimo etcétera. Y recuerden que también pueden ser combinación de dos o más uvas.

Todos estos sí son vinos a usar en la Conmemoración

Ahora, hablemos de los rangos de precios de los vinos tintos elegibles. En el artículo se menciona que los vinos tintos de Borgoña se pueden utilizar. Aquí el detalle es que esos vinos franceses son bastante costosos, como lo pueden ver en la imagen de abajo. 

Los tintos de Borgoña son costosos

De hecho, no es necesario que se trate de un vino costoso. Si se fijan, el precio no viene considerado en los requisitos. Existe muchos vinos en un amplio rango de precios que cumplen a cabalidad lo que al vino de Conmemoración se le requiere.

Les muestro unos ejemplos más accesibles al bolsillo que encontré hoy.

Cumplen y son accesibles


Cumplen y son accesibles


Los más accesibles

Ahora bien, ¿forzosamente tiene que ser vino en botella, habiendo otros medios de empaque? Pues no, no es obligatorio, mientras cumpla con lo que ya se ha explicado.

Opciones de vinos elegibles en tetrabrick


Opción de vino elegible en lata


Ojo: vino NO elegible en lata


Ahora les daré mi opinión personal: por tratarse de una ocasión tan importante, yo prefiero conseguir el vino en botella (por presentación, principalmente). Si estuviera en un lugar donde únicamente se consigue vino en tetrabrik o en lata, pues ni modo, usaría ese. Digo, Jesucristo no utilizó para la Cena del Señor un vino que venía en botella, ¿o sí?

Otra recomendación para quienes no son muy hábiles utilizando el sacacorchos: consíganse un vino con tapa rosca y así no sufren. 

La tapa rosca es sumamente práctica


Existe también la opción de conseguirse estos paquetes de botellitas individuales. Cada una es la medida de una copa. ¡Y vienen con tapa rosca! De hecho, esas botellitas fueron las que utilicé en la Conmemoración de los años 2020 y 2021, en plena pandemia. Les llevé una botella a cada familia del grupo y así pudieron celebrar en sus casas la Conmemoración, siguiéndola por Zoom.

Otra excelente opción

Por último, una recomendación personal para aquellos que llevaran el vino a la Conmemoración: como se llenan en promedio 4 copas, con una sola botella de 750 mL basta, pero les sugiero llevarse una segunda botella por si el vino de una botella resulta acorchado (huele mal, a trapeador sucio, a perro o cartón mojado). 

Además, les recomendaría que tuvieran una copa extra preparada por si se cayera alguna al momento de pasarla (puede suceder). Así pues, si se ocupan 4 copas (como en la foto del inicio de este artículo), yo tendría una quinta copa lista y guardada donde se pueda sacar de inmediato para continuar ante cualquier contingencia.

Creo que es todo lo que quería compartirles. Espero esta información sea de utilidad.    

Hasta la próxima.

jueves, 12 de febrero de 2026

Pídele al tiempo que vuelva | por Rafa Ibarra

 


El director del Banco General llama a su secretaria para dictarle una carta sobre ciertos trabajos de reparación necesarios. La joven mujer, usando taquigrafía, toma el dictado con destreza. Al terminar, se dirige a su máquina de escribir para armar la transcripción en una carta, la cual lleva al director para que la revise. Este la lee, hace algunas anotaciones y correcciones de acuerdo con su preferencia de estilo, y solo una corrección ortográfica. Le devuelve la carta a la secretaria, quien regresa a su escritorio a reescribirla siguiendo las indicaciones manuscritas y la trae de nuevo al director. Él hace otro par de cambios, según su gusto personal… y la misma corrección ortográfica. La joven escribana mecanografía nuevamente la misiva y la retorna a su superior.

   —Señorita—dice el director, tras mandarla llamar — veo que insiste en escribir incorrectamente esta palabra que le he señalado en varias ocasiones.

   —Señor director— le responde ella—, dado el contexto, asumo que usted con esa palabra pretende referirse a la herramienta que sirve para cortar, y no aludir de manera coloquial a una persona miope.

En efecto, la palabra correcta es segueta y no cegueta, como creía el alto funcionario, quien tras corroborarlo con un diccionario asiente y dice Me ganó esta.

Este hombre no sabe que esta joven, además de graduarse con honores de la escuela de comercio, da clases y asesorías particulares de español. Así que, puede estar tranquilo: ninguna carta saldrá de su despacho con errores gramaticales, sintácticos ni ortográficos.

Esta anécdota, que me contó la mismísima protagonista —mi madre—, me hizo pensar en cómo el advenimiento de la tecnología ha hecho que se pierda de vista, ya no digo el gusto, sino la importancia de expresarse correctamente de manera escrita. Hago referencia a la tecnología porque, aproximadamente desde hace un poco más de un par de décadas, la utilidad de las secretarias como cortafuegos —firewalls— naturales de mensajes mal escritos ha sido sobreseída por el correo electrónico y el mensaje instantáneo autoredactado.

Erróneamente se piensa que ahora, dado que raramente se envían cartas mecanografiadas, ya no hay que preocuparse por la correcta redacción de nuestros mensajes, cuando la realidad es que forman parte de la imagen profesional, la de la empresa y la nuestra.

Por supuesto, en años muy recientes y gracias a los avances en la inteligencia artificial, las herramientas de corrección son más precisas que antes, y estas pueden generar un mensaje casi perfecto tras una simple petición.

Sin embargo, eso de alguna manera me parece triste. ¿Seré acaso un romántico —o loco, dirían algunos— que extraña la época en que, adicionalmente a ser buenas en su oficio o profesión, las personas se esforzaban por cultivarse en otros ámbitos, siendo la precisión en la expresión de la palabra escrita uno que dejaba patente el grado de educación alcanzado?

Me ilusiona hoy enterarme de que algunos jóvenes están interesándose en medios de comunicación que han encontrado un reemplazo más tecnológico como discos de vinilo y libros. Quisiera pensar que esta juventud se dará cuenta de que las ideas que escuchan en viejas canciones o que leen en sus ejemplares impresos provienen de mentes como las de ellos mismos, de jóvenes que no necesitaron de una herramienta externa a su cerebro (como lo es la inteligencia artificial) para expresarse. Solo necesitaron tres cosas: un lápiz, un papel y su mente.

Si alguien piensa que no trae valor alguno esforzarse por aprender a redactar mejor y, por lo tanto, no visualiza un futuro mejor al hacerlo, ese individuo es un cegueta.

domingo, 8 de febrero de 2026

¿Por qué algunos vinos saben salados?

Mi apreciable cuarteto lector, ¿les ha sucedido que al probar algún platillo gastronómico —sea casero o en un restaurante— de inmediato sus papilas gustativas lanzan la alarma gritando ¡está saladísimo!, ¡se les pasó la mano de sal! y cosas parecidas? No creo equivocarme al decir que todos hemos pasado por esta desagradable experiencia. Por supuesto, si nosotros somos los invitados a esa comida (sobre todo en casa de los suegros) no nos queda más que responder que está muy rico a la pregunta de los anfitriones de si nos gustó,  para, acto seguido, buscar con desesperación un vaso con agua para remover la salitre que inadvertidamente nos engullimos.

Es sumamente difícil recuperar un platillo que se pasó de sal. Quizás se recurra al viejo truco de agregarle papa con la esperanza de que esta absorba algo de la sal. A veces funciona. Pero la mayoría de las veces el daño ya está hecho. Es irreversible.

Pues bueno, en ocasiones el exceso de sal suele aparecer en los vinos. Si nunca les ha pasado, son sumamente afortunados. Pero quienes hemos probado cientos de ellos, más de una vez hemos tenido esa molesta experiencia.

Parece que el Salt Bae se da gusto con algunos vinos

Como no puedo tapar el sol con un dedo (ni pretendo hacerlo —no soy tapadera de naiden—), confieso que solo me ha tocado probar vinos salados provenientes de mi país, México. Pero es justo también decir que han sido muy pocos en comparación con el vasto universo de los que he degustado en mi enófila vida. También es certísimo que son todavía menos los vinos prácticamente imbebibles —dignos de un saladero— con los que me he topado (literalmente). De hecho, son exactamente dos, nomás.

Claro, sucede que algunos sommeliers y vendedores de vinos en las catas que organizan dicen que esa nota que perturbó nuestro sentido del gusto "no es salinidad, sino mineralidad", pero eso es mentira; son cosas diferentes. Pero, pues, son comerciantes y se entiende.

Ustedes, mis siempre sagaces cuatro lectores, estoy seguro de que comprenden que no estoy diciendo en ningún momento que "El vino mexicano es salado". Únicamente un mentecato, tonto, bobo, idiota, estúpido, imbécil, necio, cretino, lerdo, abobado, alelado, atontado, sonso, menso o faino podría pensar que estoy diciendo eso. Con ustedes, ese no es el caso. Estoy seguro.

Hace unas semanas, mi esposa Elsa me hizo la pregunta que da título a este artículo: "¿Por qué algunos vinos saben salados?". Yo no sabía la respuesta precisa, pero sabía quién sí podría dármela. ¿Quién vino a mi mente en ese momento?

Ni más ni menos que el Dr. Alejandro Cabello Pasini, quien además de ostentar un doctorado en Oceanografía Costera por la State University of New York, cuenta con una especialidad en Vinicultura. Él vive en Ensenada, Baja California, donde se produce la mayor parte de los vinos de México. Y no solo eso, sino que él y su familia también hacen vinos con su marca Fratelli Pasini. Vinos muy buenos que he tenido la fortuna de conocer desde hace muchos años, y que más afortunado he sido al haber alcanzado las tres últimas botellas que tenía mi estimado Salvador Costa Artigas (leer su nota aquí) en su tienda La Boquería (IG: @laboqueríavinos).

¡Matanga! :-)

Alejandro está a punto de jubilarse después de —fíjense nomás— ¡34 años de trabajar como investigador en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y 46 años dando clases ahí mismo!

Puedo decir con total seguridad que Alejandro, además de ser bien cuerda (expresión usada en México para describir a alguien muy inteligente), es a todo dar. Lo sé porque a inicios de marzo del 2010 lo conocí en Querétaro, durante la primera edición del Festival 100 Vinos Mexicanos (100vinosmexicanos.com), junto a su hermano Aldo.

Con Aldo (izquierda) y Alejandro Cabello Pasini
Marzo de 2010


Ahí están, los vinos Fratelli Pasini, de los pioneros de ese festival


Alejandro dirigiendo la presentación de sus vinos en el festival

Posteriormente, en una visita que hizo a Monterrey, estuvimos en una cena con él y con nuestro estimado Salvador Costa. Ambos son a todo dar.

(Izquierda a derecha) Alejandro Cabello Pasini, Salvador Costa Artigas, Elsa y yo

Bueno, pues recordé algunos artículos que el propio Alejandro publicó en un blog que abrió hace varios años (vinospasini.blogspot.com), el cual, aunque hace rato que no lo actualiza —cof cof algo que espero cambie ahora que se jubile cof cof—, aún contiene algunos artículos relacionados con la mineralidad y la salinidad.

Después de leerlos (están buenísimos, se los recomiendo), decidí mandarle un correo personal y hacerle dos preguntas, de las cuales me permito compartir con ustedes la respuesta. Hay que aprovechar que, apenas el semestre pasado, él dio la materia de Enología Avanzada, en la Facultad de Enología y Gastronomía de la UABC (feg.ens.uabc.mx), así que lo trae fresco en la memoria. 

A la pregunta de si un vino sale salado debido a algún ácido (como el ácido succínico), Alejandro, como buen investigador, contesta lo siguiente:

"Bueno, la respuesta es compleja ya que pueden ser varios factores.

a) Un terruño con alta salinidad. Existen algunas regiones del planeta que naturalmente tienen altos niveles de cloruro de sodio y otras sales como resultado de haber sido parte de mares antiguos, cercanía con el mar y con problemas de intrusión marina, etcétera. Si se han plantado viñedos en estas regiones, las plantas de manera natural van a asimilar altas concentraciones de estas sales que eventualmente van a terminar en la fruta.

b) Lixiviación de minerales de las rocas. Las rocas están compuestas de minerales, y con el paso del tiempo (geológico) los minerales se disuelven en el agua (recuerdo que en secundaria nos enseñaron que el agua es el disolvente universal). En cuencas acuíferas, como el del Valle de Guadalupe [Baja California, México], estamos rodeados de una roca que se llama “granito”. El granito tiene típicamente 5-8% de Na [sodio] y K [potasio], y con el paso de millones de años, las rocas se van disolviendo, y el Na y K se incorporan en el agua. 

Si se utiliza esta agua para regar las vides, los vinos pueden terminar un poco salados. Esto probablemente sucedió con algunos vinos de Baja California. Aclaro que esta no es la única razón por la que hace años (ahora no lo noto tanto) algunos vinos se percibían un poco salados, y aclaro que esta característica no era única de Baja California. Hay otras regiones que han experimentado estos problemas y los han resuelto.

c) Uso de agua muy dura (con altos niveles de sales). Ligado a los dos puntos anteriores, si además se usan aguas residuales (que generalmente tienen altos niveles de sal) esto puede aumentar el problema. También si el manto acuífero tiene problemas de intrusión marina (como sucede en San Quintín, Baja California) y se usa esa agua para regar, pues… ¡problemas!

d) Evaporación y clima cálido. En la actualidad, el cultivo de la vid es suplementado con agua de riego que generalmente es mediante goteo. Al caer la gota de agua en la planta, parte del agua se evapora, especialmente en épocas cálidas (que es cuando madura la fruta). Al evaporarse, se incrementa la concentración de sales en la zona radicular y pueden ser asimilados por la planta.

e) Maduración. Las frutas, incluyendo las uvas, acumulan minerales en sus células. Esta es la manera en que el agua entra a la fruta y ésta crece de tamaño: entra por osmosis y hace crecer las frutas con agua, azúcar y minerales. Durante las décadas de los años 80, 90 y la década de 2000, los consumidores empezaron a preferir vinos muy potentes, muy corpulentos, más alcohólicos. Esto se logra sobremadurando la fruta, lo que incrementa la concentración de minerales como Na y K en la uva y finalmente en el vino. Esta es una razón por la que muchos vinos se perciben salados (además de los potenciales problemas descritos arriba).

f) Concentración de ácidos orgánicos. Uvas con altos niveles de ácidos orgánicos pueden ser percibidos como más salados. Hay que recordar que las sales minerales y los ácidos orgánicos son percibidos o detectados por las mismas papilas gustativas en la lengua, solo que con diferentes receptores. Altos niveles de acidez pueden ser percibidos como alta salinidad.

g) Fertilización. Las plantas tienen que ser fertilizadas. Requieren bastante potasio para crecer la fruta (ver punto anterior) y nitrógeno para crecer la planta. Los fertilizantes muchas veces tienen sodio. Todo esto impacta la concentración de minerales en la fruta. Como dato curioso, cada tonelada de uva tiene aproximadamente 5 kg de potasio.

h) Fermentación. Algunos vinos son producidos en tinas o tanques de concreto. El concreto puede lixiviar minerales durante la producción de los vinos.

i) Producción de ácido succínico. Durante la fermentación, las levaduras sintetizan ácido succínico como parte de la ruta respiratoria. Si se dejan muchas lías [sedimentos] en la crianza, este ácido puede incrementar la sensación de salinidad. 

Nota: el ácido succínico se percibe como poco ácido y muy salado.

j) Algunos procesos enológicos. La des-acidificación de los vinos (especialmente en zonas frías de Europa) se realiza mediante columnas de intercambio iónico o catiónico. Estas columnas están empacadas con geles que intercambian H+ [hidrógeno], Na o K por algún ácido orgánico. Por eso está legislado el uso de este proceso en Europa, y es la razón de la alta salinidad en algunos vinos blancos.

k) Percepción por el consumidor. Muchos consumidores confunden mineralidad con salinidad".

Pues aquí las tienen: 10 posibles razones fisico-químicas y una de percepción (la última) de porqué un vino puede sentirse salado. ¿Qué les pareció? ¿Sabe o no sabe el buen Alejandro?

Pero le hice una segunda pregunta en aquel correo, la cual era si se podía detectar y corregir (para eliminar) ese sabor salado de los vinos. A continuación, su respuesta:

"Esto es algo que todas las vinícolas de alta producción (L. A. Cetto, y otras grandes empresas de todo el mundo) hacen. Corrigen los vinos. La corrección de salinidad, acidez volátil, des-acidificación, eliminación de aromas, etcétera, mediante columnas de intercambio, membranas selectivas, filtración tangencial u ósmosis inversa. En la actualidad, la producción de vino y otras bebidas (como la cerveza) se corrigen usando estas técnicas, especialmente en bodegas grandes ya que el equipo puede ser costoso".

Lo último que menciona Alejandro explicaría la razón por la cual a veces (vuelvo a recalcar: a veces) los vinos de productores muy pequeños —artesanales— llegan a sentirse más salados que los de las grandes bodegas.

Alejandro, como buen científico divulgador, me compartió un artículo que publicó hace varios años sobre su investigación de la salinidad de los vinos de México, especialmente los de Baja California.

Pueden dar clic en esta liga para descargar el artículo del Dr. Alejandro Cabello Pasini y otros colegas suyos

Mis entusiastas cuatro lectores, espero que este artículo haya resultado tan didáctico para ustedes como lo fue para mí.

Ahora ya sabemos que la causa de esa salinidad (no mineralidad) percibida en algunos vinos puede ser multifactorial. No hay una respuesta simple. Y también aprendimos lo cuidadoso que se requiere ser para elaborar un buen vino.

Esto nos ayudará a apreciarlos todavía más, sin duda.

Le agradezco al buen Alejandro Cabello Pasini el tiempo que se tomó para contestar mi correo. A ver cuándo vuelves a Monterrey, eh.


Hasta la próxima.