04 Julio 2026
Una lectura introspectiva
por AmramR.
Creo que todos los entusiastas, intensos, con pensamiento
crítico e inmersos en esta modernidad hemos caído en la tentación de discutir
sobre algún tema en la caja de comentarios de las redes sociales. Les confieso,
con algo de vergüenza, que así fue como inició la intención de redactar este
artículo. Me encontraba divagando entre videos cuando vi uno que trataba burdamente
el tema del libro Crimen y castigo. Como un lobo que ve a una oveja
pequeña cojear no pude contenerme de ir y dar mi preciado y desapercibido punto
de vista al respecto, lo que generó más comentarios e interés por parte de los viewers.
Sin más preámbulo, les dejo mi
análisis para su enriquecimiento literario.
08 enero 2025
Crimen y Castigo - Fiódor M. Dostoievski
Una historia bastante psicológica dentro de la perspectiva
de un criminal. Nuestro protagonista Rodión Raskólnikov es un joven muy
inteligente y activo, quien comienza a tener dificultades económicas. Durante
la lectura de esta novela, bien redactada y detallada, se nos deja mucho a la
interpretación, y así obtenemos respuestas abiertas a varias preguntas: ¿qué
lleva a alguien a cometer un crimen?, ¿qué tipo de efectos puede sentir dicha
persona luego del acto?, ¿de qué forma se ve afectada? Y, tras leer los
razonamientos del criminal, ¿está justificado el acto cometido?
Los minutos invertidos en esta
inmersiva lectura valen mucho la pena. ¡Esto es literatura! Y si te gustan las
historias de crímenes, detectives, psicología, moralidad, humanidad, etcétera,
esto es para ti.
A continuación, daré mi análisis
sobre la obra. Esto probablemente te despierte más el interés y puedas digerir
mejor su lectura en un futuro.
En la introducción de esta historia
encontramos a Raskónikov cometiendo un crimen. Decide matar a una señora de la
tercera edad, usurera y amargada (al menos así lo es a los ojos de nuestro
querido protagonista). ¿El motivo? Al principio, no hay un motivo muy claro.
Rodión es un inteligente estudiante de Derecho. Tiene familia: una madre y una hermana
que viven fuera de la ciudad, que lo quieren y que, de tanto en tanto, le
mandan rublos (moneda rusa) para que siga viviendo en el departamento en el que
se encuentra. Si bien es cierto que «bien» no está, tampoco le va «muy mal». Al
menos, para mí, no se encuentra desamparado. Entonces ¿por qué privar de la
vida a esta pobre anciana? Veamos. Lo que sigue (y es destacable de la obra) es
la enfermedad de Rodión: no existe una causa; solo está enfermo de fiebre,
debilidad corporal, delirios, inconsciencia, etcétera.
Comienza la investigación del caso
de homicidio doble (—¿Dijiste doble? —¡Ah! Sí. ¿Olvidé mencionarlo?
Pequeño detalle) y nos presentan a Porfirii Petróvich, un juez muy perspicaz, quien
comienza a tener pláticas recurrentes con Rodión, en las cuales logras sentir
la incomodidad en las conversaciones; como si Petróvich ya supiera de algo. ¿Realmente
sabrá algo con respecto al crimen o solo es mi conciencia herida creyendo que
todas las miradas me ven con sospecha?, era lo que básicamente se
cuestionaba Raskólnikov. Y es en este momento cuando nos dan la primera pista
para todas nuestras preguntas.
Rodión tenía una teoría muy buena
que él mismo llevó a proyecto, con una motivación excelente, pero,
lamentablemente, estaba muy mal enfocado. Porfirii recuerda un ensayo que fue
publicado por Rodión en el periódico, en el cual, y a modo de resumen, menciona
que existen dos tipos de humanos: los que son perturbados y severamente
culpados por sus conciencias y los que no. Los segundos llegan a ser grandes
personajes y líderes como Napoleón, que no se tocó el corazón para cumplir con
sus deberes y objetivos, tienen agallas y un alma fría. A cuánta gente no
asesinó en sus múltiples guerras, sin mencionar la damnificación a las
poblaciones europeas que causó, algo que parece no hacerle daño alguno en sus
adentros. Para nuestro noble protagonista, este personaje de la Historia es un
ejemplo de un gran hombre. ¿Ahora ven mi punto sobre el «enfoque»? Entonces,
Rodión quería demostrarse a sí mismo si él tenía las agallas y la fortaleza de «hacer
un bien por la comunidad» al despojar de la vida a aquella mujer prestamista y
usurera. Se nos da a entender que fue una forma de probarse a sí mismo, de ver
cuánto aguantaba su propia conciencia. Y este es el desarrollo que se da a lo
largo del libro.
¿Por qué digo que estaba mal
enfocado? Porque hay un marcado desequilibrio en sus razonamientos, lo cual se muestra
en su nublado juicio al creer que está «bien» el acto que cometió. Esta teoría
del «superhombre»
para Raskólnikov podría aplicarse a generales en guerra. Pero aun así ¿quién es
el hombre para decidir si alguien vive o muere? El hecho de matar a una anciana
no haría una diferencia positiva en la comunidad. Esto solo lo hizo por un
interés totalmente egoísta: ver si se atrevía a hacerlo. Qué simple, ¿no crees?
—Oye, Amram, pero el libro se llama Crimen
y castigo. ¿Dónde está el castigo que recibe Rodión?
Bueno, mi querido(a) amigo(a): «Nada
condena más a un hombre que su propia conciencia» (eso no lo dice el libro, lo
digo yo). Y este es el principal castigo que recibe Rodión. ¿Recuerdas su rara,
difícil y eterna enfermedad? Ahí lo tienes. Y la peor parte es que él mismo no
era consciente de esto, no quería aceptar su culpabilidad. En sus pensamientos
siempre encontramos excusas y evasivas, pero su cuerpo gritaba por alivio, por
un castigo de la sociedad; se repudiaba a sí mismo.
¿Te has sentido identificado?
Probablemente es tu búsqueda de emociones, aventura y nuevas experiencias lo
que te hace querer salirte de lo política y moralmente correcto. Probablemente
en tu interior quieres probarte de nuevo que eres bueno en algo más, o ver
hasta dónde puedes llegar solo por curiosidad o emoción. Probablemente sea
simple y sencillamente por ego y orgullo. Entonces, luego de pensar en la
acción que pudieras llegar a cometer (o que ya has cometido) tratas de
convencerte de que no es tan malo después de todo, cuando, en realidad, estás
siendo consumido por la culpa. Y bajan tus ánimos, tu cuerpo expresa lo que el
alma siente y tu boca no lo quiere aceptar ni decir. Andas desconcentrado y en
la noche piensas más de lo que duermes.
Quizás todo lo que buscas en
realidad es perdón, alivio y cariño, misericordia. Pero ¿cómo vas a encontrar
algo que, inclusive, descartas y te reservas para ti mismo? ¿Cómo encontrar la
cura a una enfermedad que dices no tener? Solo nos encontramos en la
persecución de malas soluciones a sufrimientos internos que vienen de la
soledad, causada por resolver la paradoja de la privación.
Temas que el libro aborda entre líneas. Si llegan a terminar el libro, me dicen
qué les pareció.
Gracias por leer. Hasta la próxima.
AmramR.
















