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jueves, 8 de mayo de 2025

Shimul 440 | Vinos Shimul | 2020 | México | Tinto | Seco

"¿Y las notas de cata, apá?", quizás era lo que se estaban preguntando ustedes, mis siempre apreciados cuatro lectores. Pues bueno, retomo la publicación de reseñas con este vino mexicano del ingeniero Álvaro Ptacnik, a quién ya he mencionado en este blog (aquí la nota). 

Pero, para que vean cómo los quiero, condenadotes, va de pilón la reseña del aceite de oliva marca Shimul. Eh, qué tal. Sin retrasar más la reseña, procedamos.

Shimul 440 cosecha 2020

Obviamente, primero probé el aceite de oliva Shimul, el cual pedí junto con los vinos directamente a Miren, la hija del Ing. Álvaro. Si recuerdan —y si no, yo les refresco la memoria—, publiqué una nota sobre cómo se cata el aceite de oliva (aquí la nota), así que seguí esos pasos.


Aceite de oliva marca Shimul

Como comentario, es necesario mencionar que este aceite fue elaborado con tres variedades de olivas o aceitunas: manzanilla, misión y nevadillo. Además, este es de los aceites de excelente calidad, pues fue obtenido mediante extracción en frío.


Vista de aceite de oliva Shimul

Este es un aceite de pálido color ámbar, limpio, brillante y cristalino. Es aromático, con notas de cera de abeja y pasto. Y en la boca tiene mucho cuerpo, y mucho sabor, destacando notas de zacate, de paja, de la aceituna en fruta, y dejando una sensación de picor al tragarlo, en el retrogusto. Tiene personalidad este aceitito: no desaparece sin dejarte un recuerdo de su sabor.

Es de muy buena calidad, y sin duda quedaría muy bien con el vinagre balsámico para remojar el pan artesanal, acompañando un quesito y... el vino, por supuesto.

Pasemos a la nota del vino en sí.

  • Vino: Shimul 440
  • Cosecha: 2020
  • Productor: Vinos Shimul (shimul.net)
  • País: México
  • Región: Valle de Guadalupe, Baja California
  • Uvas: dolcetto y petite sirah
  • % alcohol: 13.9
  • Comentarios: No filtrado, no estabilizado
  • Precio: $470.00 pesos mexicanos (directamente con el productor)
  • Volumen: 750 ml
  • Calificación Precio/Calidad: ***** (5 de 5)
  • Disfrutado el día: 13 de abril de 2025


Antes de continuar, les vuelvo a recordar que ya publiqué una nota donde el mismo Ing. Ptacnik explica lo que significa el que sus vinos digan en la contraetiqueta "No filtrado, no estabilizado" (aquí la nota). Es muy relevante en este caso.


Shimul 440 destapado

¿Qué nos presentó este "vino musical"? Y es que, además de los audífonos que aparecen en la etiqueta sobre el logo de Shimul, la contraetiqueta identifica este vino como "en ritmo y afinado". 


Vista de Shimul 440 cosecha 2020

Fíjense bien en la imagen de arriba: aunque este vino dice que no fue filtrado ni estabilizado, ¿acaso notan ustedes alguna grotesca partícula suspendida, o sedimentos, o siquiera que se vea turbio el vino? ¡Para nada! Lo que podemos disfrutar en vista es un mediano color rojo ladrillo, que se muestra limpio.

La nariz es muy aromática, dejándonos disfrutar de los aromas a la frutilla roja con cierto "dulzor" (entre comillas, pues lo dulce se percibe en boca), pero sin que llegue a la nota de ciruela pasa. Parece más bien un perfume frutal y especiado que, si se me permite la expresión, te relaja, como si te abrazara.

Pasando a la boca, es un vino seco, con cuerpo ligero, taninos suaves, ligeros y cuya acidez se siente vivaracha. El peligro es que te acabas la copa sin darte cuenta. Es sumamente agradable.

Pero no se confundan; el sabor de este vino se inclina más hacia lo potente. Sus notas de frutillas roja son notorias. Recuerda a la compota artesanal de zarzamora de aquel café llamado Abuela Vaca que estaba por Plaza Morelos.

Y miren, les voy a decir algo que he escuchado decir a algunos aficionados al vino que han probado los de Shimul: "sus vinos se sienten demasiado golosos; casi se pueden cortar con cuchillo". Pues, fijense que, respecto a este vino, como decía Adal Ramones, "pues... ¡no es cierto!". Al menos, con este Shimul 440, se siente un vino gentil, amable, agradable y fácil —que no es lo mismo que simplón, eh—. Y esa fue la idea de su creador, el Ing. Álvaro, y lo logró. 

Es un vino bien balanceado, donde el alcohol de 13.9% está muy bien integrado en la botella, y no molesta, ni resalta, ni pica, ni nada.

Yo le doy 5 de 5 estrellas en mi Relación Precio Calidad (RPC).

Ahora sí, a disfrutarlos juntos: aceite y vino Shimul

Aún tengo un buen arsenal de vinos que compré directamente con ellos. 

¡Ah!, se me olvidaba: les tengo una muy buena noticia: la tienda de vinos La Boquería (Instagram: @laboqueriavinos) de mi buen camarada Salvador Costa Artigas, empezará a vender al menos cuatro de los vinos Shimul: Blanco Natural, Yumano, Albarolo y este Shimul 440. 

Si les interesan, pueden llamarle o mandarle un mensaje de Whatsapp al número (+52) 81 1916 9239.

O pueden ir a la tienda ubicada en Río Amazonas 111, Del Valle, 66220 San Pedro Garza García, N.L.

Sin duda disfrutaré de los demás vinitos Shimul que tengo en cava esperando. Mientras tanto...


Hasta la próxima.



sábado, 29 de marzo de 2025

Cómo se cata el aceite de oliva

Aceite de oliva virgen extra elaborado por
vinos Shimul (variedad: bola raya)

Mis siempre apreciados y autodidactas cuatro lectores, les cuento que no únicamente se plantan viñas en áreas donde se dan bien estas plantitas, sino que en ocasiones también encontramos olivares, de los cuales salen las olivas o aceitunas —quizás su nombre más conocido en México.

Olivares de Bodegas de Santo Tomás, en Baja California


Aceituna en el olivar

En una visita que hice a Bodegas de Santo Tomás, en Baja California, su Director General, Juan Pablo Nuñez, nos llevó en un tour para conocer los olivares de la compañía. Pero también nos organizó una cata de los cuatro aceites de oliva que ellos producían.

Juan Pablo Núñez y los aceites a catar

Personalmente, fue algo nuevo y sorprendente, pues yo ni siquiera sabía que se cataban los aceites. Es más, hasta podría decir que, como dicen muchos respecto al vino, yo pensaba: "todos los aceites de oliva saben igual". ¡Cuán equivocado estaba!

En esa ocasión, catamos cuatro de los aceites que la bodega estaba elaborando en ese momento. Cada uno de una variedad diferente de aceituna: nevadillo, manzanilla, misión y ascolano.

Aceites de Bodegas de Santo Tomás
Variedades de izquierda a derecha: nevadillo, manzanilla, misión y ascolano.




Las variedades de olivas o aceitunas usadas


Bueno, para la cata, se sirvieron los aceites de oliva en copas que se usan para vino.

Aceite de oliva servido, listo para ser catado

Ah, se me pasaba mencionar que se utiliza manzana verde para limpiar el paladar entre cada aceite probado.

No olvidar la manzana verde

Tal como se hace con el vino, se puede revisar el color del aceite, su limpieza y brillantez.

Vista del aceite catado


Luego, se gira levemente la copa para que el aceite se impregne en ella, y acercamos la nariz para ver qué aromas detectamos. Y, la verdad, es que ¡los cuatro aceites tenían aromas diferentes!

Girar el aceite y luego percibir sus aromas

Pero espérense, cuando lo probamos en boca, ¡uff!

Pasamos a la prueba de fuego, en la boca

Hay que sorber un poco de aceite en la boca, pasarlo a través de ella, para sentir el peso —hay aceites ligeros y otros más pesados— y la untuosidad. Luego, como con el vino, manteniendo la cabeza derecha, hay que hacer un pequeño hueco con los labios y jalar aire para que bajen más aromas por el retrogusto

Finalmente, hay que tragar el aceite y notar el sabor que nos deja en la garganta.

Hay aceites que dejan una especie de picor en la garganta, como si se les hubieran puesta una especia, mientras que hay otros de sabor más neutro. Esto nos permite discernir para qué tipo de platillo lo podemos usar, como aderezo en ensalada, en la preparación de algún plato, etc. 

Luego, hay que comerse un pedazo de la manzana verde para limpiar el paladar y pasar al siguiente ejemplar a catar.

En aquella ocasión me traje una botella de cada uno de esos cuatro tipos de aceite, y a Elsa le encantaron. De hecho, le enseñé a catarlos también. ;-)


Cuando un aceite de oliva es realmente bueno, con que viertas un poco en un plato, agregues vinagre balsámico y mojes trozos de un buen pan en la mezcla, es un verdadero agasajo. Una copita de vino, una buena plática y no ocupas más.



Por eso, ya decidí mandar traer un buen aceite de vinos Shimul (acá la nota), junto con sus vinos —como vieron en la foto inicial, también hacen aceite de oliva.

Los invito, estimados lectores, a hacer esta cata de aceites. Es muy didáctica.

Hasta la próxima.