sábado, 10 de octubre de 2026

Culto al cemento

Permítaseme, os suplico, oh, siempre benévolos lectores, parafrasear al gran Jorge Ibargüengoitia (soy su fan) en su libro Estas ruinas que ves y decir que los citadinos confunden lo grandioso con lo grandote.

Foto de Pixnio

Específicamente, en Monterrey y su área metropolitana han comenzado a aparecer grandes edificios en diversos lugares, como hongos después de una prolongada lluvia. De hecho, el edificio más alto de Latinoamérica se está construyendo en Monterrey, muy cerca de las oficinas de la empresa donde trabajo.

A esto yo lo llamo el «Culto al cemento», con su sempiterno ritual de trasladar la piedra caliza de las montañas (el Cerro del Topo Chico, el Cerro de las Mitras, la Sierra del Fraile y la Sierra Madre Oriental) hacia la ciudad. Pobres cerros, tienen más agujeros que los calzones de un faquir.

Es cierto que a Monterrey se le conoce con el apelativo de La Ciudad de las Montañas, pero desde algunos lugares estas ya no se pueden apreciar con la misma facilidad que cuando era yo pequeño, pues no falta alguno de estos armatostes que estorba la vista y obstruye el panorama.

Si acaso lo que describo arriba, mis solidarios lectores, ya me causa enfado, imagínense ahora que lo viviré en carne (o vista) propia , pues mi vecino ha decidido levantar su construcción adyacente a mi jardín, tras lo cual este quedará acorralado, impidiendo el paso de la luz y reduciendo el disfrute de la (muy poca) vista que teníamos de las estrellas durante las noches.


Seis semanas (según calculan los ñiles) de aguantar ruido y polvo, y asegurarme de que coloquen la lona que impedirá que sus materiales de construcción dañen nuestro amado y muy trabajado jardín. Que viva la paz.


Cada vez más cemento en las ciudades y menos áreas verdes.

Es lamentable.

Hasta la próxima.

domingo, 4 de octubre de 2026

Mano a mano: la nebbiolo italiana [Giribaldi] y la «nebbiolo» mexicana [Fratelli Pasini]

Mis atentos y siempre muy apreciados lectores, recordarán que hace un mes publiqué una nota haciendo eco de la experta pluma del doctor Alejandro Cabello Pasini respecto a que la uva «nebbiolo» de Baja California en realidad es la uva lambrusca de Alessandria (dar clic aquí para leerla).

Bueno, pues para esta ocasión decidí hacer un mano a mano amistoso (remarcado y subrayado) entre un vino italiano elaborado 100% con la auténtica uva nebbiolo del Piemonte (Italia), y el propio vino del buen Dr. Alejandro Cabello Pasini hecho con la «nebbiolo» de Baja California que, aunque así está etiquetada en botella, en realidad es la lambrusca de Alessandria.

La «nebbiolo» y la nebbiolo

Pueden estar seguros, mis entendidos lectores, que yo no buscaba la confrontación sino el entendimiento entre las partes participantes en este evento, el cual fue dividido en dos días.

En primer lugar, mi esposita Elsa y yo hicimos una cata de ambos vinos, teniendo uno al lado del otro —copa a copa— para que nuestras anotaciones se basaran en el momento, y no en tratar de rememorar aromas y sabores (por más buena memoria organoléptica que podamos tener).

Cata en igualdad de circunstancias

Para este artículo, sin embargo, me permitiré colocar primero lo que sucedió con un vino y luego con el otro, si les parece bien. Y si no les parece, pues ni modo porque así será. 

Empecemos con el Barolo de Giribaldi.


Este blog es educativo y de entretenimiento. No fomentamos el consumo excesivo de alcohol.


  • Vino: Barolo Giribaldi DOCG
  • Cosecha: 2018
  • Productor: Azienda Agricola Mario Giribaldi [web: vinigiribaldi.it] 
  • País: Italia
  • Región: Piemonte
  • DOCG: Barolo
  • Uvas: 100% nebbiolo
  • % alcohol: 14.0
  • Precio: $1370 pesos mexicanos (en Fornera Wine House [FB: fornerawinehouse])
  • Volumen: 750 ml
  • Calificación Precio/Calidad: ***** (5 de 5)
  • Disfrutado el día: 3 de octubre de 2026

Barolo Giribaldi DOCG 2018

Dado que yo ya conozco la potencia tanto de los Barolos como de los «nebbiolos» bajacalifornianos, empezamos la cata con el vino italiano. Verán que desde la apariencia son muy diferentes.

Barolo Giribaldi DOCG 2018

Apreciamos en la vista un color rubí muy limpio y brillante, de poca profundidad (puse mi mano bajo la copa y se pudo ver claramente).

Hace 3 meses tuve la oportunidad de probar una copita de otro buen Barolo con mi amigo Kike. Esta es la foto del vino y la copa en esa ocasión.

Otro buen Barolo; fíjense en el color

En la nariz, el Barolo Giribaldi DOCG recién servido en copa me dio una nota a brett, la cual personalmente me agrada bastante, además de notas a flores rojas. 

Lo dejamos reposar en copa por alrededor de 20 minutos y el aroma a brett había desaparecido, dejando en su lugar un aroma muy integrado de vainilla, frutilla roja y flores; olía como a perfume.

Antes de los 20 minutos, en boca se sentía astringente, pero la exposición al aire dio paso a una percepción más suavizada: menos astringencia, menos acidez, aunque mantuvo su retrogusto amargo. Este vino seco tiene cuerpo ligero y un final largo. Definitivamente no es un vino de meditación (omm…) sino uno que va mejor acompañando alimentos (om nom nom).

En esta ocasión, el maridaje fue una pizza con una poca espinaca, quesos mozzarela, fontina y asiago, hongos champiñones y cremini, arúgula y unas gotas de aceite de trufa. Baste decir que esa pizza no tenía progenitora.


Om nom nom

Fue un tipo de maridaje regional (ciao Italia), y le quedó bastante bien el vino a la pizza.

A este vino le doy un 5 sobre 5 en mi Relación Precio Calidad (RPC). Si les interesa, visiten la página de Facebook del buen Sandro Fornera en Fornera Wine House [facebook.com/fornerawinehouse]. Díganle que van de parte mía. ;-)


Pasemos ahora a la nota del vino mexicano del buen Dr. Alejandro Cabello Pasini.

Artigiano Nebbiolo 2023

  • Vino: Artigiano Nebbiolo
  • Cosecha: 2023
  • Productor: Vinícola Fratelli Pasini ([Web: vinospasini.com]  [Instagram @fratellipasini] 
  • País: México
  • Región: Valle de Guadalupe, Baja California
  • Uvas: 100% lambrusca de Alessandria (aka «nebbiolo» de Baja California)
  • % alcohol: 15.0
  • Comentarios: 12 meses en barrica de roble americano y de Europa del Este
  • Precio: $450 pesos mexicanos (directo con el productor)
  • Volumen: 750 ml
  • Calificación Precio/Calidad: ***** (5 de 5)
  • Disfrutado el día: 4 de octubre de 2026


Les debo la añada, pues la etiqueta no lo menciona y no encuentro ese dato que ya me había enviado el buen Alex cuando yo tenía Whatsapp, pero el dato se me perdió. En cuando me lo confirme él, yo actualizaré ese dato en la nota. Promesa de boy scout.

Actualización 05/Oct/2026: Alex respondió mi mensaje y dijo que la cosecha era 2023. ¡Gracias, Alex!

Comencemos con la vista de este vino en copa.

Artigiano Nebbiolo 2023

A diferencia del Barolo, el Artigiano Nebbiolo es de un profundo color púrpura. Como con el Barolo, puse mi mano atrás del vino y no se vio absolutamente nada. Es sumamente notoria la diferencia. Aquí les dejo las dos fotos, una al lado de la otra: en la izquierda está el nebbiolo y en la derecha el lambrusco de Alessandria (o «nebbiolo» de Baja California).


Es sumamente fácil distinguir un vino del otro, tanto en vista como en aromas. Dicho lo cual, pasemos a los del Artigiano: recién abierto y servido en copa dio una ligera nota a solvente, a jugo de uva, a vainilla, como a un perfume dulzón. En boca se presentó algo cerrado, muy goloso, como a mermelada de frutilla negra.


¿Qué es lo mejor que se puede hacer con un vino de estas características para realmente disfrutarlo? Decantarlo y dejarlo oxigenar por un rato. Así que, ni tardo ni perezoso, busqué mi Padre-Kino-Decantador para verter este Artigiano y lo dejé aireándose por una hora y media.


De hecho, fue lo mejor que pude haber hecho pues algunos sedimentos se quedaron en la botella, como lo pueden ver en la siguiente foto. De esta manera, ya no pasarían a las copas (aunque cabe aclarar que no son dañinos tales sedimentos, eh).

Donde hubo vino, sedimentos quedan…

Transcurrido el tiempo, ¿qué tal se percibió? Ah, pues muy diferente, la verdad. Las notas cambiaron hacia ser más frutales, como blueberries, y la madera se integró por completo. En boca también el cambio fue radical, sintiéndose más pulido, menos ácido y astringente, conservando su cuerpo pleno.

Como a este vino lo probamos el sábado y lo guardamos para la comida del domingo, la primera prueba me dio una idea del maridaje: un asado de puerco estilo regio (está muy galletón para algo más ligero).

Elsa se aplicó y este domingo, cual si hubiera habido bautizo o boda, preparó un buen asado (bien lait, que conste) que quedó, como decían los antiguos: de pocas tuercas.

¡Pásele, pariente!

Y el maridaje no me decepcionó en absoluto. La potencia de sabores entre platillo y bebida estuvo equilibrada. Mis felicitaciones a la chef.

Así es como termina la reseña de esta ocasión. Voy a conservar la botella, pues quizás sea la última vez que Fratelli Pasini use el nombre «nebbiolo» en sus etiquetas. Quizás…

Para el recuerdo

Hasta la próxima.


sábado, 3 de octubre de 2026

En peligro de extinción: la IA podría matar al internet


Mientras escucho de fondo la rola de The Buggles llamada Video Killed The Radio Star (dar clic aquí para el video), pienso en el video del canal de YouTube DW Tecnología y mundo digital [@DWTecnologiaymundodigital] que explica que es real el temor de que la inteligencia artificial (IA) llegue a matar al internet.

Aquí abajo le comparto el video; pueden darle play directamente.

Entonces, quienes nos dedicamos a escribir en nuestros blogs sobre cualquier tema, así como los periodistas y escritores profesionales que reciben una paga por ello, estamos en peligro de extinción. Bueno, creo que sobre todo aquellos cuyo modus vivendi depende directamente de lo que publican en los medios digitales (ese no es el caso de acá su servilleta).

Es muy preocupante que las mismas empresas tecnológicas estén preocupadas. Preocupados ellos, preocupados nosotros. Ya valió gorro. 

¿Cómo está eso de que la IA esté produciendo más artículos de internet que un ser humano pensante y consciente? ¡Y que los artículos que publica la IA tengan errores, el llamado AI slop o basura digital! ¡Y que la IA use esos artículos con errores para producir otros artículos, perpetuando los errores in saecula saeculorum!

El reportaje de DW da unas recomendaciones (a partir del minuto 4:41), y me parece que la de verificar las fuentes utilizadas es muy importante.

Personalmente, pienso seguir (en lo posible) escribiendo en este blog a fin de evitar mi propia extinción. Y, si cometo errores, me propondré que, al menos, estos sean nuevos.

Hasta la próxima.