viernes, 22 de mayo de 2026

¡¿Que para qué tomarse la molestia de escribir!?

Mis siempre nobles y generosos cuatro lectores, con tan grandes avances que han alcanzado las herramientas de inteligencia artificial (IA), quizás haya alguien que pueda preguntarse que para qué tomarse la molestia de escribir.

Foto de pxhere.com

¿Y por qué pudieran pensar eso, criatura?, tal vez se pregunte alguno. Porque ahora hay procesadores de palabras como el Microsoft® Word que incluyen una función de IA con su aplicación Copilot, la que te puede quitar la molestia de pensar y hasta de teclear. Solo basta con rellenar el área donde dice Describa lo que le gustaría redactar con Copilot…


¿Que qué?

Personalmente, parece que el Word me estuviera diciendo: sé que estás bien tontito, déjame hacer el trabajo a mí.


Concuerdo totalmente con el comediante Jerry Seinfeld cuando dijo en una graduación de una universidad, no hace mucho tiempo, que al contrario del eslogan de la marca Nike®, el eslogan de la IA sería: You just can't do it

Pareciera que la humanidad ha perdido la fe en sí misma.


Estamos perdiendo el verdadero objetivo de tener una máquina que te ayude o simplifique el trabajo. 



Se supone que la razón de ser de cualquier herramienta es ayudarte a realizar más fácilmente la tarea. Quienes alguna vez echamos mano de un cuchillo mantequillero al no tener cerca un desarmador lo tenemos más que claro.

Voy un poco más allá con las herramientas informáticas: son una maravilla cuando permiten automatizar tareas repetitivas y tediosas que no agregan valor al proceso y, al contrario, liberan a las personas para que puedan usar su inteligencia y su tiempo en cosas que verdaderamente generen valor.

Incluso, aterrizando el tema a lo cotidiano: esos robots que limpian el piso de manera autómata son una preciosidad. 

Pero en el asunto de quitarte la molestia de pensar, no estoy de acuerdo.

Recuerdo que siendo joven leí una frase —tal vez al final de un artículo de una revista Selecciones— que se me quedó muy grabada y decía lo siguiente: 

«La máquina es rápida, precisa y estúpida. El hombre es lento, impreciso y brillante»

La frialdad de la máquina nunca podrá igualar la calidez humana. Coincido con lo que Juan Villoro escribió: 

«Solo las manos verdaderas escriben poemas verdaderos. […] Los versos y las manos apelan al contacto con el otro, al 'misterio del encuentro'. El robot ya ata los zapatos, pero no necesita otras manos».


¿A qué puedo asemejar un poema, una canción, un texto redactado por un ser humano en comparación con una inteligencia artificial?

¿Cuál prefieres? ¿Una deliciosa tortillita nixtamalizada hecha cuidadosa y conscientemente a mano?


¿O una triste y aburrida tortilla escupida, como miles más, por una ruidosa máquina?


Así que: no, gracias; no necesito que hagan mi redacción, Word y Copilot. Yo puedo solo. Y, a diferencia de ustedes, disfruto haciéndolo.


Hasta la próxima.


Uso y abuso de la inteligencia artificial (IA) | por Rafa Ibarra


 

Uso y abuso de la inteligencia artificial (IA)

Autor: Rafael Ibarra Mojica

Use it or lose it. Así han denominado los neurólogos a un mecanismo utilizado por nuestros cerebros que puede explicarse sencillamente así: mientras más utilices herramientas externas para realizar tareas o resolver problemas en vez de usar tu cerebro, más pronto perderás esa capacidad de hacerlo tú mismo.

¿Acaso es una exageración? Desafortunadamente la evidencia demuestra que no: expertos explicaron ante el Senado de Estados Unidos que la generación Z es la primera en la historia moderna en registrar un rendimiento inferior a sus progenitores en mediciones de atención básica, memoria, alfabetización y coeficiente intelectual.

¿Para qué memorizar algo si con Google puedo buscar cualquier información en el momento que quiera, desde el lugar que quiera, con mi dispositivo móvil?

¿Cuál es la necesidad de desarrollar mi capacidad de análisis, de abstracción, de síntesis, de comprensión (las llamadas habilidades de pensamiento) si puedo pedirle a una herramienta de inteligencia artificial que piense por mí?

            ¿Qué uso tiene aprender a redactar correctamente (sintaxis, semántica, ortografía, puntuación) si una herramienta de IA puede escribir por mí los ensayos, la tesis y posteriormente los correos electrónicos y las presentaciones que mi profesión precise?

¿Por qué desperdiciar el tiempo aprendiendo a sumar, restar, dividir y multiplicar si mi dispositivo móvil puede resolver incluso operaciones más complejas?

            Cada una de estas preguntas retóricas se siente como un golpe a mi pensamiento crítico, aunque esa última es una estocada directa a mi corazón físico matemático que aprendió que cada asignatura estudiada —y a veces, odiada— era la base para acceder a conocimientos más complejos y desarrollar mejores competencias.

            Debo decir que me preocupa enormemente el derrotero al que nos ha conducido el uso y abuso de la inteligencia artificial (IA). Creo que lejos de traerle un beneficio a las personas, facilitándoles la vida, las está perjudicando grandemente. Y no solo a nivel cognitivo, que ya de por sí es algo alarmante, sino que existe algo más grave en lo que he meditado en fechas recientes. Procedo a explicarlo.

            Primero, debemos saber que protestar por facilitarle la vida a los jovencitos en sus deberes escolares no es algo nuevo. Cuando a finales de los años 1970 se permitió en las escuelas de los Estados Unidos que los estudiantes utilizaran calculadoras de bolsillo hubo voces que protestaron. ¿Cuáles fueron sus argumentos? Obviamente, algunos mayores sintieron que si a ellos les tomó tres años aprender a hacer divisiones grandes, a los jovencitos debería costarles otro tanto. Pero hubo una argumentación que me llamó mucho la atención: las calculadoras de bolsillo inducen a los niños a pensar que tienen en su mano todas las respuestas. Lo anterior mirado desde el punto de vista de que es antinatural que un niño pueda dividir 17.3 entre 945.8 en un segundo.

            Las calculadoras de bolsillo inducen a los niños a pensar que tienen en su mano todas las respuestas. Reflexionando en esta frase es que observé el verdadero peligro: cuando somos niños, estamos en nuestros primeros años de formación, por lo que es imprescindible reconocernos ignorantes de muchas cosas: darnos cuenta de que no sabemos todo, de que no podemos todo. Ser consciente de esto te ayuda a desarrollar dos virtudes lastimosamente escasas hoy día: la modestia y la humildad.

También es imperativo para cada uno comprender que, si te esfuerzas por aprender, lo conseguirás. Te va a costar, quizás mucho, pero valdrá la pena. El aprendizaje mismo será tu premio; algo que nadie te regaló, sino que tú mismo te granjeaste. Es tuyo por mérito propio. Este es el otro grave riesgo que ya estamos sufriendo: quienes abusan de la IA no pueden desarrollar el sentido de logro de quien sí se esforzó por aprender y tiene un mérito real y auténtico por lo que hizo.

En conclusión, creo que las generaciones «viejas» tenemos el deber de no facilitar demasiado las cosas a la generación actual. En vez de eso, debemos enseñarles a esforzarse y a adquirir un sentido de logro verdadero.

Créanme: para eso no hay —ni habrá nunca— una app.

Use it or lose it.


miércoles, 20 de mayo de 2026

“¿Eres o te pareces?”: Sinónimos absolutos y relativos | por Rafa Ibarra


El tema de los sinónimos es, sin duda, de lo más fácil de entender en nuestras primeras clases de español: son palabras o expresiones que, respecto de otras, tienen el mismo significado o muy parecido. Mas esa última parte de la definición, tomada del Diccionario de la Lengua Española (DLE), es la que dificulta el asunto, pues indica que los sinónimos no son siempre intercambiables, sino que dependerá mucho del contexto. Esto lleva a clasificarlos como absolutos y relativos.

Respecto a los sinónimos absolutos, aquellos que siempre mantienen el mismo significado sin importar la situación o el entorno, se dice que casi no existen. Algunos ejemplos son abecedario y alfabeto, alberca y piscina, odontólogo y dentista. ¿Acaso las palabras congestionamiento y embotellamiento no son ejemplos también? En México, al menos de manera coloquial, podríamos referirnos con embotellamiento a una larga noche de copas con los amigos (que es un contexto más divertido que el original).

Debido a lo anterior, en realidad, son sinónimos relativos. Estos predominan en el lenguaje y en los diccionarios. En el DLE, por ejemplo, una de las acepciones de la palabra mujer indica que puede ser sinónimo de esposa. Digamos que estoy presentando a mi esposa a algunas personas; yo podría decir Ella es mi esposa o Ella es mi mujer. Para este caso, sería lo mismo y se entendería sin mayor problema. Pero ¿se imaginan un formulario a llenar con datos personales en que en el apartado para indicar el sexo de la persona las opciones fueran Hombre o Esposa (en vez de Mujer)? Estaría totalmente fuera de lugar.

Aprovechando que estamos tratando este tema, quiero poner sobre la mesa dos pares de sinónimos más. El primero es costoso y caro. Costoso significa, según el DLE, que cuesta mucho o tiene el precio alto. Por su parte, caro es algo que tiene un precio alto —al igual que costoso— o más alto de lo normal. Y esto último es lo que lleva a muchas personas a usar el adjetivo caro para referirse a artículos que están —de acuerdo con su opinión— sobrevalorados: pagas más de lo que en realidad valen. Así pues, usualmente te corrigen con frases como No, tal producto no es caro; es costoso cuando el objeto en cuestión tiene —de nuevo, según su opinión— un precio justo.

El segundo par de sinónimos es adorar y venerar. Nuevamente, en el DLE encontramos la indicación de que lo son, pero no en todos los contextos. Las acepciones de ambas palabras que más se asemejan dicen que adorar es «Reverenciar o rendir culto a alguien o algo que se considera de naturaleza divina o relacionado con ella», mientras que venerar es «Respetar en sumo grado a alguien por su santidad, dignidad o grandes virtudes, o a algo por lo que representa o recuerda». En consecuencia, a muchos cuya doctrina se basa en la adoración únicamente de Dios no les duele la conciencia al venerar a otros personajes ilustres de su religión.

Finalmente, cabe mencionar que algunas palabras se han convertido en sinónimos a fuerza de uso por parte de los hablantes. Un ejemplo sumamente claro en México es el del verbo ocupar. Mientras que en el DLE no existe alguna acepción (o indicación explícita) que sugiera que puede ser sinónimo de los verbos usar o utilizar, el Diccionario del Español de México (DEM) ya registra una acepción que dice lo siguiente: «Utilizar algo o emplear a alguien para hacer alguna cosa». Vox populi, vox Dei.


Hasta la próxima.

lunes, 18 de mayo de 2026

Curso básico de Redacción Sin Dolor | Tarea 9 | Tema: Evaluación y autoevaluación


 

Esta fue la última tarea del curso, aunque todavía faltaban dos sesiones. El tema fue Evaluación y autoevaluación: "Se trata de que reflexiones sobre tu experiencia en Redacción sin Dolor: valora la dinámica grupal y realiza una introspección sobre tu desempeño. Explica cómo ha cambiado tu forma de enfrentar los textos tras lo aprendido y de qué manera los materiales brindados podrán apoyarte en adelante".

Esto es lo que surgió de mi inspiración.


Valoración

Rafael Ibarra Mojica

 

El año pasado disfruté y aprendí mucho del Taller de Redacción y Puntuación de cinco sesiones organizado por Redacción sin Dolor. Pero sinceramente creo que este curso básico de doce secciones ha sido una maravilla; les voy a explicar por qué pienso así.

            Para empezar, confieso que ya tenía el libro de texto Redacción sin dolor (7ª edición), pero no lo había estudiado en su totalidad. Mea culpa. Por eso, me pareció muy acertado que nos pidieran leer capítulos completos para entender a cabalidad cada sesión programada. Personalmente, me obligué a hacer toda la lectura asignada; mas puedo decir que es la primera ocasión en que disfruto de una labor autoimpuesta.

            Dicho lo anterior, pudiera parecer —sobre todo para aquellos con espíritu autodidacta— que bastaría con leer el libro para redactar mejor. En parte, eso es cierto. Sin embargo, uno se enriquece muchísimo más por la interacción con el maestro, ya que, además de las explicaciones adicionales que da, puedes preguntarle dudas específicas, así como escuchar sus respuestas a las interrogantes de otros estudiantes.

            La revisión de las tareas es algo también muy atinado y, en gran medida, vital para nuestro aprendizaje. ¿Cómo podríamos mejorar si no supiéramos por qué el maestro marcó una corrección en nuestra tarea? Esto ha sido de gran valor para mí.

            Otro acierto es que nos compartan las lecturas, los ejercicios y las presentaciones. Estas últimas las usaré como acordeón para afrontar con más confianza mis futuros escritos.

            Sé que ya me terminé mis 250 palabras, pero, por favor, aguántame el corte. Quiero agradecerle al equipo de Redacción sin Dolor por este curso, sobre todo al maestro Marco Mora por su esfuerzo y dedicación. También a los demás estudiantes que enriquecieron las sesiones con preguntas y comentarios que no se me habrían ocurrido.

            Creo que mi redacción ha mejorado mucho en estas semanas. Muchas gracias.


Hasta la próxima.

sábado, 16 de mayo de 2026

Desafía al fantasma del error: cómo escribir con confianza | por Gabriela Alba


Estarán de acuerdo conmigo, mis siempre entusiastas cuatro lectores, en que debemos agradecer cualquier ayuda que nos den para alcanzar un objetivo que nos hayamos puesto. Para algunos de nosotros esa meta es mejorar en nuestra redacción. 

Por eso, a manera de agradecimiento, quiero compartir con ustedes la liga a un excelente artículo publicado en el blog de Redacción sin Dolor titulado Desafía al fantasma del error: cómo escribir con confianza, escrito por Gabriela Alba.


Den clic en esta liga para acceder al artículo: Desafía al fantasma del error: cómo escribir con confianza


Hasta la próxima.


viernes, 15 de mayo de 2026

Microreseñas de vinos recomendables

Mis cuatro lectores, hoy les traigo unas microreseñas de algunos vinos que disfruté —de otra manera, ni los mencionaría—, pero no tuve la oportunidad de hacer una nota de cata en toda regla. Sin embargo, puesto que merecen ser mencionados (algo bueno se halló en ellos) es que decidí publicar sus datos y mi opinión de manera abreviada.

Este blog es educativo y de entretenimiento. No fomentamos el consumo excesivo de alcohol.


Viña Albali Tempranillo Shiraz 2022

  • Vino y cosecha: Viña Albali Tempranillo Shiraz 2022
  • País: España
  • IGP: Vino de la Tierra de Castilla
  • Productor: Félix Solís
  • Uvas: tempranillo y shiraz
  • % alcohol: 13
  • Recomendable: Sí

Este vinito tinto seco lo probamos en una taberna estilo español, acá en Monterrey. Es sencillo (tiene taparosca), pero muy agradable para acompañar unas tapas españolas. Destaca completamente la fruta.


Viña Albali Selección Tempranillo 2023

  • Vino y cosecha: Viña Albali Selección Tempranillo 2023
  • País: España
  • Denominación de origen: Valdepeñas
  • Productor: Félix Solís
  • Uvas: tempranillo
  • % alcohol: 13
  • Comprado en: HEB
  • Recomendable: Sí

Este es un hermano mayor del descrito antes (este sí tiene tapón de corcho). A este vino tinto seco lo disfrutamos en casa para acompañar unas rebanadas de queso semicurado, jamón serrano, aceitunas, tomates cherry y pan artesanal. 


Alma Negra M Blend 2019

  • Vino y cosecha: Alma Negra M Blend 2019
  • País y región: Argentina, Mendoza
  • Productor: Bodega INV
  • Uvas: (es un misterio)
  • % alcohol: 13.5
  • Comprado en: La Boquería (IG: @laboqueriavinos)
  • Recomendable: Sí

Es un vino tinto seco, que acompañó muy bien una hamburguesa Calvin de The Food Box. No saber la(s) uva(s) con que se elaboró agrega algo de misterio, pero no afecta en nada. Está muy bueno.


Flöw Nebbiolo 2022

  • Vino y cosecha: Flöw Nebbiolo 2022
  • País y región: México, Valle de Santo Tomás, Baja California
  • Productor: Flöw (IG: @flow_wine)
  • Uvas: 100% nebbiolo
  • % alcohol: 13.8
  • Comprado con: Osvaldo Tinoco (IG: @flow_wine)
  • Recomendable: Sí

Solo me faltaba reseñar este de la línea Reserva Premium de vinos Flöw, de la que Osvaldo nos tiene acostumbrados a vinazos, y este no fue la excepción. 18 meses en barrica puede parecer mucho tiempo, mas si cuentas con uva de calidad y potencia tendrás como resultado este vino tinto seco que está buenísimo.


Mucho Más Vino Tinto

  • Vino y cosecha: Mucho Más Vino Tinto
  • País: España
  • Productor: Félix Solís
  • Uvas: (sin dato)
  • % alcohol: 13.5
  • Recomendable: Sí

Este vino tinto seco fue un regalo, y lo disfrutamos con una pizza a la leña con jamón serrano y queso de cabra. El vino es ligero, con mucha fruta y fácil de tomar. No indica la(s) uva(s) ni la añada, pero es muy disfrutable.


Náufrago Chardonnay 2021

  • Vino y cosecha: Náufrago Chardonnay 2021
  • País y región: México, Parras, Coahuila
  • Productor: Casa Náufrago
  • Uvas: 100% chardonnay
  • % alcohol: 13.9
  • Comprado en: La Boquería (IG: @laboqueriavinos)
  • Recomendable: Sí

Este vino seco lo recuerdo como un chardonnay atípico: notas a piña, durazno y orejón de chabacano. En una cata a ciegas nunca hubiera pensado que fuera de esta uva. Sin embargo, fue agradable y… la botella se terminó (no solita, le tuvimos que ayudar —suave hic—).


1877 Chianti DOCG 2021

  • Vino y cosecha: 1877 Chianti DOCG 2021
  • País: Italia
  • DOCG: Chianti
  • Productor: Ruffino 
  • Uvas: 70% sangiovese, 30% restante de cabernet sauvignon, merlot y otras complementarias
  • % alcohol: 12.5
  • Comprado en: Soriana
  • Recomendable: Sí

Es poco lo que puedo agregar sobre uno de mis vinos tintos favoritos. Ya he reseñado el cosecha 2020 (leen la nota aquí) y esta añada 2021 volvió a encantarme. ¿Qué más puedo decir? Esto: si lo ven, cómprenlo. Pero a partir del 2022 ya no está envasado en la botella que conocemos, sino en la tradicional botella bordelesa. Es una lástima, mas supongo será para reducir costos. Pero lo importante es lo de adentro.


Frankenstein El Doctor 2020

  • Vino y cosecha: Frankenstein El Doctor 2020
  • País y región: México, Ensenada, Baja California
  • Productor: Vinos Shimul (Web: shimul.net)
  • Uvas: dolcetto, petite sirah y toque de cabernet
  • % alcohol: 13.5
  • Comprado con: Vinos Shimul (Web: shimul.net)
  • Recomendable: Sí

"Vino tinto en partes…" es como se autonombra este vino en la contraetiqueta; asumo que es por la mezcla tan particular de uvas que tiene. Como soy aficionado a los Vinos Shimul, del Ing. Álvaro Ptacnik, tenía que probar todos los que pudiera y este tinto seco nos agradó bastante.


Vino de Bruma 2021

  • Vino y cosecha: Vino de Bruma 2021
  • País y región: México, Ensenada, Baja California
  • Productor: Vinos Shimul (Web: shimul.net)
  • Uvas: dolcetto y nebbiolo
  • % alcohol: 14
  • Comprado con: Vinos Shimul (Web: shimul.net)
  • Recomendable: Sí

En la contraetiqueta dice que es un "Vino de Colección", pero, como ya lo publiqué en una de mis notas (pueden leerla aquí): ya no guardo vinos. Seguimos la recomendación de la contraetiqueta que dice: "Vino tinto para disfrutar al final de una comida", pues es un vino tan equilibrado que puede beberse solo, sin acompañar alimentos.


Trapiche Torrontés 2023

  • Vino y cosecha: Trapiche Torrontés 2023
  • País y región: Argentina, Mendoza
  • Productor: Bodegas Trapiche
  • Uvas: 100% torrontés
  • % alcohol: 12.5
  • Comprado en: Soriana
  • Recomendable: Sí

Este vino blanco seco de uva torrontés se agrega a la lista de los que hemos probado en fechas recientes. Comparado con otros, este es más sencillo, pero no por eso menos recomendable para una tarde calurosa de verano. 


Finca Resalso 2021

  • Vino y cosecha: Finca Resalso 2021
  • País: España
  • Denominación de origen: Ribera del Duero
  • Productor: Emilio Moro
  • Uvas: 100% tempranillo
  • % alcohol: 14
  • Comprado en: Vinoteca
  • Recomendable: Sí

La bodega Emilio Moro ha sido garantía de excelente calidad desde que la conocimos en una cata en enero del 2010 a la cual nos invitó nuestro ¡Julio querido, che! (IG: @juliogrinberg). Este vino tinto seco lo recuerdo con algo de aguja (una sensación de carbonatación en boca), pero con buena presencia, como nos tiene acostumbrados esta bodega. 


Ribete Rojo 2020

  • Vino y cosecha: Ribete Rojo 2020
  • País y región: México, Valle de San Vicente, Baja California
  • Productor: Vinos y Alambiques Hel Ramo
  • Uvas: 100% tempranillo
  • % alcohol: 13.9
  • Comprado en: Sam's Club
  • Recomendable: Sí

♪♫ El Santo, El Cavernario, Blue Demon y el Bulldog ♪♫

Lo primero que te llama la atención de este vino es su etiqueta con esa penetrante mirada del luchador. Sinceramente, lo compré como curiosidad pues tenía el prejuicio (dije tenía, eh) de que las etiquetas llamativas son para distraer en vinos de baja calidad. Pero no fue así, al menos en este caso. Me pareció un agradable vino pizzero, sin grandes pretensiones y bastante cumplidor.


Château Fourcas Dupré 2011

  • Vino y cosecha: Château Fourcas Dupré 2011
  • País y región: Francia, Listrac-Médoc Gironda
  • AOC: Listrac-Médoc Contrôlée
  • Productor: Château Fourcas Dupré
  • Uvas: merlot y cabernet sauvignon
  • % alcohol: 13
  • Comprado en: HEB
  • Recomendable: Sí

Me dio curiosidad este vino tinto francés, y como el precio me pareció razonable, lo compré sin esperar mucho. Pero ¡wow! ¡Qué sorpresa! Sumamente integrado, con buen cuerpo y muy buena acidez para sus 15 años de vida. 


San Juan de la Vaquería 2023

  • Vino y cosecha: San Juan de la Vaquería 2023
  • País y región: México, Saltillo, Coahuila
  • Productor: San Juan de la Vaquería
  • Uvas: cabernet sauvignon y merlot
  • % alcohol: 13.8
  • Comprado en: HEB
  • Recomendable: Sí

¿Un vino de Saltillo! Así como lo leen, mis sorprendidos cuatro lectores. Lo mismo pensé yo; y como la curiosidad no es gripa, me lo traje a casa. De nuevo, no esperaba mucho, y puedo decir que es un vino muy sencillo, pero bastante bebible. La barrica no se percibe mucho; siento que predominó la fruta, mas no me quejo. En el futuro creo que harán cosas mejores.


Esas son las microreseñas de esta ocasión. Espero les sea de utilidad esta información, en caso de que se les atraviese alguna de estas botellas en el camino.

Puede suceder.

Hasta la próxima.


El consumo de vino afecta su capacidad para conducir u operar maquinaria. Nunca beba y conduzca.


miércoles, 13 de mayo de 2026

Pena ajena | por Mariel Fernanda Cabadas Reyna

Foto de Pxhere.com

Mis siempre amables cuatro lectores, les comento que en el curso de Redacción sin Dolor que estoy llevando el maestro nos pide leer nuestras tareas, las que previamente él ya había revisado. Esto nos permite saber el motivo de cada corrección que nos marcó, a fin de mejorar en nuestra próxima asignación. 
    Hoy quiero compartir con ustedes un escrito de una compañera del curso, pues me pareció bastante ameno. Corresponde a la tarea que tenía por tema Un momento penoso. Su autora, Mariel Fernanda Cabadas Reyna, me autorizó a publicarlo; así que, sin más preámbulo, aquí lo tienen.


Pena ajena

Mariel Fernanda Cabadas Reyna

 

Durante mi infancia, mi adolescencia y parte de mi adultez, he estado muy apegada a mi madre; lejos de ser vergonzoso, es una dicha compartir tanto tiempo con ella.

Los domingos solíamos ir al cine, mi tía Cleotilde (Coco), mi mamá y yo. Salíamos por ella a su casa rumbo al cine de arte que estaba en Mazaryk o en la Diana, según la función que queríamos ver.

Un día soleado de domingo, ya rumbo al cine, mi madre se detuvo en un alto: un delincuente nos embistió con pistola en mano; nos pidió los bolsos, teléfonos y carteras. Le indicó a Coco: «¡Dame la bolsa!». A lo que mi tía respondió: «¡No te la lleves!; es que ahí tengo mis periódicos». El contexto de este hecho es que mi tía es periodista y antes solía a recabar la información física para poder escribir sus artículos.

El delincuente, sumido en la ansiedad, se volteó hacia el asiento trasero del auto y me gritó: «¡Dame el teléfono!», a lo cual yo respondí «55673215». Sigo recordando el teléfono de la casa familiar.

El semáforo cambió de color; mi madre siguió manejando. Al cabo de 10 minutos, la risa nos inundó. El delincuente se había ido con las manos vacías, mi tía no le dio su bolsa y yo, sin tener idea que me estaba pidiendo el dispositivo, le dicté el número de casa. Podría decirse que me encontraba pensando en la posibilidad de que me quería marcar para invitarme a pasear.

En fin, para mí resulta una anécdota penosa y, a la vez, divertida. 



Hasta la próxima.


domingo, 10 de mayo de 2026

La guerra del roble: barricas vs. virutas

Mis queridos e inolvidables cuatro lectores, en esta ocasión quiero compartir con ustedes el primer artículo que escribí para la revista Vinísfera que apareció en el ejemplar impreso del año 2, número 8. Como era una publicación bimensual, correspondió a la tirada de los meses de mayo y junio del 2009.

Revista Vinísfera año 2, número 8



Portada de la revista Vinísfera año 2, número 8




Se trató de una nota de investigación, aunque el equipo editorial decidió catalogarla como debate, pues el tema era y sigue siendo controversial.

Espero que sea de su gusto e interés.


Foto cortesía de Vinísfera

La guerra del roble: barricas vs. virutas

Por: Rafael Ibarra Mojica


¿Cuáles son las diferencias de que un vino realmente repose en barricas de roble a que lo haga en un recipiente de acero inoxidable forrado por dentro de tablones de roble o que esté en contacto con virutas o aserrín de la mencionada madera?

 

Pocos temas han mantenido tan enfrentados a los vinos del Viejo Mundo (Europa) contra los del Nuevo Mundo (todo lo que no es Europa) como lo es la adición de virutas de roble a los tanques de fermentación, como una manera de sustituir a la barrica. Y también es un tema que ha generado bastante polémica entre los amantes del vino de todo el mundo, entre ellos varios de mis amigos. Como en todo, hay promotores y hay detractores.

Durante varias décadas los consejos reguladores de las denominaciones de origen de Europa sólo han aprobado que para sus Vinos de Calidad Producidos en una Región Determinada (VCPRD), se utilicen barricas de roble (principalmente francesas y americanas); al mismo tiempo prohibieron la práctica de las virutas (aserrín o chips de madera) mediante sus estrictas leyes. Mientras tanto, en el naciente Nuevo Mundo del vino, los productores (del continente americano y Australia, en especial) han recurrido a esta práctica como algo ya tradicional para su proceso y que no es mal visto.

Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa

¿Cuáles son las diferencias de que un vino realmente repose en un recipiente hecho completamente de roble a que lo haga en un recipiente de acero inoxidable forrado por dentro con tablones de roble o que el vino esté en contacto con algo parecido a grandes bolsas de té rellenas de virutas o aserrín de roble?

La que ha hecho tan popular esta práctica es su bajo costo. Mientras que una barrica de roble americano cuesta en promedio unos 450 dólares [actualización: en 2026 cuesta entre $400 y $600 USD], y una de roble francés 850 dólares [actualización: en 2026 cuesta entre $900 y $1500 USD], sus defensores proclaman que con sólo dos dólares de chips se logra el mismo efecto que con una barrica. Por cierto, se les dice también chips por ser trozos de madera cuadrados del tamaño de una moneda.

Otra diferencia importante es el tiempo en que se tiene ya listo el vino “enroblecido”, pues en vez de necesitar años en una barrica, pueden bastar unas pocas semanas para que las virutas hagan el efecto deseado, según dicen los promotores de esta técnica.

Ahora bien, otro aspecto importante y principal fundamento de los detractores del uso de virutas, es que la crianza de un vino en barrica de roble no tiene como fin único el otorgar sustancias aromáticas al vino (lo que sólo se obtiene usando virutas), sino que es un método para controlar la oxidación, la cual hace madurar al vino. Además, durante la crianza se unifican diferentes componentes que crean una mayor armonía en el vino; se obtiene un vino más duradero, con mejores aptitudes para el envejecimiento y más resistente para una futura oxidación y le da mayor cuerpo.

Ha habido declaraciones a favor de los chips, como la que hizo el mismo presidente de la Organización Internacional de la Viña y del Vino (OIV), el alemán Reiner Wittkowski en 2006 –durante el Congreso Mundial de la Viña y el Vino, realizado en Logroño, España– al decir que daba igual que la madera estuviera por fuera que por dentro del vino. Algunos lo aplaudieron y otros lo abuchearon. Los  detractores de las virutas dicen que esta práctica se asemeja más a agregar un condimento a una comida que al verdadero y cuidadoso arte de elaborar vino.

Ventaja competitiva, ¿competencia desleal?

Lo cierto es que el uso de virutas ha sido una marcada ventaja competitiva que los vinos del Nuevo Mundo han tenido sobre los vinos del Viejo Mundo en los últimos años, por los precios mucho más accesibles que logran con sus producciones a gran escala.

Esta desventaja llevó a que la Comunidad Europea aprobara el 11 de octubre de 2006 el reglamento que autoriza la utilización de trozos de madera de roble, como las virutas o aserrín, en la elaboración de vino. Esta práctica enológica, según el texto aprobado, está admitida por la OIV.

Desde esa declaración el tema ha ido evolucionando en Europa. Por ejemplo, primero Francia inmediatamente dijo “no” a las virutas en sus vinos de denominación de origen (AOC), aunque autorizó que se empezaran a hacer experimentos en unas pocas de ellas, algunas muy famosas como: Bordeaux, Bordeaux Superieur, Médoc, Haut-Médoc, Côtes du Rhone, Muscadet y Anjou. Eso fue a finales del año 2006, porque a inicios de 2008 Francia decidió que sí permitiría esta práctica.

Uno de los países más reacios a adoptar esta práctica es España, donde la Conferencia Española de Consejos Reguladores de Vino (CECRV) se opuso, desde el mismo año 2006, al uso de la viruta de madera de roble en la crianza de vinos tintos y en los VCPRD (los vinos de mesa y los vinos de la Tierra no entran en esta resolución). Aunque en honor a la verdad, la oposición en España no fue unánime.

De cualquier manera, la CECRV decidió que daría de baja a aquellos consejos reguladores que llevaran a cabo esta práctica, y también propuso que los vinos de mesa e importados que utilicen la viruta de madera de roble deberán expresarlo en sus etiquetas.

Además, ante la falta de leyes más estrictas en las pocas denominaciones de origen de los países del Nuevo Mundo, no es necesario hacer una declaración de aprobación del uso de esta técnica enológica. Si no está prohibido, está permitido.

Flotando en la polémica

La indicación en la etiqueta de las botellas es tan polémica como la práctica que lo ocasiona. Por un lado, los detractores proponen que sólo se puedan usar términos como “fermentado”, “envejecido” o “criado” cuando se haya utilizado realmente una barrica de roble en la elaboración, y que en caso contrario deberá llevar una leyenda en la etiqueta de la botella que indique algo como: “se utilizaron virutas de roble”.

Por su lado, los defensores de los chips dicen que las etiquetas actuales no indican exactamente cómo se realizó la crianza en los vinos reserva y gran reserva. Entonces, ¿por qué ellos sí habrían de ponerlo?

Lo que se busca con el aviso explícito en las etiquetas, dicen los detractores, es evitar una competencia desleal y el engaño, especialmente hacia los consumidores principiantes de vino. De esta manera, se le permite al consumidor tomar la decisión de comprar o no un vino elaborado con una práctica determinada. ¿No debería el consumidor tener ese derecho?

Hay quienes defienden esta técnica diciendo que sencillamente es una manera diferente de elaborar vino que eligen algunos enólogos, y que además ha sido muy bien aceptada por el mercado, siempre ávido de nuevas experiencias. También hay quienes consideran que esta práctica se podría calificar como fraude.

Esta técnica, que principalmente aporta aromas y sabores de madera al vino, ¿será acaso una manera de tratar de hacer pasar un vino malo por un vino decente?

¡Cuántas discusiones ha suscitado esta cuestión! Hay que reconocer que está muy arraigada la creencia de que únicamente los buenos vinos son los que fueron criados en roble, lo cual no es una verdad absoluta. Incorrectamente esto lo podrían extrapolar a “que sólo los buenos vinos son los que tienen notas a roble”. La verdad es que un vino malo seguirá siendo malo sin roble o con él.

En lo personal, cuando he preguntado directamente a productores o enólogos si usan barricas o chips, éstos me han contestado sin rodeos ni tapujos. Como por ejemplo, en una presentación de una marca de vinos chilenos, Oveja Negra, a la que asistí en Monterrey el año pasado, me contestaron que usan tanques forrados por dentro con duela de roble. Lo curioso es que en la etiqueta no lo mencionan, ni tampoco en su página de Internet. Si no es algo de qué avergonzarse, ¿por qué no publicarlo?

¿Barrica o virutas?

Si no tienes oportunidad de preguntarle a todos los productores o enólogos sobre la elaboración de sus vinos, entonces, ¿cómo diferenciar un vino que se elaboró con virutas de uno que reposó en barrica? Bueno, pues a continuación daré algunos tips que podrían ser de ayuda.

Considerando la principal ventaja de este método, lo primero sería basarse en el precio del vino. Si la botella cuesta de menos de diez dólares podría ser un indicativo, aunque se ha reportado que algunas bodegas elaboran vinos de 100 dólares usando la técnica de los chips.

Foto cortesía de Vinísfera


Otro indicio nos lo podría dar la región, pues se menciona mucho al Nuevo Mundo, principalmente a Australia y el continente Americano como asiduos a esta práctica. Sin embargo, tampoco es definitivo pues, por ejemplo, tanto en Chile como en México existen bodegas (me consta personalmente) que sólo utilizan barricas de roble en la elaboración de sus vinos. Por otro lado, algunas regiones europeas ya están autorizadas a usar chips al elaborar vinos.

Dejando el precio y la región de lado, nos queda el análisis organoléptico que nosotros mismos podamos hacer al momento de catar el vino.

Los expertos catadores afirman que la ausencia de algunos aromas (como coco y clavo de olor), así como ciertos rasgos del paso en la boca nos puede hacer sospechar. Las notas de vainilla y frutos secos sí se mantienen aún con el uso de virutas de roble. En nariz, el vino criado con virutas no está bien integrado, mostrando los aromas frutales por un lado y las notas de la madera por otro. Y aunque pueden resultar agradables, al final les falta complejidad. También aromas como astillas y madera fresca pueden darnos otra pista.

Quizá sea en la boca cuando es más fácil identificar el uso de los chips, pues son vinos que suelen ser ligeros, sin gran consistencia (consecuencia de los elevados rendimientos en las viñas para obtener costos muy competitivos), lo que ocasiona que aparezcan dominados por los rasgos de la madera, con un paso tosco en la boca, sensación secante, y una salida amarga y pastosa, carente de la sensación refrescante de un tanino de calidad. Son vinos de consumo a corto plazo que pierden su rasgo distintivo que son lo poco firmes aromas a roble. Quizás el vino criado con virutas tenga un ataque a madera muy marcado, pero se diluye en poco tiempo para finalmente desaparecer, lo que no pasa con un vino con crianza en barrica.

En resumen, la mejor manera de identificarlos es entrenando la nariz, probando muchos vinos con ambas características. Por ejemplo, un vino chileno barato con un Rioja crianza o reserva.

Comparación justa

Creo que es indispensable estar conscientes de que no es justo comparar un vino criado en barricas (como nuestros deliciosos vinos mexicanos de Adobe Guadalupe), con un vino que se desarrolló con virutas de roble flotando en él. Elaborar un producto con materia prima de calidad siempre costará más que uno que usa materia prima barata.

Finalmente, el mercado decidirá lo que quiere y en qué momento lo quiere. Si lo que buscas es un vino para pasar un rato agradable jugando al scrabble, entonces no necesitas voltear a las grandes regiones. Pero si lo que quieres es un vino para celebrar una ocasión especial o para acompañar una elaborada cena, creo que las virutas tendrán que esperar para otro momento. 


[Fin del artículo original]


En fechas recientes me enteré de que algunos productores de vino utilizan un líquido viscoso conocido como barrica líquida. Es exactamente lo que se están imaginando, mis siempre astutos lectores: este se agrega al vino y le proporciona notas y sabores que hacen parecer que el caldo estuvo guardado en barrica por algún tiempo. 

    ¿Qué opinan? ¿Nos están dando gato por liebre?

   

Hasta la próxima.

sábado, 9 de mayo de 2026

Curso básico de Redacción Sin Dolor | Tarea 8 | Tema: Alegato


 

Alegato fue el tema de la tarea para esta vez. ¿Sobre qué pidieron que escribiéramos? "Este es un texto argumentativo en que se defenderá una hipótesis absurda, ridícula o que pareciera inverosímil a primera vista. El objetivo es que el texto tenga fundamentos, incluso pseudocientíficos, pero que resulte gracioso de tan absurdo". 

Pensándole, me acordé de una teoría que nos contó un maestro que tuve en la facultad, y me pareció perfecta para redactar mis 250 palabras de esta tarea. Esto es lo que escribí.


No estaban muertos, andaban de parranda

Rafael Ibarra Mojica

 

Tesis: Los dinosaurios no se extinguieron.

La teoría más divulgada sobre la supuesta extinción de los dinosaurios indica que hace 66 millones de años un meteorito impactó la Tierra en la actual península de Yucatán, lo que creó el cráter de Chicxulub. Esto ocasionó terremotos, tsunamis, incendios y un invierno nuclear.

Pero recientes estudios liderados en conjunto por la Universidad de Pekín y Xiaomi Corporation respaldan la teoría de que los dinosaurios no murieron, sino que la sacudida que experimentó el planeta los desfasó hacia adelante una millonésima de nanosegundo en el tiempo: la cuarta dimensión.

Antiguos escritos de los sabios de la China imperial demuestran que esta tesis ya se sopesaba. El emperador Shǎohào, tras conocerla, ordenó que todos los millones de sus súbditos hicieran un salto sincronizado para golpear la tierra con gran fuerza a fin de simular un meteorito. El evento se llevó a cabo, mas no se logró dar alcance a esos escurridizos dinosaurios.

Recientemente, China construyó su propio ciclotrón o acelerador de partículas (copiado del europeo) para reproducir, sin los efectos desastrosos, el desfase en el tiempo ocasionado, según esta teoría, por el aerolito. Los resultados no han sido concluyentes, pues este artefacto chino se descompone con demasiada frecuencia. La última vez que se accionó aparecieron, en diversos lugares del planeta, unos seres zoomorfos autoidentificados como therians. Tan cerca y tan lejos.

La búsqueda continúa, pues como dijo Carl Sagan: “La ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia”.


Hasta la próxima.


viernes, 8 de mayo de 2026

¿Cómo se escribe? (una sugerencia para buscar definiciones)

Mis queridos cuatro lectores, les cuento que hoy me escribió por WhatsApp un buen camarada porque tenía una duda sobre una palabra: ¿cómo se escribe: vato o bato? 


Por supuesto, le respondí la manera correcta de hacerlo. Pero antes, quiero aprovechar esta ocasión para hacerles una recomendación sobre el uso de los diccionarios y otros recursos que existen en internet, pues nos otorgan la ventaja de estar al día, a diferencia de los que fueron impresos.


Preciosos pero desactualizados

Personalmente, utilizo el Diccionario de la lengua española (DLE) que se encuentra en el siguiente sitio: https://dle.rae.es/

Mas también utilizo el Diccionario del español de México (DEM) que se localiza en el siguiente sitio: https://dem.colmex.mx/Ver

Tengo un par de razones para usar ambos: 1. existen palabras que se usan únicamente en México, 2. una palabra puede tener una acepción en México que no tiene en otros países.

Precisamente, es el caso de la palabra bato. Primero, veamos lo que dice el DEM.

Den clic en la imagen para ampliarla


bato

s m

1 (NO) Hombre o muchacho: “Ese bato, ¡párese ahí!”, “Y ahí estaba parado un bato como de veinte años”

2 Bato fu, bato fulastre, bato furriel (Caló) Persona tonta y digna de poca confianza

3 Bato derecho, bato escuadra (Caló) Persona digna de confianza


Ahora, revisemos lo que dice el DLE acerca de bato.

Den clic en la imagen para ampliarla

bato¹

1. m. Hombre tonto, o rústico y de pocos alcances.

bato²

Del caló bato.

m. jerg. padre.

Sin.: padre, papá, tata1, apá2.


En el caso de la consulta que me hizo mi camarada, resulta obvio que la respuesta fue bato (y no vato), basado en la definición que da el DEM, no el DLE.

De hecho, la palabra vato no está registrada ni en el DEM ni el DLE.

¿Viste, bato? No existe vato.

El uso de la palabra bato es coloquial en México, y es para referirse a un hombre o muchacho; por eso, nos quedamos con la definición del DEM. 

Por eso me gusta también consultar el DEM, pues hay palabras de uso corriente en México que la Real Academia Española (RAE) no ha incluido —todavía— en su diccionario.

Por ejemplo, la palabra cheve. En el DEM se encuentra en https://dem.colmex.mx/Ver/cheve


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cheve

s f (Popular) Cerveza: “¿Quién invita las cheves?”

cerveza

s f Bebida refrescante con bajo grado de alcohol, que se obtiene de la fermentación de la cebada y se aromatiza con lúpulo, lo que le da su sabor amargo; es de color amarillo (cerveza clara) o café (cerveza oscura), espumosa al servirse: cerveza de barril, cerveza de bote, cerveza de lata, “Nos tomamos la torta con una cervecita”, un tarro de cerveza

Mientras tanto, en el DLE, se escuchan los grillos…

No hay cheve en la RAE

Además del DLE y el DEM, contamos gratuitamente con la página de la Fundación del Español Urgente, conocida como la fundéuRAE, que aclara bastantes dudas también. Se localiza en https://www.fundeu.es/


Esta sería mi recomendación, apreciados lectores, cuando busquen una definición.

Ahora sí… ¡vámonos por unas cheves, batos!

Hasta la próxima.